« Si yo tuviera un pretzel ... (Cronicando desde la Gran Manzana) | Inicio | Dolores »

Querida Sinaja (dos puntos)

Diego me acaba de masticar media cara, insomne. Y su repentino síndrome de Hannibal Lecter, enganchado a mi nariz con sus dos afiladísimos dientitos, es lo único que me ha puesto de buen humor en este día en que anuncian otra subida de las hipotecas. Hoy he sentido, de nuevo, que caía -más que otro ladrillo- otra hormigonera cargada y ronroneante en mi mochila inmobiliaria. A mediodía, me comí el pisto mientras rumiaba desplantes a los chupasangres del banco y proyectaba cancelación de hipoteca y escape a Casamance, por ejemplo, a recuperar libertad, vida, pulmones, ...

Aparte de andar un poco quemada con las cuentas y la perspectiva de otras vacaciones sin pisar Gando, me tuvieron hablando sola los mensajes de Alberto desde Londres, donde aguarda el momento de disfrutar de la reunión triunfal de Police, tras treinta años de divorcio, en plena fiesta del Pino. Pachi (la suertuda que estuvo de fiordos hace nada) y Sergio El Negro le acompañan, brincando del Támesis al British Museum y de Notting Hill al Bloomsbury de Virgina Woolf.

Yo, por mi parte, hago simulaciones on line de cambio de hipoteca a ING Direct para descubrir que el dudoso gozo de mis grilletes cae en un pozo similar al del BBVA.

Todavía caliente, esta noche, termino de leer a Eduvigis Hernández (ambientes pluviosos, gente suicida, monólogos atormentados) y me lanzo de cabeza a por Bruno, el amigo del niño con el pijama de rayas, totalmente fascinada. Caen las primeras cien páginas en una sentada, mientras aparco sueños con Dubrovnik y Estocolmo por imposibles. Pago mis números de lotería de Navidad e imagino que voy a visitarte, Sinaja, a Brac, con Diego en un carrito, babeando sus primeras palabras en croata y riendo sin parar.

Maldito Euribor ... del que no me salvo Bajo Ningún Concepto y Sin Excepciones.



Dubrovnik, patrimonio de la Humanidad y los sueños.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/819

Comentarios

  • Yo, que cuando dejé ese Banco pensaba que me iba a olvidar del euribor por unos años (al menos), ahora me veo corriendo detrás de él todos los días para darte ese tipo de sustos.

    Me alegro de ver que, al fin, te has sumergiodo en la fascinante historia de Bruno y su hermana que, aunque no lo sabe, es tonta ;)

    Iba a prohibirte que lo dejes Bajo Ningún Concepto y Sin Excepciones, pero creo que ya te ha atrapado.

    Ánimo, que ya falta menos :)

  • Yo aún sigo con mi querido Harry Potter...

    La verdad es que el maldito Euribor tiene a la mayoría del país como tú, soñando con vacaciones que no se sabe cuándo llegarán.