No sin mi libro (película, CD o 'Jueves')
Tuve una discusión hace algún tiempo con alguien sobre la mal llamada piratería. Ese alguien me decía que no necesito leer, escuchar música o ver películas para sobrevivir, que no son necesidades básicas humanas. Igual que Alberto Vázquez-Figueroa o Prince, yo discrepo de ese enunciado. Es más, a mí me parece que no vale la pena sobrevivir en un mundo sin cine, literatura o música y que esos estímulos son alimento para el alma, tan fundamentales como la comida, la bebida y el sueño para nuestro cuerpo.
La industria cultural de este país pretende que el melómano, lector o cinéfilo pague una cantidad desorbitante de euros por disfrutar de todos y cada uno de sus pequeños placeres o vicios.
El cine ya cuesta 6 euros, los CDs pueden pasar de los 20 y los libros se convierten en un lujo en toda regla. Si deseas seguir las idem y comprar todo lo que deseas leer, oír y ver, tu presupuesto alcanza el PIB de un país pequeño y las cifras de tu cuenta (de la que ya te sustrae amorosamente el banco el importe creciente de la hipoteca, más agua, luz, teléfono y otras lindezas) adquieren una hermosa tonalidad púrpura, como la de la rosa del Cairo. El sueldo de una es decente, pero de mileuristas y sueldos mínimos, facturas perentorias y demás está el país lleno.
O sea, que sólo la familia real y cuatro más se pueden permitir pagar la cultura, además de tener hijos, estudiar carreras absurdas, tomar años sabáticos, viajar con los gastos pagos, etc.
Mientras, una industria que se interesa sólo por la vertiente de negocio de la cultura, que pretende no renunciar a multiplicar sus beneficios por mil y a la que no le importan un tuno los derechos del autor, la calidad de la obra o la difusión no comercial de la misma se niega a dar el brazo a torcer y arremete contra la piratería, con la colaboración de algún que otro machango pejiguera como Ramoncín.
Yo entiendo que la piratería, practicada a nivel de consumo individual o de difusión entre amigos y sin ánimo de lucro, es pura autodefensa.
Es más, como escritora, lo que me hace feliz es que se lea lo que escribo, no obtener beneficio personal ni enriquecer a una editorial. Como melómana y cinéfila me veo incapacitada para cumplir con las exigencias económicas de productoras y discográficas. Y como lectora, intento evitar Canaima para que no me sangre la visa y sufro en cada presentación de un nuevo libro que deseo leer, como el de relato breve de Eduvigis Hernández, tributo a Robert Louis Stevenson y seguro que una joyita.
En un mundo así, la decisión de Alberto Vázquez-Figueroa de poner al alcance de todo cristo su obra, gratuitamente, en internet me parece no sólo coherente si no a imitar, defender y exigir. Todos los creadores deberían ser Alberto Vázquez-Figueroa, clamo, antes de manifestarme también indignada por la decisión del juez Del Olmo de secuestrar una publicación satírica independiente en plena democracia del siglo XXI.
- Vaya libertad de expresión más triste la nuestra -musito- Sin posibilidad de hacer bromas sobre la familia real ni criticar a la santa SGAE.



Comentarios
Pues me pilla de maravilla esta entrada porque... jo, esta misma semana me he gastado casi 40 euros en dos libros (sí, leen bien: casi 7000 mil pelas en dos ejemplares). Y no se trata de ninguna edición del Quijote en facsímmil ni nada por el estilo: dos libritos normales y corrientes.
Tengo "el defecto" de leer mucho. Y ahora en verano pues mucho más. Y no sé, me gusta pasar por caja religiosamente. Parece que se siente uno como más a gusto.
Pero hay veces que duele. Y a ello quiero llegar. Verán: uno de esos dos libros que compré el lunes es el "DUTIFRÍ" de Javier Sardá. Me gusta mucho viajar, me gusta mucho su programa y siempre me ha gustado el mundillo de la TV detrás de las cámaras, así que no podía resistirme a comprar ese libro en el que se me prometían las mejores anécdotas del rodaje de tan original programa.
Como encima, cuando quise comprarlo me encontraba en "unos grandes almacenes" pues... la broma aún me iba a salir más cara. Pero daba igual: a por ellos, que son pocos y cobardes.
El libro me lo "empapelé" en dos sentadas. Y aquí viene el aviso a navegantes: no lo compren. Así de sencillo. Nadita de anécdotas suculentas de rodaje ni nada por el estilo, tal y como anunciaban. Si has visto el programa... ya te has leído el libro. Es un fiasco. Lo siento por Sardá, a quien admiro, pero esta es otra jugada editorial (o de quien sea). Se trata de vender. Vender a costa de lo que sea, y cuánto más caro, mejor (también hay "disco oficial" del programa...).
¿Que a qué viene todo este rollo? Pues a que estoy plenamente de acuerdo con el post en el punto en el que afirma que "los libros se convierten en un lujo en toda regla", y a que cada vez hacen más porque consumamos lo indecible.
Yo por mi parte no cojo la maleta, sino que voy a hacer un uso más que asiduo de mi carnet de la biblioteca de Vecindario, que creo que es mejor que "pasar por caja" para evitar este tipo de "robos" y "fiascos" (por cierto, es una biblioteca que esta muy bien: felicidades a sus gestores y trabajadores).
Y con respecto a EL JUEVES pues... qué mal por parte de Del Olmo, y qué poco beneficio y márgen que se da a la libertad de expresión (sobre todo cuando esa portada dice verdades como puños... "Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!". En fin.....
Publicado por: Saulo Valerón | 20 de Julio 2007 a las 06:34 PM
Es la primera vez que leo este blog, pero me ha encantado este "manifiesto". Creo que refleja lo que la mayoría de la sociedad española piensa.
Yo soy estudiante y no tengo 18 euros para un libro o un disco, pero necesito leer o escuchar música. Llevo leyendo desde que tengo uso de razón y dejar de hacerlo ahora por dinero es un poco triste.
Viva la mal llamada pirataría :D
Publicado por: Reena | 21 de Julio 2007 a las 09:49 AM
Angeles, hace tiempo que te leo a diario y tus escritos me resultan muy amenos.
A cambio puedo prestarte libros.Seguro que tengo algunos que te interesan.Vivo cerca de las librerías a propósito y hace tiempo que me gasto el dinero en ellos.
El lujo se me acabará el mes que viene...¡mes en el que tendré hipoteca!.
Publicado por: Teresa | 21 de Julio 2007 a las 07:48 PM
Teresa: A estas alturas no puedo decidir todavía si lo de la hipoteca es para felicitar o dar el pésame. En cualquier caso, ánimo :)
Reena: ¡Que viva! ;)
Saulo: Pues a la biblioteca sí que habrá que volver y a los amigos que actúan como bibliotecarios, que los precios no bajan, los sueldos no suben y la vida sin libros no es vida :)
Publicado por: Angie | 23 de Julio 2007 a las 12:32 AM
yo me quedo con Alberto Vazquez Figueroa y su deseo de dar sus libros gratis por internet y tambien con su invento para desalar agua a bajo coste.
www.ruyman.eu/avf.htm
Publicado por: ruth | 27 de Diciembre 2007 a las 08:38 AM
Mi criterio sobre éste fantástico y fabuloso escritor creo que tan solo con esto ya se define.......es el mejor entre los mejores sin duda de ninguna clase,no hay quien le iguale
Publicado por: Manoli | 12 de Febrero 2008 a las 05:02 PM