Palmero sube a La Palma
La Palma es puro barranco megalítico, puro verdor y puro bancal cargado de plataneras. La carretera sube y baja desde la costa santacrucera hacia Barlovento como una lombriz mareada bajo el solajero y la mar muerde con fuerza, furiosa, una orilla negra y difícil. Mi habitación de hotel da a una azotea donde un perro enorme ladra de madrugada, pejiguera. El son del océano es un arrorró contínuo, que entra a través del balcón donde ondean las cortinas. Entre las cortinas también se cuela un calor pegajoso y torturador, que licua ideas y cuerpos sobre las sábanas blancas.
Llevo tres días en La Palma, enviada especial para el Festivalito y con dificultad de acceso a ordenador, a pesar de toda la buena voluntad de prensa (Rebeca, Aitor y Quique, gracias). El primer fin de semana, de mini escapada con Hombre al tiempo que de trabajo, con lo cual ni estaba centrada en la escapada ni en el Festivalito en sí. Ahora, ya sola y acechando el ordenador del hall del hotel, husmeando el cogote del que ocupa su conexión al cibermundo, a ver si escribo algo para la blogosfera y para el especial del Festivalito.
El domingo intenté cruzar la isla por la cintura y llegar a Tazacorte desde Santa Cruz. Sin mapa, a la deriva, sin música y con el Hombre en modo guineo sentado al lado. Acabamos comiendo paella y pulpo en el Mesón del Mar, cerca de un balcón azul que daba al mar, en Puerto Espíndola. Después, bajamos al Charco Azul a mirar el agua con desconsuelo, perseguidos por un revuelo de lagartos, mientras el Hombre protestaba que no teníamos toalla y que no podíamos bañarnos y que fuéramos a otra playa donde se vendieran toallas. Antes ya había protestado porque no había carne en la carta del restaurante, porque mis fotos no eran tan buenas como las de Nenito, porque no quería ir a la playa, porque el planeta es redondo y porque La Palma es una isla.
Norte arriba, acabamos en plena ruta de las fuentes, donde corría la brisa más fresca, y viramos hacia la capital de nuevo, ante la expectativa de darle la vuelta al borde de la ínsula hasta Tazacorte y cruzarla por su ecuador para volvernos a Santa Cruz. De regreso, el Hombre adormilado por culpa del vino blanco Teneguía, elaborado a base de listán, autóctono y guineoso en los ratos en que estaba despierto.Y al llegar al Hotel Marítimo, Mario Iglesias rodando en el vestíbulo, un poco de trabajo de prensa en el Festivalito y final definitiva de la Liga ACB en la tele de la habitación 415 ... ¡Maldito Real Madrid!
Hoy, el Hombre cogió su vuelo retrasado de Binter para volver a Vecindario y yo me pasé el día entre ruedas de prensa, estrenos y rodajes improvisados. Cuatro presentaciones veloces, el estreno de Habitaciones para turistas y Los amigos de Jesús en ese diminuto y coqueto Teatro Chico y, entre ambos y en plena cena, que Juan Padrón reclutara a mi vecino de mesa para aparecer desnudo correteando por un pasillo en su proyecto (coguionizado por Aitor Guezuraga), que Pedro Rodríguez Carballido no soltara prenda del corto que prepara con Chedey Reyes y que Luifer Rodríguez comentara que participará en el corto de Ayoze O'Shanahan y en el de Juan Padrón, además de ejercer de maestro de ceremonias para bodas fingidas.
Javier Albalá también prepara corto, igual que Antonio Muñoz de Mesa, con Guacimara de Elizaga. Andrés Koppel bromea sobre un casting para hombre invisible. Piden actores para figurar en un corto, bailando en la terraza del Sputnik. Las ideas bullen, entras en escena sin querer queriendo y votas entre cañas por películas que, de momento, no dejan indiferente.
Todos los trabajos deberían ser así, me digo, y sólo echo de menos a Viggo Mortensen como parte del casting y a mí de guionista en un corto cualquiera, para que también corra por un pasillo en cueros o le abandonen a pie de volcán ... siempre que yo pueda recogerle en mi bañera cargadita de hielo y solidaria.



Comentarios
por estar palmeando mira lo que te perdiste: http://www.elpais.com/parrillatv/resultados.html?franja=&canal=1-TVE1&dia=20070624 (la peli de las 21:00, después del telediario)
Publicado por: ulises | 26 de Junio 2007 a las 10:33 AM
Apuntes varios que me visitan al leer este tu escrito:
- Del perro no te quejes que no veas lo que nos costó convencer al del hotel para que lo pusiera, y así no echaras de menos tu perro alarma.
- ¿Ves?, si ya lo dice la Guía del Autoestopista Galáctico: "una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un autoestopista interestelar".
- Las fotos de Nenito no es que sean más buenas que las tuyas. Es que son más. Por pura estadística, algunas le quedan bien (esa de la de las gambas mola).
- En la tiendita de Turismo que hay cerca del puerto puedes pillar el vino. Los Príncipe Alberto que sean de los de Doña Matilde ;)
Publicado por: Netito | 26 de Junio 2007 a las 12:28 PM
Angie, ¿los perros-alarma te persiguen hasta La Palma? No me lo creo ;)
Disfruta por todos los que no podemos de la única Isla -después de la nuestra, claro- en la que me perdería permanentemente. Cada día, desde este horno que es Madrid, cuento las fechas que quedan para las próximas fiestas lustrales. ¡Ay!
Publicado por: Ruymán | 26 de Junio 2007 a las 01:03 PM
.... ejem....
¿cómo que "Maldito Real Madrid?
¿podría Vd aclarar algo más el asunto?
y deja de jincharte a Príncipes Alberto
Publicado por: Sergio (avatareño mayor) | 26 de Junio 2007 a las 01:27 PM
Gracias por las recomendaciones, muchachos.
Ulises: ¿para qué Hidalgo teniendo Hombre de carne y hueso al lado (con todos los respetos y tres cuartos de lujuria para Viggo)?
Nenito: intentaré lo de vino y príncipe alberto y vaciar de ropa la maleta para meter comida.
Ruymán: los perros-alarma son una constante en mi vida y comparto el sentimiento por La Palma.
Sergio: prefería al Barça o al Tau :( Y en fútbol, a cualquiera menos a los galácticos, pero qué se le va a hacer.
Besitos a todos, a ver si como y sigo trabajando.
Publicado por: Angie | 26 de Junio 2007 a las 02:52 PM
Angie, no problema, puedes mandar la ropa por correo. Que te presten una caja de cartón u algo....
(beso de mi parte a Emma, si te la cruzas por ahí)
Publicado por: Netito | 26 de Junio 2007 a las 03:47 PM
Pues que ibas a la deriva, porque ir de S/C a Tazacorte y pasar por Puerto Spíndola...
Publicado por: maria | 26 de Junio 2007 a las 04:56 PM
No te pierdas las arepas maravillosas que hacen en un chiringuito que está en la misma Avenida Marítima al lado del castillo, ¡¡que además tiene terraza!!. Cuidado con la guasacaca roja.
Publicado por: Fran | 26 de Junio 2007 a las 05:09 PM
Eso de la guasacaca suena a picante ;)
No conocí a ninguna Emma, que yo sepa. Lo siento. Ni vacié mi maleta, pequeño demoníaco pocoyo.
Y sí que la deriva al volante se me fue de la mano :(
Publicado por: Angie | 28 de Junio 2007 a las 02:59 AM