Totoro y Carlitos Brown
Un día más, frío casi polar y malagana para salir de la cama. Juancho Armas Marcelo dialoga con la prensa dentro de un rato en la Feria del Libro y se presenta Relatos de biblioteca. Así que debo proceder a abandonar mi nuevo y flamante recopilatorio de Carlitos, autoextraerme de la cama, dejarme golpear por un chorro de agua caliente y salir -amuladita- a esa calle sin sol.
Ayer llegué a la cama tarde y derrengadita, después de otra jornada en la Feria del Libro.
Por la mañana, con Pepa Aurora y Anu Jato, hablando de los cuentos para chinijos. Por la tarde y después del trabajo, con Juan Carlos de Sancho en modo Spielberg y Yurena, la azafata. Después llegaron Berbel y un descafeinado en el Kiosko Modernista, escuchando la presentación de Historia de Marruecos por la megafonía. Mientras, Marina Mayoral se paseaba entre las casetas a medio fuelle por culpa del chispeo a rachas.
Nada especial tuvo la tarde, si exceptuamos la visita de Ruymán, bloguero y lector, para la firma de Síndromes de Estocolmo y el que pudiera achuchar al Totoro en la caseta de Moebius. La noche fue algo más agradecida, entrando en 1951 de la mano de Schulz.
En mala hora, leí por encima un poco de la entrevista en profundidad al viñetista.
No sé por qué, vine a caer en preguntas religiosas. El entrevistador, un tal Marschall, es un auténtico guineo: se dedicó a interrogar durante páginas por las creencias del hombre, un tema que a mí -personalmente- me trae sin cuidado y que me parece totalmente irrelevante. Supongo que topamos aquí de nuevo con la perspectiva estadounidense, otra de esas cosas que me parecen ajenas, cuando no tirando a alienígenas, a saber: el a Dios rogar para con el mazo dar que viaja en compañía de la pena de muerte y el sentimiento pro bandera marcándole a uno hasta las digestiones y las siestas.
En fin, al parecer Schulz estuvo metido en grupos de estudio de la Biblia y de catequista o algo similar, aunque finalmente se definiera como un humanista secular.
En cualquier caso, creo que es preferible no saber más de él, dejarlo en el misterio en el que para mí estaba. A veces encuentro difícil disociar a la persona de la obra y, si el hombre apoyara la política exterior extadounidense desde 1898 hasta nuestros días o rezara antes de meterse en la cama cada noche, éste sería el primer y único tomo del recopilatorio Carlitos y Snoopy que me agenciaría.
pd. Me equivoqué en el cómputo de cosas especiales. Ruymán, Totoro y un mensaje multimedia con Diego, posando con la rana Angelina, un batracio larguirucho de color azul y con lunares, cual folclórica en desgracia, que le regalé el miércoles.
pd2. Rezar antes de dormir no es motivo para dejar de simpatizar con alguien, soy muy bruta. Lo que Schulz (u otro) haga en su tiempo libre y en su vida privada es cosa suya. Otra cosa sería si se dedicara a repartir pines de "Jesús te ama" en las colas de supermercado, a adoctrinar de cualquier forma o a cualquier tipo de proselitismo ... si no se corresponde con mis propias ideas y creencias, por supuesto ;)



Comentarios
Me alegro de haber sido de lo poquito que te alegró la tarde, aunque me temo que no puedo competir con Totoro y, mucho menos, con Diego y la ranita Angelina.
En cualquier caso, creo que mo merezco tanto honor.
Publicado por: Ruymán | 4 de Mayo 2007 a las 08:09 PM
Jejeje, Totoro, esa es de Miyazaki, el que te decía unos posts más atrás. La has visto???
Publicado por: Carlos | 4 de Mayo 2007 a las 10:53 PM
Ruymán: Sí lo mereces. Y mi cuñada rebautizó a la rana: ahora es Mendoza, en honor dos compañeros isleteros, como dos torres de carne y buen corazón, que tengo en el trabajo.
Carlos: No la he visto, pero el peluche me encantó. Prometo tentar a Nenito con tartas Neketan hasta que me invite a la casa a ver su colección de anime y entonces, ya te cuento ;)
Publicado por: Angie | 5 de Mayo 2007 a las 02:58 PM
Uys, pues la verdad es que mi DVDteca es más bien escasa, y el anime no está muy representado que digamos... De hecho, ni siquiera he visto (aún) Mi vecino Totoro :(
Pero esa tentación es fuerte, y la única manera de evitarla es caer en ella.... así que creo que voy a visitar par de tiendas próximamente... ;)
Mi visita a la Feria del Libro fue más bien un vistazo por encima, e hice bien en ir sin un duro, porque la portada amarilla del Watchmen en el stand de Moebius me estaba llamando a gritos... :P
Publicado por: Netito | 6 de Mayo 2007 a las 11:00 PM
Malditos libros habladores ... ;)
Publicado por: Angie | 6 de Mayo 2007 a las 11:30 PM