El libro es un cazador solitario
Nada como embutirse en un pulóver salpicado de bolitas de lana para que te salga un sol despiadado de detrás de una nube y se ponga a rajar lajas, exprimir el aroma del piche de las carreteras recién asfaltadas y sancocharte en tus propios fluidos. Típica de esta ciudad, esa malignidad de la climatología.
Llego al potaje del mediodía molesta, preocupada, porque la Feria del Libro tiene tanto éxito de crítica y público como el hijo de la Pantoja. Porque Marina Mayoral no tuvo a quien firmar libros ayer por la tarde y Susana Guzner suspendió su presentación por falta de espectadores, porque Pepa Aurora se quedó sin niños en la suya y porque un autor reconocido como Juancho Armas Marcelo habló exactamente para dos radios (una, Radio Ecca), un periódico (Canarias7) y una agencia de noticias (Acfi Press) esta mañana.
Creo que durante estas mañanas santelmianas me estoy perdiendo algo que pasa en esta ciudad y que explica el vacío a la feria (aun aceptando lo pobre que es comparativamente hablando y por más best sellers repelentes que se amontonen en sus casetas). Supongo que es algo tan prosaico como el trabajo, pero a veces me temo que sea algo tan absurdo como la campaña electoral lo que retiene a pensionistas, universitarios y estudiantes en general, talleristas de escritura creativa, medios de comunicación y esos 900.000 lectores habituales canarios lejos de San Telmo.
Si leemos tanto, no me explico la soledad de -valga la redundancia- Soledad Puértolas, Marina Mayoral o Armas Marcelo. Y empiezo a temerme que, con lo que leemos, a la Feria le saldría más rentable traerse a Victoria Beckham, Rosa de España o incluso Tamara La Mala a firmar ejemplares de las hojitas de ofertas de MediaMarkt.
Caliente, hablando sola, comunico al personal que los libros más comprados hasta el momento son La catedral del mar, Autoestima y Cien años de soledad. Entre los canarios, Los mejores postres canarios y Leyendas canarias. El pelotazo, los libros más pequeños del mundo, que siempre congregan un remolino de gente alrededor de sus miniportadas.
Finalmente, indicar que más tarde escribiré algo sobre Relatos de Bibliotecas, el último proyecto de la Dirección General del Libro y que esta tarde hay una charla sobre el mundo del cómic en Canarias, a partir de las 18.00 horas, y una mesa redonda con Lola Campos-Herrero, Santiago Gil y Antolín Dávila, a partir de las 19.00 horas. Ya de noche, relatos eróticos por los rincones de Vegueta ... empezando en la Plaza de las Ranas cerca de la medianoche.
Caliente, hablando sola hasta encontrarme con el chocolate negro de Yeya, abandono el portátil para dirigirme a ese Sebadal caótico y maloliente, vadeando más obras, vallas y carteles, entrevistas radiadas y furgonetas estampadas con siglas de partidos políticos y dejándome la suspensión en los socavones de López Orduña, esa calle por la que zigzagueamos los que borramos de nuestros GPS el maldito Barranquillo de Don Zoilo.



Comentarios
¿Realmente en Canarias se lee mucho? La verdad es que no lo tengo _nada_ claro. Cuando estuve viviendo en Madrid, la lectura era casi la práctica mayoritaria en los desplazamientos en tren o metro, y supongo que incluso en las guaguas. Aquí es la excepción, imagino que los nuestros pequeños trayectos tampoco ayudan. De todas formas, aún mantengo las esperanzas. En el Carrefour de Vecindario, que es donde suelo ir a comprar, hace unos meses se cepillaron la sección de discos para ampliar la librería. Cuando la vi, casi doy saltos de alegría.
Publicado por: rvr | 4 de Mayo 2007 a las 02:41 PM
Según las estadísticas, se lee mucho. Pero, sinceramente, la autoayuda no computa como libro para mí y creo que se compra mucha paja y mucha tontería, que entre tanta cosa editada, hay mucha cosa ineditable.
Sin embargo, quién soy yo para decidir lo que leen los demás ... que lean lo que sea, pero que lean ¿no? :)
pd. López Orduña ya tiene parcheados los socavones, anuncio ¡Aleluya!
Publicado por: Angie | 4 de Mayo 2007 a las 07:40 PM
Creo que en Canarias se venden muchos libros, pero no estoy tan seguro de que se lean. Coincido en que se lea lo que sea, pero que se lea, aunque no sé si vale cualquier cosa (como el famoso "libro" de AR) ;D
Por otro lado, si no es por ti, no me entero de los relatos eróticos. El año pasado me encantó, así que esta noche no me lo pierdo. Al final, y pese al tiempo, creo que he tenido suerte.
Publicado por: Ruymán | 4 de Mayo 2007 a las 09:33 PM
¿Cuando hablas de estadísticas te refieres a ventas o a encuestas? Porque los encuestados pueden idealizar la realidad.
Sobre la calidad de las lecturas, mejor no entramos, porque creo que ni siquiera aprobarías las mías (muy poco literarias ;)
Publicado por: rvr | 5 de Mayo 2007 a las 03:18 AM
Ruymán: Espero que disfrutaras el erotismo por Vegueta.
Víctor: Por estadísticas, me refiero a la encuesta de los hábitos de lectura del gobierno de Canarias. Son los que hablan de 900.000 lectores en las islas, seis/siete libros por persona y año, etc. y creo que sí, que los encuestados mintieron como bellacos.
Y respecto a la calidad de la lectura, hay momento y lugar para todo. También he leído a Barbara Cartland y Corín Tellado y Los pilares de la Tierra, lo confieso ;)
Pero entre tantas cosas facilonas que hay por ahí, se pueden encontrar cosas buenas, clásicas o modernas, con un poquito más de interés o dificultad. Cuando el presidente del gremio de libreros recomienda Harry Potter para las escuelas ... vale ... pero Robert Louis Stevenson, Julio Verne y Alejandro Dumas también.
Publicado por: Angie | 5 de Mayo 2007 a las 02:56 PM