"Ha ganado la alcaldeza el psoe"
La frase anterior es la que pude leer en el último SMS que me mandó el Hombre ayer por la noche, en su español creativo y algo magullado. Supongo que lo de "alcaldeza" viene a ser alcaldía, españolizado a su manera. Y que no tiene nada que ver con una posible confusión suya de extranjero entre Jerónimo Saavedra y Sonsoles Artigas, por ejemplo.
Hoy amanecimos con resaca electoral.
Esta redacción parece medio desmantelada tras la histeria de ayer por la noche, con unas poquitas voces débiles sonando tímidamente y casi sin teléfonos arañando la claridad de las blancas paredes. Hasta la obra está un pizco más apagada que de costumbre, cosa que se agradece cuando duermes poco y mal, arrumbada en el sofá familiar y con el DVD de La batalla de las colinas del whisky de fondo.
A la resaca electoral se suma un cielo nublado y tristón, que amula y te deja cuerpo de José Carlos Mauricio, esperando infructuosamente por una llamada anoche. Y que quizás me levanté algo revuelta, porque soñé que amanecía en Mogán, convertido en una especie de Pueblo de los Malditos, donde el lugar de los niños rubiancones y añurgantes lo ocupaban tipos de amplia sonrisa esmaltada, mirada turbia y carcajeo fácil.
Creo sinceramente que deberían retirar la cartelería electoral antes de que mi cordura escape por la ventana en dirección a los contenedores del Puerto. Y sólo me anima el saber que muchos tuvieron hoy una peor amanecida que la mía ... Larry Álvarez, libre como el viento, por ejemplo.


