Y cuanto más aceleran
Hoy me detuve, con el solajero de la mañana, junto al Pérez Galdós y la obra se me impuso en toda su faraónica locura. Parece un hormiguero semiderruido, con sus obreras corriendo entre los desmorones, la reina hecha un camión grúa y una actividad frenética al pie de las palmeras amordazadas. Carreteras provisionales, vallas escoradas, peatones confusos y polvareda acuden al teatro como moscas a la miel.
Miré con un poquito de tirria hacia la obra, en verdad les digo, porque llevaba clavada otra tacha en una goma, la rueda medio desinflada y un poquito de mala sangre en las venas. Cosas propias de la época electoral, con tanta inauguración pendiente y tanto infierno en la vía pública.
Leí hoy en este periódico que más de la mitad de los billetes en circulación por este país son de 500 euros. Puro rumor, supongo, porque jamás he visto uno de esos. Sin embargo, si se hiciera una estadística de los habitantes de esta ciudad castigada por una climatología esquizofrénica y unos políticos amantes del ladrillo y el cemento, estoy segura de que más de la mitad son obreros de la construcción. Algo que es constatable a simple vista, al contrario de lo que sucede con esos billetes, cuyo color ni siquiera me imagino.O que yo encontré constatable, al pararme al lado de la obra esta mañana.
Entonces también observé que en ese aparente desorden lunático hay un orden y una pachorra.
Dos obreros se encendían mutuamente el pitillo mientras miraban a un tercero que, hucha al viento, enchufaba algo. Otro paseaba erráticamentre bajo las palmeras. Uno más se apoyaba en la concretera, como traspuesto con el rugido de las máquinas. En resumen, nadie parecía hacer nada al abrigo del caos urbanístico reinante y me pregunté por qué especie de milagro divino sería posible que se concluyera la obra este sábado, sin espectadores lesionados de un ladrillazo ni tacones empitonados en ese parque improvisado.
En cualquier caso, lo cierto es que, cuanto más aceleran con esa obra y con el proceso electoral aparejado a ella, más calentita me pongo, como diría el Fary II.



Comentarios
Ja ja eso de la hucha al viento es buenísimo ;)
Publicado por: Suculum | 10 de Abril 2007 a las 08:31 PM