Tribulaciones de una bloguera (II) : maldita inspiración
Lo de ser o no ser es una minucia al lado del "escribir o no escribir" que un ser sentenciado a un blog se plantea cada día. La autoestima del bloguero es frágil, como una amapola recién surgida con las lluvias a la sombra de un roque. Las inseguridades, demasiadas. Los temas, si no quieres recurrir a menéame y lo más típico y deseas ser original, pocos y escurridizos. La atención del lector tira a breve, cabra loca, volátil. Los trols esos, a sicópatas.
En mi caso, además, no tengo la especialización de Víctor, la Confitura de Fresa o Jacques, ni la hiperactividad de Manolo o Fran, ni el toque kamikaze de Charlie y Miguel, por ejemplo.
Este blog es un cajón de-sastre en el que lo mismo entran cosas que escribí hace tiempo que mis opiniones (totalmente personales y subjetivas) sobre literatura, cine o teatro, mi trabajo, mis calenturas por politiqueos varios, mi familia, el sexo, ... Cosas que, en principio, me temo que me interesen a mí y mis circunstancias.
Y aunque eso no es incorrecto, supongo, porque se trata de una bitácora personal y lo de menos debería ser, supongo otra vez, el que exista un hipotético lector ahí fuera ... lo cierto es que una empieza a fijarse en las dichosas estadísticas, imaginar qué puede interesar a esos lectores hipotéticos y entrar en una crisis de ansiedad.
Al analizar lo que más se lee en mi caso, observo que normalmente tiene que ver con sexo: llámese escote o nalga. Precisamente sexo y Viggo Mortensen son las categorías más visitadas del blog. Sin embargo, las paradojas de la blogocosa son infinitas y también observo que la mayoría de los comentarios provienen de hombres ... a los que en teoría el labio partido de mi héroe favorito deja fríos. Así que no me cuadran las estadísticas con la respuesta evidente a la cosa.
Concluyo diciendo que una es de natural erótico festivo, pero me doy cuenta de que eso de tener público masculino, a veces, me contiene. Y confieso, contrita, que escatimé babas con los 300 y que a Viggo lo abandono con frecuencia por Kapuscinski, los lieder, Víctor Ramírez o el cine de ensayo.
En fin, que por esto de la blogosfera, al final me está entrando complejo de ameba esquizofrénica y la inseguridad, al enfrentarme a la pantalla en blanco, me tiene engruñadita frente al teclado.
Ayssss (que diría Yeya), el blogomundo es adictivo, como el chocolate negro rebosándose, calentito y perfumado, sobre el helado y el brownie empalagoso de un VIPs cualquiera.
A las mil cicatrices y el olor a caballo de Viggo Mortensen pongo por testigos.



Comentarios
Jajaja, Angie, ahí nos vemos todos reflejados. ¿Es posible permanecer horas ante el teclado pensando "escribo o no escribo"? Y sobre todo, "de qué escribo? Sí.
Un saludo desde la compulsión ;)
Publicado por: mmeida | 16 de Abril 2007 a las 12:05 AM
¡Argh!
Lo malo es que también empiezo a tener el momento "No vuelvo a escribir en la vida". Me pasa con los cuentos y el periódico y ahora con el blog :(
Publicado por: Angie | 16 de Abril 2007 a las 12:20 AM
Supongo que el escribir con nombre, apellidos y empleo como haces tu complica más el asunto. A mi me da igual lo que pongo en mis blog porque nadie me conoce, o eso creo. Además, prácticamente son para mi mismo así que tampoco me preocupan las estadísticas, las visitas o los comentarios. Aunque por aquello de la vanidad siempre te alegra ver que lo que escribes interesa a alguien, no es que sea mi objetivo.
De cualquier manera, me gusta lo que pones, sea lo que sea, no te refrenes que entonces pierdes espontaneidad y encanto!
Publicado por: Carlos | 16 de Abril 2007 a las 02:07 AM
juajuajua...
Angie, no me creo que no se te ocurra nada en el día a día.... otra cosa es que te pares a desarrollar esa idea, pero con lo ingeniosa que eres... aayyy...
Lo que debes es cambiar el chip y apuntar tooodo lo gracioso en lo que piensas a diario.... o eso o pegarte tooodas las películas de Paco Martínez Soria en plan Festival Anti-Viggo ... jajjaaa
Asi, seguro que se te agudiza la imaginación.. jajajajaja
Publicado por: Sergio (avatareño mayor) | 16 de Abril 2007 a las 09:22 AM
Angie
Sigue hablando de sexo. O del supermanager, que es lo mismo.
Cambuyon
Publicado por: Cambuyon | 16 de Abril 2007 a las 01:47 PM
Carlos: Gracias por los ánimos y sí, lo peor es la autocensura, la batalla diaria ;)
Avatareño Maligno: Tengo la libretita, pero siempre se me olvida en el coche. Mi memoria flaca es, como a una anciana Yoda corresponde.
Cambuyón: El supermanager es como el chocolate, sustitutivo del sexo. Lo que pasa es que la mayoría de la población no lo sabe todavía ;)
Publicado por: Angie | 16 de Abril 2007 a las 02:27 PM