Tribulaciones de una bloguera (I) : las estadísticas
Yo era una persona feliz, ignorante de los ranking, como diría Marisa Paredes, hasta que me abrieron un blog. Ahora vivo pendiente de mis estadísticas y, lo que es peor, de las de José Barrera, Paco Santana y Esther Pérez y Mónica Torres, que suelen ser más altas, rubias y con los ojos azules que las mías. Sin embargo, eso no es lo único que me quita el sueño desde que entré en el fascinante mundo de la blogocosa.
Están también esos misterios denominados comentarios y otro fenómeno paranormal, digno de Iker Jiménez, que son las subidas y bajadas de visitas.
Respecto a los comentarios, decir que no aparece ninguno durante siglos, para dar paso a una avalancha (por comparación) inexplicable de repente ... cada cierto tiempo. Preguntas que quedan sin respuesta (todavía no sé cómo se come en el Sakura IV ni cómo celebrar el Día de la Entrepierna Masculina) y discusiones que no esperaba surgiendo de entradas a las que no veía yo tanta intríngulis. Adeptos -Nenito, Víctor, Carlos, Ruyman, Esther-y sorpresas como el compañero de trabajo de mi hermano que le restriega por el cibermundo la alopecia, Neketan Pd o Javier Moreno, mi crítico de música clásica favorito. Y ojos bajo la cintura a las ristras de comentarios en otros blogs que me ponen verde de envidia, con llamaradas de basilisco en los ojos y espuma hidrofóbica en las comisuras de la boca.
Respecto a las visitas, no me quejo, pero llegan récords como el de ayer (¡783 páginas solicitadas!) y entro en modo pánico escénico, seguido de un ataque de codicia incontrolable: quiero esas y más cada día.
"¡Mi tesoro! ¡Mi tesoro!", gimo como un Gollum transtornado por las esquinas de mi casa, imaginando preguntas retóricas, temas, entradas y complots judeomasónicos y mirando de reojo a ese portátil que a veces es mi anillo único personalizado, mi amor y mi condena.
pd. Por cierto y una vez más, si hoy pasan por los alrededores del Pérez Galdós, lacito amarillo al canto.



Comentarios
Estimada Angie:
Te puedo responder a cómo se come en el Sakura..... a mí me gusta mucho... es más si quieres un día quedamos y comemos juntas para poder guiarte por esa cinta transportadora que tiene
Publicado por: Carolina | 14 de Abril 2007 a las 09:05 PM
ahhhh cuanta razón en un solo post. Precisamente vengo de revisar mis estadisticas, siempre con envidia de otros blogs y mirar la escasez de comentarios en comparación con muchos otros. Este es el mundo de la blogosfera donde solo sobreviven los mas fuertes xDD
saludos
Publicado por: RAPTOR | 14 de Abril 2007 a las 10:42 PM
Al lado de tus números me pongo colorao. En los once días que llevo serio con mi blog, he tenido 85 visitas, pero sólo un par de comentarios. Eso me lleva a pensar que la gente llega a mi por error.
A Sinaja, por el contrario, se llega por el botón de favoritos.
Saludos.
Publicado por: Ruyman J.R. | 15 de Abril 2007 a las 12:32 AM
Creo que el Papa Ratzinger está estudiando incluir un nuevo pecado capital, la adicción a las estadísticas de los blogs. Solo son interesantes para comprobar que hay alguien al otro lado, por lo demás ¡huye, insensata! ;)
Publicado por: rvr | 15 de Abril 2007 a las 03:56 PM
Carolina: Será un placer acompañarte y que me muestres esos misterios de la cinta transportadora ;)
Raptor: Somos esclavos de la estadística, no hay salvación para nosotros ;) Y siempre hay cientos de blogs mejores, más referenciados, más comentados, más visitados y más trackbackeados. Esto es un infierno en el cibermundo.
Ruyman: Me gusta tu peloteo ;) Pero tengo que confesar humildemente que llegan por error también, porque vienen desde un periódico y se meten con Sinaja sin saber lo que se les viene encima. Ésa es la suerte mía y la desgracia de mucho despistado ;)
Víctor:Sé que tienes razón, pero es como el vértigo al borde de un precipicio :( ¡Au! ;)
Publicado por: Angie | 15 de Abril 2007 a las 08:17 PM
Yo suelo mirar las estadisticas de mis blogs más bien por la curiosidad de saber como llega la gente, y por las risas de ver las búsquedas que hacen en Google... :)
Publicado por: Netito | 15 de Abril 2007 a las 08:30 PM
Nenito ... ¿cómo se averigua eso? ¿Cómo puedes tener esos secretos para mí, que te telepatizo todo y te invito a cafeles post-Cartier-Bresson?
Publicado por: Angie | 15 de Abril 2007 a las 08:38 PM