Salvapantallas: Como una tapia
Esta mañana observaba la marea de coches que me engulle cerca del Sebadal cada día, presagiando que acabaré viviendo un flechazo con un camionero y hasta criando a cinco churumbeles en un atasco capitalino a la altura de Belén María.
Al llegar a la redacción, una ola de aire acondicionado polar me ha recibido y he sentido que mis veinte dedos pugnaban por escapárseme del cuerpo hacia el paraíso de los miembros amputados por hipotermia.
He tiritado, pero he hecho acopio de valor y me he encaminado hacia mi sitio, segura de que -cuando salga de la redacción- malviviré un día más esta calima que emborrona el cielo y aplatana, que convierte el coche en un horno sobre ruedas y te baña en sudor en cuanto tienes la ocurrencia de respirar.
Después del café y agobiada por cambios de temperatura casi menopáusicos, he abierto mi correo electrónico para leer sobre un estudio de la Universidad de Sheffield acerca del cerebro masculino.
Los científicos afirman que la voz de la mujer es tan compleja, que requiere de los hombres gran concentración y la utilización de un área del cerebro que no tiene que ver con el lenguaje. Que oírnos, «les cansa rápidamente».
Y aquí he visto, con satisfacción, la confirmación científica de una de mis teorías más antiguas: «los hombres son impermeables a todo lo que venga de hembra, a excepción del impacto visual de un desnudo o el físico de una patada, por ejemplo».
Y, por tanto, me resigno, por genética y meteorología, a sancocharme en mis propios fluidos un día más, en cuanto pise la calle, y a departir con tapias el resto de mi vida.
Canarias7.es - 30/08/2005



Comentarios
sniff, sniff, ¿pero tus compañeros de sección están también incluidos?, ahhhhhhh, sniff, sniff
Publicado por: Bizik | 13 de Abril 2007 a las 10:00 AM
Noooooo.
Mis compañeros de sección son dos de los pocos hombres sensibles del planeta ... casi siempre ;)
Publicado por: Angie | 13 de Abril 2007 a las 10:29 AM