Pobrecito Brad
Me entero por Nenito que el Carita de Guanche sufre a causa de la Loba Jolie. Aparentemente, la actriz retirada y supermadre no le pone mucho asunto a Shiloh Nouvel, la chiquilla que tuvo con el sex symbol, ex de Jennifer Aniston y Gwynneth Paltrow por más señas. Parece ser que mi tocaya está tan ocupada adoptando, planeando adopciones y cuidando de niños adoptados que lo de la llamada de su carne y de su sangre se le escapa.
No es un secreto que la Loba no es santa de mi devoción. Tampoco tengo en buen concepto al Carita de Guanche, que me parece un tanto simplón. En el caso de ambos, no entiendo la fascinación que provocan sobre el común de los mortales, aunque Brad está prieto, como amasado en hormigón, y la Jolie tiene unas bembas que asombran.
Así que un día de noviembre, hace ya casi dos años, los cielos nublados de Nueva York se abrieron cuando descubrí, en el Burguer's Paradise de Manhattan, que la Loba pierde en las distancias cortas. Me alegró el día un amigo músico, Josh Dion, que trabaja como batería de Chuck Loeb y que pasó dos días en el rodaje de El buen pastor en la Manzana Metálica.
Josh aparece apenas unos segundos en la película, tocando en un bar con una banda, aunque se pegó sus veinticuatro horas repitiendo tomas para un implacable Robert de Niro.
Le pregunté, por curiosidad, qué tal fue el rodaje y me comentó que Matt Damon y Robert de Niro le parecieron profesionales y buena gente y que lo de la Loba no era para tanto. "Tenía un aspecto tan poco saludable -dijo, como extrañado- Estaba demasiado flaca y pálida. Tiene la cabeza muy grande en comparación con el cuerpo y el pelo muy fino, muy débil".
Imagino que también Brad Pitt tiene sus días y más erótica por eso de aparecer en una gran pantalla que si trabajara de cajero en el Carrefour de Las Arenas. Además, estoy segura de que habrá varios hombres mil veces más sugerentes que él por cada metro cuadrado de Cícer en un día de marea revuelta y ventolera, propicio para darse un bañazo épico.
Arrimando a un lado cuestiones físicas, también proclamo que me caen como sendas patadas en las trompas de Falopio por las declaraciones absurdas de ella sobre su vida sexual y sus excentricidades, además de su manía de coleccionar churumbeles, y por esa hambre y sed de santidad que se le ha contagiado a él, de pasar demasiado tiempo con ella.
Sin embargo y a pesar de la manía que los dos me inspiran, estoy igualmente segura de que esa pareja sufre y ama como cualquier otra, con el hándicap de tener todos los ojos del planeta fijos en ellos y mucha lengua viperina esperando su ruptura.
Así que me concedo un momento de solidaridad o lástima con ellos, breve como la minifalda de cuero de Brad en Troya, porque carecen de las ventajas del anonimato y de muchas posibilidades de ser felices juntos. Solidaridad o lástima que es, obviamente, revocable en cuanto la Loba asome sus virtuosos morros por un país en desarrollo y se saque otra adopción del wonderbra o el Carita de Guanche tienda una mano aparentemente amable hacia alguna ex en desgracia.



Comentarios
Comparto con Maruja Torres cierta simpatía por la Aniston. Menudo disgusto me llevé cuando Brad dejó a Jennifer. Esa chica tan mona, tan natural. Con una voz que no escuchamos - porque aquí la doblan- Una voz profunda, de persona decidida y de acción.
En cuanto a Angelina creo que la pobre arrastra una infancia atormentada y eso la ha producido una especie de desplazamiento emocional, una hiper-sensibilidad respecto a los niños que son víctimas de su entorno. Los ricos también lloran.
Si comparas a Brad con Tom - madre mía, qué cruz- te encontrarás con un dechado de virtudes. Dale una oprtunidad. Por cierto, para atractivo, el protagonista jacob, de la película "Después de la boda", "After the wedding", de una directora danesa.
Publicado por: Dolores Campos-Herrero | 18 de Abril 2007 a las 11:07 AM
La verdad es que sí, que comparado con Tom, cualquiera gana. Y que Brad está de lo más discretito desde que se arrimó a la Loba.
Comparto con Maruja y contigo la simpatía por la Jen y espero que encuentre el papelón de su vida, el equilibrio, la felicidad y a un buen chorbo que no se pierda tras la primera siliconada bembona con que se cruce.
Publicado por: Angie | 18 de Abril 2007 a las 11:30 AM