Aquí es donde voy a empezar a pagar ... con sopor
Acabo de llegar al almuerzo en casa de mis padres para descubrir dos cosas: a Diego sobando, envuelto en un halo con olor a leche, y un plato calentito de potaje con acelgas y garbanzos de lo más reconstituyente. Fuera el día está dudoso, grisón a ratos, medio destemplado. En el trabajo, seguimos perinqueando y preparo un par de entrevistas para la "nevera", a ver si se pueden calzar en las páginas de Cultura mientras estoy de baja maternal. Además y en apartado novedades, tenemos chico nuevo en la redacción digital, Ulises, la versión de Pedro Guerra mejorada con una buena ortodoncia y algo más de sex appeal.
Aprovechando que Diego siestea y que quiero hacer tiempo hasta que abran Canaima, me llevo Ébano al sofá medio desmembrado del salón de mis padres. De refilón, observo el tamaño de las ojeras que se cuelgan de mis ojos en el espejo recibidor y bostezo y me estiro y bostezo otra vez. Mando un pensamiento de admiración y apoyo a todos los padres del mundo. Especialmente a los trabajadores y más especialmente aun, a Hermano y Noe.
Me tumbo -o más bien, me dejo caer como saco de papas- en el sofá pensando en dragones, en el cadáver exquisito de la Biblioteca Pública del Estado en el que no podré participar hoy, en el glúteo seco que tengo que comprar, en un aparato para ponerle el Love de los Beatles a Diego por las mañanas, en la presentación de Santiago Gil que también me saltaré hoy a la hora del baño infantil y en Berbel, esa poeta y buena persona, adornada con unos ojazos azules inocentes y una sonrisa perenne en la cara.
El sofá me tienta y sus brazos, acogedores, son como imanes para mi triste totizo. Empiezo a leer sobre Dinkas y Nueros en Sudán y sobre el comienzo de la guerra (o una de las guerras, no estoy segura, porque está Congo) más largas del continente africano. Me pesan los párpados, no puedo mantener los ojos abiertos, las vacas dinkas se mutan en ovejitas como nubes de lana, ... en Cármenes Sevilla triscantes, saltanto vallitas en el campo, ... en Z superlativas, en arrorós y nanas de la cebolla, en lapidaciones a despertadores, en laúdano y valeriana, ...
- Dios Santo -gimo- Y me queda una semana.



Comentarios
jajajajja...... qué más quisiera Pedro Guerra... jajajajjajaa...
En fin... no puedo decir si el muchacho está o no está de buen ver, más que nada para que no anden criticando por ahí después.... pero la verdad es que el muchacho, como diría mi abuela, parece buena gente.
Pues eso.... Angie... por cierto... no he visto nada publicado EN ESTE BLOG de tu nuevo libro. ENHORABUENA UNA VEZ MÁS.
Publicado por: Sergio (avatareño mayor) | 23 de Abril 2007 a las 05:10 PM
Bienvenida a la maternidad¡¡¡¡¡ja ja ja espero que te dé tiempo en esta semana de compartir galletas chupadas, besos con chupa chup, abrazos con manitas de chocolate,...( no sé porque el pringue les pone cariñosos )
Publicado por: Roger | 23 de Abril 2007 a las 05:40 PM
Avatareño: Todavía estamos de promoción con los Síndromes. Hay que dejar descansar a los Salvapantallas ;)
Roger: No hay chupa chup ni chocolate de momento, porque sólo tiene 5 meses. Ahora babea mucho con lo de dentición y es con eso con lo que te riega. Algún buche y poco más.
Publicado por: Angie | 23 de Abril 2007 a las 09:18 PM