Todos los caminos llevan a una quesadilla
Mujer orquesta otra vez, toso, carraspeo, moqueo y estornudo, hecha puro catarro en acción. Después de doparme convenientemente, procedo a explicar que acabo de regresar del Hierro, esa islita mágica, de pura lava y casita blanca, que dormitó, sepultada en calima, todo el fin de semana.
A pesar de que casi no pude ver el mar y de que me perdí a las sabinas, la ermita de los Reyes, La Restinga, el faro de Orchilla y otros muchos lugares con encanto, disfruté intensamente del delicioso vino de la bodeguita de Fernando El Australiano Honorífico, en la cuesta que baja a Echedo, cayendo a plomo sobre un mar que se confunde con el cielo. Con Mauricio, el rojo recalcitrante de Sabinosa, con sus 68 años consumidos dignamente entre la cárcel y la lucha política. Y con Manuela, la coleccionista de cruces de madera familiares, diminuta y enlutada y con una mente lucidísima a los 90.
En fin, que tras visitar la playa del Verodal, el punto más occidental de Europa entre desmorones de malpaís y corrientes salvajes, y leer unos cuantos -muy dignos- relatos de Generación XXI, me preparo un discursito de inauguración de libro.
Siguiendo el consejo de Avatareño Mayor, me autobombo ligeramente. Mañana presentamos Síndromes de Estocolmo, a las 20.00 horas, en Ámbito Cultural del Corte Inglés. Todos son bienvenidos y sólo sufrirán dos párrafos de discurso propio, prometo.



Comentarios
¿de verdad serán sólo 2 párrafos? .... qué penita jajajaja.. supongo que el catering será de albóndigas y con todos sentados en sillas de Ikea jajaja...
suerte mañanaaaaa
Publicado por: Sergio (avatareño mayor) | 12 de Marzo 2007 a las 12:05 PM
Buena idea ... ;)
Las sillas bien separadas y todos nos daremos la mano educadamente nada más empezar pero no volveremos a hablarnos en toda la vida ;)
Publicado por: Angie | 12 de Marzo 2007 a las 02:27 PM