« Día sin móvil | Inicio | Maripositas blancas »

Hacia el mundo de Cruise y Spielberg

Escuché esta mañana en la CNN Plus que un grupo de "neurocientíficos" logra anticiparse a las decisiones de sujetos bajo estudio y que se planea aplicar estos avances de la ciencia a la criminología. Inmediatamente me acordé de Minority Report.

Una, a pesar de sentir pasión por internet y reconocer que no se imagina ahora apeada de la autopista digital, sin un triste correo electrónico que guardar en la bandeja "importante" ni la ansiedad agridulce de un blog que mantener, tiene su punto tecnofóbico.

Reconozco que noticias como ésta me trasmutan, por un momento, en un clon de Santiago Gil, suspirando por sobres con cartas de amor arrugadas y por una barca meciéndose en la soledad ondulada de la bahía del Confital, con tanzas amarradas a los dedos de los pies y con un libro abierto sobre la curva blanda de la tripa.

Eso de que sepan lo que vas a hacer antes de que lo perpetres, de que te lean la mente, me produce un cierto horror, una cierta desazón. Con lo que me gusta a mí lo imprevisible, el misterio de un cerebro oculto (o no) por una mata de pelo y llenito de trampas, meandros y recovecos. Por no hablar de mis propias neuronas, atravesaditas como ellas solas y propensas al déjà vu.

A veces, la tecnología le mata a una todo el romanticismo en las venas. O en el hipotálamo, ese rincón contaminado con rastrojos de canciones de Kiko Veneno, frases de El amor en los tiempos del cólera, riffs de la guitarra de Angus Young, caricias más o menos expertas y siestas en la veranda de El Corral, arrullada por las ramas de los naranjeros, rascando suavemente las paredes de piedra.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/354

Comentarios