El manga y la Loba Jolie
En Vecindario pasan otras cosas, aparte de que desaparecen niños y la gente se lía a tiros en una plaza por un quítame allá esos ruidos. Por ejemplo, hoy comenzó un Salón Manga y Anime, mientras se rastreaban los campos en busca de Yeremi y se discutía el caso de Yeray.
Parece que todas las cosas buenas y normales que pasan en esa ciudad, normalmente acogedora, multirracial y tranquila, quedan eclipsadas en estos días por estos dos casos ... casos que, como afirma Silverio Matos, son aislados y puntuales.
Así que me gustaría en una mínima entrada reivindicar la normalidad para Vecindario, el lugar donde salto a lomos de una tabla de windsurf cuando no me arrastro por una gripe, en que me embosto a tartas Neketan y en que visito al Hombre en cuanto puedo. Y declaro solemnemente que la zona de Santa Lucía, Ingenio y Agüimes está entre las favoritas para mí de la isla, con mejor programación cultural, iniciativas más solidarias, unas callejas luminosas y un mestizaje en sus aceras que a mí, personalmente, me encanta.
Después de romper una lanza por esa normalidad y aunque parezca un cambio de temas algo radical, también me gustaría agradecer a la Loba Jolie su cambio de actividad profesional, justo cuando está a punto de estrenarse El buen pastor, de Robert de Niro, en el Festival de Cine.
En fin, que aparte de ver de cerca da Susan Sarandon, lo bueno que ha tenido este día es el anuncio de la retirada de las pantallas de la Loba, cumpliendo uno de mis deseos más íntimos, aunque confeso en voz alta.
Esperando lo mejor para Vecindario, Yeremi y la cinematografía universal con esta jubilación anticipada, me dirijo a la cama con un libro, deseando que el día de mañana me traiga, aparte de una película georgiana, buenas noticias del Sureste.



Comentarios
Me pasé el viernes por el Salón del Manga y quedé bastante sorprendido por la buena organización del evento y cantidad de gente vestida a lo cosplay (mucho Naruto). Creo que a esta isla le faltan más actividades como esa (en Las Palmas, un salón manga+rol debería ser la leche).
Publicado por: rvr | 19 de Marzo 2007 a las 06:30 AM
Me quedé con las ganas de ir. Sonaba divertido. En fin, que a ver si hacen más, me entero con más tiempo y voy a culturizarme :)
Publicado por: Angie | 19 de Marzo 2007 a las 02:49 PM
Aunque parezca que mi comentario pueda estar fuera de fecha, lamentablemente no creo que lo esté.
El otro día, cuando leí esta entrada me dispuse a comentarla (en relación a la primera parte = seguridad de Vecindario), pero al final decidí no echar más leña al fuego y lo dejé como estaba.
Acabo de leer en canarias7.es el artículo de Manuel Mederos relativo al mismo tema (seguridad o no seguridad en Vecindario) y hoy no me resisto a dejar aquí mi opinión.
Verán ustedes: trabajo en Vecindario. Soy maestro en uno de los dos centros educativos que hay en Los Llanos. Lo digo para que se vea que la mía no va a ser una opinión baladí, basada en la ignorancia. Todo lo contrario: los maestros, sin proponérnoslo, somos testigos mudos (a veces no tan mudos, como es el caso) de todo lo que acontece y se cuece en la vida pública y privada de la mayoría de las cosas que suceden en el lugar en el que trabajamos (y es que desarrollamos nuestra labor profesional con personas, y no con tornillos ni escobas).
Y por ello me considero una persona con el suficiente conocimiento de causa como para decir que la autora de este blog no lleva -bajo mi humilde opinión- toda la razón al afirmar que Vecindario "sigue siendo" un municipio seguro. No nos vamos a poner a la tremenda y decir que es el Bronx (que no lo es, desde luego), pero que Vecindario es un bucólico paisaje donde todo es paz, alegría y "buen rollo", tampoco...
Como bien afirma Mederos en su artículo de hoy, se está gestando algo muy gordo. Algo que, si las autoridades no ponen remedio pronto, va a estallar por donde sea en el momento menos pensado. Hay muchísimo desarraigo (mucho, mucho). Hay infinidad de parejas jóvenes separadas (con los consiguientes hijos "sin norte"), hay una importante comunidad inmigrante, con el consiguiente peligro de explosión xenófoba a poco que se den las circunstancias. Hay pobreza, eso no hay que negarlo. (Mederos en su artículo habla de gente que aún vive en garajes: la madre del niño perdido es un ejemplo de ello, sin ir más lejos). Hay tantas y tantas cosas de las que no se habla...
Yo entiendo que el alcalde y concejales "tienen que" dar ahora mismo una sensación de seguridad y de que "todo va bien" proque en ello puede irles la suerte del 27 de mayo.... pero qué quieren que les diga: yo no me lo creo (por mucho que valore a Silverio Matos y su labor). Me consta (por mi trabajo) que el Ayuntamiento tiene un buen departamento de Servicios Sociales; que incluso hay una unidad de la policía destinada a este áera. Pero también creo que tanto el Departamento como la Unidad necesitan un mayor número de profesionales. Se hacen pocos frente a las situaciones que se planteaban arriba, por desgracia cada vez más numerosas.
No soy sociólogo, pero sé que en Vecindario se está cocinando un potaje de alto riesgo de explosión. Lo sé. Trabajo allí y lo veo día a día en la puerta de mi cole. Alguien tendrá que "meterle mano al asunto" antes de que -como dice Mederos- sea demasiado tarde.
Publicado por: Saulo Valerón | 21 de Marzo 2007 a las 07:53 PM