Una de fobias
Ojeo en People una encuesta sobre quién viaja con mejor estilo, poniendo dos ejemplos a elegir por los encuestados: Mariah Carey o Victoria Beckham. En mi opinión, es como escoger entre morir con retortijones por arsénico o con las venas seccionadas y haciendo gárgaras con un lingotazo de cicuta.
La una, a la que llamaremos cordialmente Barbie Anorexia, va por la vida como si acabara de tragarse un limón diminuto, pero muy amargo; paseando unas gafas que dejan chicas a las de Cíclope y envaradita, como temiendo que la cabeza se le mueva un poco, descompense el equilibrio de su frágil cuerpecillo y acabe desmoronándose por los pisos.
Una vez está claro que no es mi ideal de belleza física (y eso que no hemos hablado de la nariz porcina que adorna su cara de mala leche), he de confesar que la lectura de sus perlas ante la prensa me ha convencido de que su comportamiento suele tender a snob, frívolo y absurdo. Y, por tanto, me cae como una coz en el plexo solar.
Por otro lado tenemos a la Mujer Gorgorito o Mariah Carey, esa descriteriada que piensa que un videoclip es un pase público de ella en Victoria's Secret y gorjeando mientras se retuerce sobre el capó de un coche, en un jacuzzi o rebozadita en arena de playa.
Tampoco conozco a Mariah, pero tiendo a pensar que -como creo que le ocurrió a Victoria- llegó tarde al reparto de neuronas. Sin embargo, también tengo que admitir que por el único hecho de que Mariah está fondona, la miro con más benevolencia que a Posh y, por tanto, voté por ella.
Victoria y Mariah son, como la Loba Jolie y su Carita de Guanche o el insufrible Tom Cruise, parte de mi listado de las celebridades más irritantes de la galaxia. Entran en una segunda división, con Britney Spears, Paris Hilton y Jennifer López, gente que me parece ridícula, falsa o cargante y que me provoca pena, hastío o pensamientos homicidas, dependiendo del día.
Y la lista crece con cada ojeada a People y cada cita robada entre titulares del cuché, mientras mi lista de celebridades admirables mengua como el terreno no urbanizable en esta isla.



Comentarios
¡Qué comentario tan brocha! Eso es más ordinario que un sujeto cogiendo con la abuela. ¡Uy!
Publicado por: Rafael Andrada | 22 de Febrero 2007 a las 05:01 AM