En La Reblogtica he hablado en numerosas ocasiones del código ético por el que se rigen normalmente las compañías farmacéuticas, unos lo acatan al pie de la letra y para otros es simplemente inexistente....
Pero hoy, he recibido una carta de Laboratorios Bexal donde me recuerda que ellos tienen un código ético que les gusta seguir, y que sus delegados están obligados a cumplir, por lo que me abstenga de entregar "atenciones" a los empleados de su laboratorio.
El tema me ha resultado realmente curioso porque es la primera comunicación de este estilo que me sucede, además, si en algún momento pensase -que nunca lo he hecho- en hacer regalos a los delegados, se los haría a su persona y no por se empleado de tal compañía, porque no nos podemos olvidar, que uno de los activos más importantes de los delegados es su propia agenda, es decir, la relaciones que dichos profesionales han establecido con los farmacéuticos, médicos, auxiliares...
Pero además, en el caso de Laboratorios Bexal la comunicación la considero desafortunada, entre otras cosas, porque hasta no hace mucho tiempo, este laboratorio tenía una delegada, Soledad Luque, que conmigo siempre se comportó como una gran profesional, además de ser una persona encantadora y muy trabajadora, pero de buenas a primeras, tras un proceso de fusión de dos compañías, dicho laboratorio la borró del mapa, cambiando en buena medida la imagen que yo tenía de su laboratorio.
Sé que el objetivo de su carta era mostrarme que ustedes siguen un código ético, objetivo este muy loable, y que todos los laboratorios debieran perseguir, sin embargo, su carta, me ha hecho recordar, el profundo cambio que han sufrido las relaciones entre nosotros en los últimos meses.
