Esta vez le toca a Astra Zéneca y uno de sus productos estrella, Seroquel, un fármaco utilizado como antispicótico, ya que como podemos leer en el Washington Post Astra Zéneca tapó todo lo que pudo un estudio de 1997 donde se demostraba que dicho tratamiento, entre otras cosas, provocaba incrementos de peso clínicamente significativos o que simplemente su efectividad no era superior a la de otros antispicóticos existentes en el mercado a pesar de que el Seroquel tenga un precio casi diez veces superior.
El ocultamiento del resultado de los estudios y de sus consecuencias es grave, muy grave, pero además, la lectura que del Study-15 hace la propia gente de Astra Zéneca, a mi juicio es sangrante, ya que según sus portavoces, los resultados del Study-15 no tenían mucho valor, porque sólo el 50% del los participantes siguieron con el tratamiento durante un año, cuando lo que se tendrían que haber preguntado es otra cosa muy diferente ¿Qué provoca nuestro fármaco, para que sólo el 50% de los pacientes siga el tratamiento después de un año?
Ocho años después del ocultamiento, un estudio federal pagado con el dinero de los contribuyentes norteamericanos, demuestra que la tasa de abandono llega al 82% de los pacientes en un período de 18 meses debido a sus efectos adversos.
Muchas veces hablamos de los excesos de la industria farmacéutica, de médicos poco éticos en su comportamiento, pero después de haber leído el artículo de Washington Post, me da miedo pensar, que por muy ético que pueda ser un médico, sus prescripciones no hubieran podido ser las más seguras posibles, simplemente porque la compañía de ese producto, decidió no hacer públicos dichos estudios....Mientras tanto, en los últimos tres años las ventas de Seroquel significaron a nivel mundial, casi 12.000 millones de dólares.
