Hoy en el Confidencial.com ha habido dos artículos que he leído que me han hecho pensar. Uno poco tiene que ver con la temática de este blog, es el recorrido que Kike Sarasola hace de la isla De Gran Canaria, sin duda un artículo que refleja lo que es Gran Canaria, y que me ha hecho recordar momentos que he pasado en estos años que llevo en la isla, y especialmente los que he disfrutado en el Bodegón de Bandama: mi última cena de soltero, el bautizo de uno de mis niños...Y siempre atendido por dos buenos amigos: Beatriz y Álvaro.
El otro artículo que me ha llamado la atención es el que hace referencia a las preguntas que la Ministra de Sanidad polaca Ewa Kopacz ha lanzado a la Unión Europea
¿Por qué no se especifica la composición de estas vacunas?
¿Por qué no se ha facilitado un informe con sus efectos secundarios, como tienen todas las vacunas?
¿No los tiene o es que tal vez no se han comprobado?
¿Por qué los fabricantes no quieren lanzar ellos mismos la vacuna al mercado si es tan maravillosa?
Estas preguntas las leo el mismo día en el que en la farmacia hemos vuelto a recepcionar el Tamiflu, un producto que había desaparecido de las farmacias porque se iba a administrar sólo en los hospitales y centros de salud, pero que un par de meses después ha vuelto a nuestras cajoneras...
Mi opinión personal, sin tenerlo claro del todo, es que esas mismas preguntas que ha realizado la Ministra polaca nos las habremos planteado muchos de nosotros, pero las respuestas que he podido obtener, tampoco me convencido los suficiente para vacunarme a mi o mis niños, porque muchas parecen ser las prisas que se han dado para poder tener la vacuna a tiempo. El refranero español dice que las prisas son malas consejeras, ¿será por eso que Alemania sólo ha utilizado 10 de los 50 millones adquiridas?
Porque si se demuestran que esos casos que comenta el artículo están relacionados con la administración de la vacuna, el perfil beneficio/riesgo sería diferente al inicial, lo que también debería modificar el público objetivo de dicha vacuna.

¡Hola! Pasaba por aquí..., y me he quedado un poco a leerte. En esta entrada, en la que haces un punto de reflexión, como eco de las reflexiones de la ministra polaca de Sanidad, creo que planteas un tema que cualquier persona medianamente responsable habrá hecho últimamente en relación a la fecha próxima (16 de Noviembre) a partir de la cual tendremos la oportunidad de vacunarnos de la Gripe 'A'.
Soy Doctor en Medicina de formación, y Sanador de profesión. Sé que mis convicciones no son admitidas sino que chirrían en el ámbito donde me he formado, pero no creo en la vacunación masiva, ni de esta gripe de diseño ni de ninguna otra afección. Sé que suena muy fuerte pero tengo la certeza y unas cuantas gráficas de series históricas en las que se ve la evolución natural de las enfermedades, que describen la ineficacia de dichas vacunaciones.
Y si estuvieran libres de efectos perniciosos..., aún podría defenderlas, pero va a ser que no. Se crean, evidentemente en personas más sensibles a ello, sensibilizaciones que promueven alteraciones inmunes de diferente calibre; los famosos adyuvantes (mercurio, aluminio, escualeno) no van a la cola en cuanto a efectos adversos...
Ahora tenemos que hay grupos de ciudadanos de primera (a los que se les vacuna sin adyuvantes) y otros, los demás, de segunda, a los que no importa suministrarles el adyuvante.
¿Cómo es posible que tras unas pocas semanas de iniciar los estudios de salubridad de las vacunas, fueran ya aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento? Sólo se ha tenido en cuenta para este permiso el observar el efecto antigénico de las vacunas y que la gente no se muriera a corto plazo tras inocularse la vacuna. Y es que así, de esa manera, ni yo ni mis familiares y conocidos que me escuchen nos vacunaremos.
Si de la gripe estacional, en mi comunidad, no llegan a vacunarse el 25 % de los médicos, ¿qué porcentaje de médicos crees que van-vamos a vacunarnos de este montaje científico-mediático de la gripe 'A'?
Salud para ti y los tuyos.