Hace ya unos cuantos días, porque últimamente no he llegado a poder escribir, estuvimos haciendo los cambios necesarios en la red de la farmacia, para poder tener preparados todos nuestros equipos para cuando se implante en nuestra isla la receta electrónica.
No hemos tenido que realizar grandes cambios, ya que ya disponíamos de un buen firewall físico, por lo que los cambios que hemos tenido que realizar son los cambios de las direcciones IP de los ordenadores que estarán en la red con la que nos pondremos en contacto con el Servicio Canario de Salud para poder conocer las prescripciones realizadas y más tarde dispensarlas.
En nuestro programa de gestión, Farmatic, hemos tenido que habilitar la receta electrónica y poca cosa más, los mayores cambios van a venir en nuestra rutina diaria, ya que el tiempo que cada uno de nosotros tendrán que pasar delante de la pantalla, será mucho mayor que la de ahora.
Más de uno se estará preguntando, que si algunas farmacias estamos listas para la implementación de la receta electrónica, ¿por qué no ha comenzado ya?
Realmente no estamos listas, ya que dependemos de que tanto el Colegio Oficial de Farmacéuticos como el Servicio Canario de Salud nos de la autorización para poder hacerlo...
Yo puedo entender, que el Servicio Canario de Salud tenga sus tiempos para nuestra isla y que porque algunas estemos preparadas, no implica que las prescripciones tengan que ser electrónicas, porque entre otras cosas, los centros de salud también tendrán que estar preparados. Pero ¿qué pasa con la gente de Fuerteventura cuando viene a nuestra isla?
Simplemente que a no podremos dispensarles sus prescripciones electrónicas, ya que a pesar de haber realizado los cambios necesarios, no estamos autorizados para ello, y esto es justamente lo que no puedo entender, porque además de no poderle ofrecer nuestros servicios, esos pacientes nos ofrecerían una gran oportunidad para ir adaptándonos poco a poco a los cambios que se nos avecinan.