Cada cierto tiempo uno suele ver, leer o escuchar la publicidad de determinados productos que se englobarían dentro de la categoría de productos milagros. Productos que aún sin tener estudios rigurosos detrás la gente habla de ellos e incluso los demandan para sus problemas y siempre que veo uno de esos productos me pregunto lo mismo: ¿Cómo es posible que la gente se crea lo que dicen?
Siempre he pensado que esos productos si salen a la venta es porque tendrán un público objetivo y que alguien que no es el consumidor acabará obteniendo unos beneficios económicos, porque si no...
Cuento todo esto porque ayer salió publicada la noticia de que TVE ingresa al año nada más y nada menos que 4,5 millones de euros por sus concursos a través de mensajes SMS o de llamadas telefónicas. ¿Pero qué tienen esto que ver con los productos milagros?
Mucho no tienen que ver, la verdad sea dicha, tan sólo tienen en común que tanto unos como otros, cuando veo la publicidad me producen la misma pregunta: ¿Quién ...ño puede ser tan tonto de creerse eso? (lo siento, pero es que cuando normalmente lo pienso, lo pienso para mí)
Y si tan sólo en una cadena de televisión se recauda eso, si sumamos todas los números podrían ser de infarto, lo que me lleva a pensar que si un mercado en el que no participaría jamás es tan importante, no sé porque, me da a mí, que el mercado de los productos que yo llamo milagro, también tendrán unas cifras de escándalo.
