Es una de las cosas que cuando atiendo en la farmacia a una madre primeriza, siempre me gusta recordarle. Puede que pensemos que la tetina de un biberón, que un chupete o una leche, es la mejor opción para nuestros niños, y que si le gusta al bebé, éste es posible que salga ganando. Sin embargo, muchas veces, ese biberón, ese chupete o esa leche que nosotros hemos elegido de una manera racional, para nuestro bebé, es simplemente rechazada por éste...simplemente porque no le gusta el sabor, la forma o la sensación...
Toda esta reflexión, viene porque desde que nació Nicolás en agosto, siempre ha tenido la suerte de que su madre le diese el pecho, pero además, tomaba algo de biberón, con un modelo del Dr. Brown, que para mí, son la mejor elección. Sin embargo, de un tiempo a esta tarde, Nicolás ha decidido, que no quería ver más al Dr. Brown a la hora de comer, por lo que este fin de semana hemos realizado una "cata" de biberones, es decir, cogimos en la farmacia un biberón de cada modelo, hasta que encontramos uno, que se adaptaba a las exigencias del nuevo gourmet de la familia....
Eso sí, tuvimos suerte, ya que se quedó en el primer modelo que elegimos, un biberón de Nuk con tetina anatómica, ahora mi mujer y yo nos preguntamos ¿ cuánto tiempo le durará la elección?
