Me imagino que a estas alturas la mayoría de nosotros conocemos y tenemos nuestro perfil activado en Facebook, una de las redes sociales más importante del mundo, aunque en España Tuenti, para gente más joven que yo, sea quizás la red social con más presencia.
Bajo mi punto de vista, este tipo de redes sociales, son simplemente un brazo más de nuestras relaciones, permitiéndonos estar en contacto, con nuestros amigos de siempre y con otros amigos con los que a través del paso del tiempo, habíamos perdido el contacto. En mi caso, me ha servido para recuperar la relación con muchos amigos que habían hecho mientras viví en Estado Unidos...
En fin, comento esto, porque ayer vi como un amigo, que se había unido a un grupo de un analgésico con marca comercial Espidifen, que resaltaba, según el creador del grupo, las magníficas cualidades de este fármaco para combatir la resaca y su dolor de cabeza.
Al verlo, lo primero que he pensado es que lo primero que habría que comprobar, es saber quien es el promotor de ese grupo, ya que sería muy diferente, que fuese una persona anónima a que fuese una persona relacionada en algún modo con Espidifen. Es decir, no es lo mismo, que dicho grupo lo comenzase un Product Manager de Zambon, un delegado comercial a que simplemente fuese una persona anónima. No es lo mismo, porque en el primer caso, estaríamos hablando de la promoción de un fármaco de una manera no ética y en la segunda sería la extensión de las típicas recomendaciones entre amigos para pasar esos duros momentos.
Y es en casos como éste, o en casos donde la propia información de los medicamentos tiene una accesos bastante restringido en nuestro país, pero no en otros a los que cualquiera puede acceder fácilmente, donde uno se da cuenta, que la legislación sobre la información y la promoción de fármacos está obsoleta, sin corresponderse con los tiempos que corren.
Soy de los que pienso que a día de hoy, se quiera o no se quiera, uno puede acceder a toda la información que uno quiera sobre algo en concreto y que prohibir dicho flujo de información simplemente es imposible. Sin embargo, sí que creo, que debe haber "alguien" que tenga que regular en cierto modo, la veracidad de dichos contenidos, para comprobar que las recomendaciones realizadas por personas anónimas, no sean prácticas peligrosas.
Para mí este tema, es un punto que las autoridades sanitarias no deberían pasar por alto, ya que cada día es más frecuente, que cuando un tema nos preocupa, busquemos información en internet para informarnos, y nuestra propia salud y los medicamentos que nos prescriben, no iba a ser menos. La gente, busca información sobre eso, esa tendencia no la podemos cambiar ni creo que sea bueno cambiarla, pero quizás, si que todo el mundo debiera conocer un sitio donde poder buscar información de calidad fármacos, enfermedades....¿dónde buscas tu dicha información?