Esta pregunta es la que se hacía ayer Derek Lowe en su blog In the Pipeline (Lo siento Arsenio, está en ingles, pero si te vas a Gooogle Traductor, y pegas el texto, te saldrá en algo parecido al castellano).
Derek Lowe ha trabajado durante años en la industria farmacéutica, investigando en campos como el alzheimer y la esquizofrenia, lo que provoca que su opinión, al menos para mí, sea tenida muy encuenta para poder entender ciertas cosas.
Su opinión, se puede resumir en esta frase que traduzco (libremente):
Esto no debería llevarnos al desaliento ni a la pérdida de esperanza, porque según el propio Derek Lowe, sabemos más, mucho más de lo que sabíamos y dicho conocimiento cada año se amplia de una manera importante, sin embargo, no sabemos, incluso en las áreas donde se comprende más que la media, lo suficiente para poder curar todavía a nadie.
La investigación sigue su camino, pero se necesita tiempo -y suerte- para poder encontrar soluciones a algunas de las enfermedades que nos econtramos hoy en día.

Lo pero de leer estos estudios es esa sensación que te queda de haber nacido antes de tiempo y esa especie de certeza de que en las generaciones venideras se curarán enfermedades de las que ahora sólo combatimos los síntomas.
También hay logros: el otro día oí en la tele que unos científicos andaluces habían conseguido curar la ceguera hereditaria, lo que dejará con vista en poco tiempo a unos 3.500 pacientes que se quedan ciegos cada año.
Así que mucho ánimo a los investigadores.
Claro que hay logros, y hoy sabemos mucho más de muchas enfermedades, de lo que nunca habíamos pensado. Pero así como hay enfermedades que se conocen perfectamente, existen otras, en la que ha día de hoy, se conocen algunos de los personajes implicados, aunque todavía se desconoce el roll que desempeña...y eso es lo que complica el hallazgo.
Por cierto, bienvenida de vuelta por La Reblogtica...