Hola, espero que me disculpéis por el retraso en la actualización del blog, pero a veces las obligaciones profesionales, y las que no lo son tanto, me dejan muy poco tiempo. De todas formas, me he propuesto que el blog tenga como mínimo una entrada a la semana, que será entre el martes y el miércoles. Además de los contenidos habituales, voy a incluir noticias breves de actualidad fotográfica, así como recomendaciones, tanto de aplicaciones como de productos.

Una vez dicho esto, voy a hablaros del tema de hoy. Hace ya un par de semanas hice un viaje relámpago a Islandia. Como supongo que ya sabéis, y si no ya os lo cuento yo, la Consejeria de Turismo del Gobierno de Canarias inauguró una campaña de captación turística llamada "No Winter Blues", que consiste en enviar cien embajadores canarios, previamente seleccionados en un casting, por diferentes países del norte de Europa para explicarles a sus habitantes las bondades del Archipiélago Canario. El primer destino fue Islandia y ahí fuimos una selección de periodistas para cubrir el evento. Aquí no voy a entrar en cómo fue su cobertura periodística, sino que voy a enseñaros algunas imágenes de un país que fotográficamente es el sueño de cualquier fotógrafo. Tuve muy poco tiempo para hacer este tipo de fotos, pero fue una oportunidad que no quise perderme.
Es un lugar que te traslada a lo más profundo de una naturaleza en sus orígenes, con la ventaja de estar muy cerca de la "civilización". Como veis en la foto con la que he abierto esta entrada, una simple carretera puede convertirse en una imagen muy evocadora.
Las cataratas, el hielo, los paisajes desérticos. Todo a hora y media de coche. Esta es la catarata de Gullfoss.


Un glaciar. Es un sitio en el que el exposímetro puede volverse loco. Todo blanco, todo luz, todo "subexposición". La única manera de lograr que te salga un poco de detalle en el blanco sin que te quede gris es hacer pruebas y más pruebas.

Esto es algo que se parece a una carretera, pero una carretera de hielo.

Uno de los vehículos, por cierto: espectaculares, en los que pudimos acceder a terrenos tan inhóspitos y tan bellos.

En esta parte de mundo el sol siempre lo tienes por un lado. Todo es luz lateral. Esto tiene sus ventajas y sus desventajas. La luz lateral por lo general siempre es favorecedora pero te condiciona mucho la hora en la que quieras hacer la toma. Es decir, a la mínima te encuentras con un contraluz.
La arquitectura en Reikiavic también es digna de buenas fotos:


Algo que me ha pasado más de una vez es que vas con la idea preconcebida de hacer un edificio en concreto y resulta que llegas y "está en reformas". Andamios por todas partes. Solución: fotografiar sólo el interior.

Bueno, no podían faltar. Un Géiser. Dicen que éste que veis a continuación le dio el nombre al fenómeno. Es divertido, porque nunca sabes exactamente cuándo va a salir. Con un poco de paciencia consigues buenas imágenes.

En fin, con estas fotos quería mostraros un país que vale la pena si os gustan los paisajes espectaculares y la naturaleza en estado casi originario. Creo que es un destino que fotográficamente no os va a decepcionar. Ojalá hubiera tenido más tiempo y un trípode!!!

; )
Hola!
Maravillosas fotos, gracias por compartirlas. Sería interesante que pusieras más información sobre la foto en sí, a saber, el objetivo utilizado, etc. Claro que eso hace más laborioso el descargue de las fotos, pero es muy instructivo.
Patricia.
Muchas gracias Patricia. Intentaré seguir tu consejo.De todas formas, a veces lo pongo, aunque en esta ocasión preferí centrarme más en el resultado que en el cómo se hizo.