Tumbada en el suelo de la terraza cojo sol y escucho música y gritos que llegan desde la plaza. Humanos grandes y pequeños se divierten mirando a un escenario donde hay algo, pero no sé lo que es. Luego me voy al sillón, veo la tele y escucho más gritos en una manifestación. Más humanos grandes, muy grandes y pequeños, se enfadan mirando a otro escenario donde también hay algo, pero no sé lo que es. Banderas rojas y amarillas. Ropas negras. Bigotes y algunas barbas. Carteles con palabras: Aborto; vida; ley. No entiendo nada. No entiendo casi nada.
¿Por qué gritan tanto los humanos? ¿Por qué son tan feos? ¿Por qué mezclan cruces con gatos grandes y humanos muy pequeños? ¿Qué significan esas cruces? ¿Por qué los de la tele y los carteles y los trajes negros, no se pueden divertir como los que hay debajo de casa, en la plaza? No entiendo nada. No entiendo casi nada.
Me voy a beber un poco de agua y a dormir. Entender el mundo humanoide es algo muy difícil para mí. Será porque tengo el cerebro pequeño. Será porque ellos lo tienen muy grande, deforme, y dentro cabe mucho de todo... lo malo.


