los blogs de Canarias7

Archivos Octubre 2008

Caballo famélico.jpg

Pues nada, otra muestra más de lo que son capaces estos humanoides humanizados y desanimalizados. En esta ocasión le toca a los caballos, aunque por lo que dice la noticia, en el mismo lugar se encuentran también ovejas con las patas rotas, cabras agonizantes, y burros en similar estado. El caso es que los caballos tienen -o tenían- dueño, pues en sus cuerpos se han encontrado marcas de identificación. Claro que ahora, lo que además preocupa es la mala imagen que estos animales están dando en el lugar, frecuentado por senderistas del primer mundo. Pues nada, que hagan un parque temático acerca del Caballo Famélico De La Gomera, especie en vías de extinción. Y desde aquí promuevo que, al lado de los caballos, y acotados dentro de un área no superior a cinco metros cuadrados, se ponga a los dueños, para que los senderistas jueguen a tirarles piedras. El juego se podría llamar algo así como: Tiro al dueño cabrón y maltratador. Y los Alemanes, Suecos, Ingleses, y resto de senderistas, seguro que se lo pasarían de miedo...

Casi el mismo miedo que estarán sintiendo todos esos animales ahora mismo.

| | Comentarios (3) | TrackBacks (0)


Imagen 060.jpg



Hola amigos ciberlectores. Supongo que os habréis preguntado dónde he estado metida ya que no he actualizado mi blog en muchos días.

A mi me gustaría deciros que he estado haciendo mi primer ocho mil en las cumbres del Himalaya, que me fui a surfear las grandes olas en Hawai, o que he pasado una semana de safari fotográfico en Kenia... pero no, todo esto lo he vivido en mis sueños perrunos, la realidad es que he pasado unos días muuuuy aburrida porque se estropeó el ordenador. Por lo visto el técnico primero le dijo a Solo que dos días. Luego le dijo que una semana porque estaba lleno de virus (no entendí bien si los virus los tenía el ordenador o el técnico), y al final fueron tres días más una semana. Imagen 059.jpg

Así que he estado haciendo zapping en la estúpida caja tonta: friéndome el cerebro con programas cutres, o poniéndome nerviosa cada vez que veía el especial de economía en las noticias. Me preocupa los tintes dramáticos que está tomando el asunto, porque nos acaba afectando a todos, sí, sí, a todos. Yo también veo peligrar mi pienso Ultra Allergen Free de Hills. Es que soy así de fina. Aunque si tengo que comer arroz con pan, pues también, que un poco harta de tanta fineza estoy.

También he leído algún buen libro -ahora estoy, como Solo, con lo del realismo sucio, ya saben, Carver, Fante, Bukowski-; y he dormido mucho. Pero ya era hora de ponerse las pilas y comenzar a dar caña que es lo que a mí me gusta. Por cierto, y para ir calentando motores, este personaje, bigotitos, que hace un par de años fue presidente de España, parece que está ciego y sordo, ¿no? Desgraciadamente no está mudo, porque suelta unas perlitas tales como que "lo del cambio climático es algo poco importante, cercano al comunismo, y que está por ver que el hombre sea el responsable". Yo lo que pienso es que este humano de bigotitos y dos mil abdominales diarias -jeje-, tiene preparada una nave espacial para marcharse a vivir a otra galaxia cuando la cosa se ponga fea de verdad, cuando ya sea demasiado tarde y el Planeta diga su última palabra. Por eso le animo a que no se demore y despegue cuanto antes. Que se marche lejos, a algún lugar muy, muy verde, pero no azul.


Imagen 072.jpg

| | Comentarios (4) | TrackBacks (0)

ParadaTaxisWeyler.png


Hace unos días padecí una fuerte alergia en la piel, soy una perra muy sensible, qué le vamos a hacer. El caso es que me llené de ronchas y me subió la temperatura, picaban mucho las condenadas y no podía dejar de rascarme. Cuando Loquia me vio se asustó mucho porque parecía un pimiento morrón. Eso le dijo a Solo gritando: "¡la perrita parece un pimiento morrón!". Así que Loquia decidió llevarme rápidamente al veterinario, ya sabéis lo que detesto a los susodichos, siempre con sus termómetros preparados para meter en el culo, y sus inyecciones que todo lo curan. Ese día estaba lloviendo y nosotros no tenemos coche, así que Loquia decidió arriesgarse e ir a la parada de taxis para ver si había suerte, al fin y al cabo, era una situación especial, de urgencia. Pues nada, con la lluvia mojándonos los amables taxistas ni nos miraron, bueno algo sí, lo justo para decirnos sistemáticamente NO. A pesar de ver a Loquia con la cara desencajada, a mí a punto del shock anafiláctico, y a estar todos allí sin dar ni golpe -será por la crisis-, ni uno solo quiso llevarnos. La decepción fue grande, y la verdad es que me sentí como un ser apestado por aquellos humanos. Creo que soy una perra educada y limpia; y creo que Loquia también lo es, en versión humana, claro, así que no entendí la negativa. Loquia levantaba las manos y decía cosas como: "y luego se quejan de la crisis, será posible".

Loquia decidió entonces llamar a un radio taxi, y la chica que cogió el teléfono le dijo que iba a preguntar si algún taxista estaría dispuesto a llevar a un perro. Perdonen por la expresión pero ¡Coño!, que soy una perra y pequeña, no un cocodrilo o un rinoceronte. ¿Cuántos humanos sucios y apestosos se sientan al día en los taxis?
Por desgracia esta historia se repite en el resto de transportes públicos, y también en restaurantes, playas, parques y hoteles, donde se niega la entrada por sistema a mascotas sin antes comprobar el grado de educación de las mismas. ¿Se puede tratar a todos los humanos de la misma manera? Pues a las mascotas tampoco. Pagar justo por pecador es algo normal en esta sociedad, pero creo que hay casos y casos. Creo que una sociedad moderna y avanzada es aquella que sabe distinguir estos casos, y promueve fórmulas de convivencia común. En Alemania, Francia, Inglaterra, o incluso Estados Unidos, las mascotas son admitidas en sitios que aquí todavía vemos como imposibles.

Por fortuna existen asociaciones como elrefugio.org, que realizan campañas de concienciación para que se admitan mascotas en lugares hasta ahora prohibidos. Espero que poco a poco se reconozca socialmente, el lugar que ya ocupamos dentro de las casas y en las familias. Para ello es necesario que los humanos nos vean como algo más que un ser con el que desahogar sus frustraciones, o con quien dejar al niño para que se entretenga. Son muchos ya los que nos eligen como compañeros de vida al margen de otros humanos. Y es lógico, nosotros no traficamos con los sentimientos, amamos y dejamos que nos amen, sólo eso.


| | Comentarios (5) | TrackBacks (0)

Zoo



Besugos y pardelas calle arriba,
Y un cerdo que baja
Enfrenta las miradas.

Perros y gatos de andar por casa
Crean pantomima de zoofilia,
¿Arte digno de teatro griego,
O de circo romano?

Focas monje resueltas en urogallas
Tibias y lozanas parlanchinas
Expertas en mudar plumas
Y amueblar mediocridades.

Simios lampiños
Sudorosos seductores,
Hérculos grandiosos
Indomables bravucones.

Ratonas de tacones finos
Y uñas de porcelana
Como pavas en conserva
Buscan comensales....

Puerca tentación calle abajo,
Pues miel joven se antoja
Bocado de cualquier boca,
Y cría de ningún respeto.

Puerca sensación querida por todos
En Grotesco Universo animalario,
Raciones de razones
En pienso ansiolítico engullidas,
Escaparate hipocresiáco
De gigantesco matadero.>

Ofelia

| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)

Adoro el silencio. Disfruto el silencio.

El momento del día que más me gusta, es su noche. De madrugada, paseando por la terraza donde tengo ubicado mi confortable loft, soy feliz. Me tumbo en el suelo panza arriba y miro al cielo. Algunos días puedo ver estrellas, y otros, incluso, la luna. Cuando hay luna llena la felicidad llega a grados de utopía, sólo rota por la música estridente de algún coche en la calle, o, lo que es peor, por el camión de la basura y sus basureros gritones. Juro por mis antepasados franchutes, que un día, con ayuda de Solo, grabaré en video el comportamiento de estos pérfidos humanos, explicando así el porqué de mi creciente odio hacia ellos. Video que por supuesto colgaré en este mi querido blog.

Durante las horas diurnas me resulta casi imposible encontrar ese silencio necesario. Mis finos y curiosos oídos no paran de registrar información, y más de un susto me he llevado paseando por la ciudad. Pitas de coches, máquinas que arrastran piedras en obras, humanos que no hablan, NO, no hablan, sólo gritan; y música alta en cualquier esquina... Hay días que preferiría no pasear, no salir de casa. Hay días en que el silencio no aparece y yo me quedo temblando en un rincón, inmovilizada por el ruido que lo ocupa todo, lo destruye todo.

Sin duda prefiero las noches y la luna para disfrutar a solas del silencio.



| | Comentarios (1) | TrackBacks (0)