
Pues nada, otra muestra más de lo que son capaces estos humanoides humanizados y desanimalizados. En esta ocasión le toca a los caballos, aunque por lo que dice la noticia, en el mismo lugar se encuentran también ovejas con las patas rotas, cabras agonizantes, y burros en similar estado. El caso es que los caballos tienen -o tenían- dueño, pues en sus cuerpos se han encontrado marcas de identificación. Claro que ahora, lo que además preocupa es la mala imagen que estos animales están dando en el lugar, frecuentado por senderistas del primer mundo. Pues nada, que hagan un parque temático acerca del Caballo Famélico De La Gomera, especie en vías de extinción. Y desde aquí promuevo que, al lado de los caballos, y acotados dentro de un área no superior a cinco metros cuadrados, se ponga a los dueños, para que los senderistas jueguen a tirarles piedras. El juego se podría llamar algo así como: Tiro al dueño cabrón y maltratador. Y los Alemanes, Suecos, Ingleses, y resto de senderistas, seguro que se lo pasarían de miedo...
Casi el mismo miedo que estarán sintiendo todos esos animales ahora mismo.




