Te has muerto y todos hablan
se mueven, respiran y hablan.
Te has muerto y quiero,
sólo quiero que se callen
que bajen la voz y la hipocresía
que no hagan fotos ni pongan caras
que se marchen.
Que me dejen aquí sentado
en silencio, sin decir nada,
como a un loco, como a un mudo
como a un nadie.
Te has muerto y todos hablan
se mueven, respiran y hablan.
Te has muerto eso creo,
eso creo.

La muerte tiene su propio lenguaje. Nos enseña lo frágiles que somos y golpea a nuestra soberbía de creernos dioses. El silencio en estos momentos es la mejor lección de madurez que nos puede dar la vida. Como católico donde la fe toma protagonismo en estos momentos de angustía existencial; porque fastidia que un ser querido desaparezca para siempre, sé que su alma se ha ido en el último viaje con un destino que tiene como origen los brazos del Creador.
Hola Ricardo. Como sabes mi nombre es Ofelia y soy una perra... mis creadores se llaman Ilot y Polloaux, y mi fe sólo la deposito en algunos animales y, sobre todo, en ese silencio del que tú hablas. Muchas gracias por tu comentario.
Lo mejor leído y oido por el momento!!!.
Gracias por tu comentario Mark.