No creo que sorprenda a nadie si digo que los perros -y yo en particular-, dormimos muchas horas al día. Yo me activo normalmente por la noche, bien tarde, y algunas madrugadas me pongo a correr por la terraza como perra que lleva el diablo en busca de algún hueso escondido por los macetones. A Solo y a Loquia no le hace ni poquito de gracia, y a menudo, uno de los dos sale a tirarme la bronca con frases tan cursis y estúpidas como: "A dormir, a dormir", o "Venga pichipi a dormir, a dormir". Todo esto con un tono de voz agudo como si le estuvieran hablando a una perra desparasitada y además imbécil, pero bueno, supongo que eso lo hace el amor y no voy de dura, yo también los quiero aunque me hablen así.
De todas las horas que puedo disfrutar del sueño, la que más me gusta es la hora de la siesta, y me parece que esto lo comparto con muchos humanos. Una hora boba ¿no creéis? Después de comer, con el calorcito, los ojos se van cerrando, y aparecen casi por sorpresa los ronquidos y ya no te pu e des re sis tir has ta que... los ruidos del verano. ¿Qué ruidos?, pues lo normal es que sean de dos tipos: o los basureros y su camión de la basura, o los niños y sus chillidos de niños. Lo he pensado muchas veces, pero aún no sé cuál de estos desagradables ruidos me molesta más. O dicho de otra manera, qué personaje me resulta más ingrato, el niño gritón mal educado, o el basurero gritón mal educado. Puedo soportar que casi cualquier humano se acerque a mí y me toque, me acaricie, me haga tonterías diversas también, pero cuando uno de estos niños de voz aguda y grito horrible fija sus ojos en mí, je, ya tiene que correr para cogerme. Los gritos de los basureros no son agudos, todo lo contrario, son más bien como rebuznos graves que siempre acaban con alguna palabrota y risas como rebuznos también.
Bueno, supongo que tanto niños como basureros cumplen su función dentro de la comunidad humana, pero a la hora de la siesta, o Donkey Hour, como le gusta decir a Loquia, una perra como yo, se plantea esa función.

Sí que mola la hora de la siesta, y sino, míranos aquí a los cinco, lo bien que nos lo pasamos ;-)
Que rico cuando pones la 2 y te vas sobando al ritmo que pedalean en el Tour de Francia, la vuelta a España o lo que toque... Llega un punto en el que todo se distorsiona y pierdes la noción de lo que pasa a tu alrededor. La siesta, el segundo gran invento español tras la fregona.
Un lametón!
Tienes razón, lo de seguir los pies en la bicicletas me deja muerta, pero lo del Tour me estresa un poco, muchos días, muchos humanos, mucho sudor. También me gusta la fregona, algunas luchas hemos tenido. Otro lametón para ti Ana.
Seguro que os lo pasáis muy bien sí, lástima que no pueda veros. Lametones.
Disculpas, Ofelia, tuvimos un problemilla con el enlace de la foto, pero éste sí que es bueno. Lametones para ti también.
Hey chicos, qué guapos sois, y sí que parece que os guste la siesta... no me importaría nada estar en ese sillón retozando con vosotros... no dejéis de mandarme fotos por favor... más lametones