Este blog ha visto pasar entre sus entradas, un puñado de historias con un puñado de protagonistas féminas que a su vez, pasaron previamente por mis sábanas o, en su defecto, por algún baño decadente. Casi todas esas historias fueron fugaces y agridulces. De esas que al final te dejan un regusto a soledad que te golpea la boca del estómago. Pero la historia de hoy, ni es agridulce, ni es fugaz, ni deja regustos malos.
Todo empezó allá por noviembre, cuando en este blog solo escribían cavernícolas y quinceañeras de encefalograma plano. Y ella. No recuerdo bien por qué lo hice, pero en cuanto descubrí como podía josiquiar el correo electrónico de los comentaristas, la agregué al mesenyer (mai inglis is veri gut). Y desde ese momento creo en las casualidades.
Sinceramente, no esperaba gran cosa. Una chica interesante con la que hablaría un par de noches de insomnio y listo. Poco a poco empezariamos a hablar cada vez menos y si te he visto no me acuerdo. La eterna historia de las relaciones on-line. Pero esta vez, no fue como todas y, aunque una vez hizo un amago de desaparecer, volvió para quedarse.
Todo ocurrió lento pero perfecto. Iban surgiendo notas que creaban una composición matemáticamente encajada. Ni una palabra de más, ni un beso de menos. No sobraban ni los besos prohibidos a la boca del metro. Ni mis huidas cobardes al borde del colapso nervioso. Entendimos que todo pasaba por algo y dejamos al fuego lento el trabajo sucio.
Ya en semana santa yo estuve unos días (eternos 14 días) en Lanzarote. Como jabatas, aguantamos los embistes de Eros, Afrodita y todo el olimpo celestial que representaba la pasión, el erotismo y el más terrenal sexo. Catorce largos días, con sus catorce largas noches, poniéndonos las cosas difíciles y haciendo predicciones de cuantos cuerpos de seguridad del estado serían necesarios para controlar los movimientos sísmicos que provocarían nuestro reencuentro.
Ese momento llegó, y llegaron muchos momentos más. Con sus risas, sus borderías, sus mapas de carreteras grabados a fuego en nuestras espaldas y sus orgasmos (algunos múltiples).
Aún ando sorprendida. Nunca imaginé que un blog en el que intentaba contar la cara más golfa y promiscua de mi lesbianismo me iba a traer a la persona que más estabilidad me ha transmitido en mi vida.
Sinceramente, no espero nada de esto y no porque no me haga ilusión sino porque he aprendido que las cosas llegan solas y cuando menos te las esperas. De nuevo dejé encendido el fuego lento y puse música. Con la mente en blanco y con el agobio y el pesimismo en otro planeta, empezó a sonar Talk Show Host. En exclusiva. Para nosotras.
Lo reconozco, no soy completa. Peco de ingenua y soñadora. Y puedo soñar tanto con la visibilidad de las lesbianas como con un mundo sin enchufes ni amiguismos. No es que esté en contra de los amiguismos, que si yo tuviera la oportunidad, también la aprovecharía, pero cuando no se tienen, revienta.
Toda esta traquina viene porque, ingenua de mí que pienso que a las empresas les interesa gente joven, con ganas, con ideas nuevas, con ilusión y con vocación, me dio por mandar mi curriculum a todos los medios de comunicación de Lanzarote. ¡Qué desolación! ¡Qué penita da esa isla! Lo odiosa que puede llegar a ser con todo lo que yo la quiero. Ay que joderse. El caso es que de los cuatro o cinco correos electrónicos que mandé, solo uno obtuvo respuesta. El resto, ni un "Recibido, gracias", ni un acuse de recibo automático. Nada. Ni un canto de grillos.
Pero tuve una respuesta de un medio que no voy a nombrar. Una respuesta que hasta vergüenza me dio leerla. Me ofrecían prácticas a nivel de becaria pero sin remunerar. Es decir, que un medio local, con un reconocimiento periodístico mínimo me ofrecía trabajar gratis para "rellenar el curriculum". Lo tuve que leer un par de veces para comprobar que no era efecto de las horas de estudio. Si Punto Radio me ofrece prácticas gratis, me lo pienso. Si me las ofrece El Mundo, me lo pienso. Si me las ofrece un medio local regentado por unos caciquillos que no han pisado en su vida una facultad de periodismo, solo tengo una respuesta para ellos. De mi parte y, especialmente de parte de mi madre: Regalado se murió.
Por cierto, si alguien quiere incorporar a sus filas estivales a una (casi, casi) periodista joven, con ideas, ganas y equipo fotográfico propio, que hable con mi secretaria.
Un día más en esta, nuestra casa, va a reinar el buen rollo. Pero no un buen rollo tan azúcarado y tierno como el anterior. Hoy estoy golfa, con ganas de regetón metafórico porque, a pesar de que los exámenes acechan agazapados entre las tabaibas, el mundo está sucumbiendo ante una gripe inventada por una farmaceutica y la crisis económica siga dandonos derechazos en las narices nuestra pequeña patria canaria tiene grandes monumentos que nos hacen olvidar tales apocalipsis monstruosas. Y el YouTube fue concebido para mostrarnoslo, estoy convencida. No son monumentos hieráticos de piedra o mármol, son cálidos seres de carne y hueso que con sus gracias y sus historias nos alegran las noches de insomnio. Muchos no son consciente de su ridículo, pero no por eso me va a entrar la ternura y la burla va a ser menos. Me niego. Si tenemos una ministra de igualdad, es por algo. Igualdad para todos. Si destilan el mismo patetismo, recibirán el mismo tono burlón.
¿Están preparados? Bah, no sé para que pregunto si en realidad me da igual.
Empecemos.
Osito: Lo mismo te canta Madonna que a Amaya Montero mientras echa una meadita, aunque no se sepa la canción y tenga que parar porque viene Cristian. De ella me dicen que es un personaje que se deja ver por el ambiente gay (esto es un blog lésbico pero tampoco me voy a poner especialita ahora) en busca y captura de algún mariquita despistado que la confunda con un maromo. Osito mi niña, que los mariquitas se acuestan con otros mariquitas, deja de intentarlo, que aunque la tenacidad se valora, acaba cansando. Aquí les dejo el que en mi opinión es el mejor video suyo, dejandose caer por unas dunas que adiós mundo (que diría otro personaje que ya les presentaré en este mismo post). Si necesitan una dosis de optimismo industrial, rastreen por el YouTube otros videos suyos como "Osito destruida". Grande Osito, grande.
Inma Sánchez: Desconozco si esta doña es familia de Mary Sánchez, pero en mi corazón son primas hermanas. Por los gorgoritos, por los peinados que le hizo su sobrina la de Schamann que acaba de terminar el módulo, por los vestidos confeccionados en exclusiva para ella por la famosa modista Carmensa Chehne, por esas gafas de sol que le robó a la nieta, por las patitas en remojo es ese arroyito de agua sucia, por tener la valentía de meterse entre los almendros de una forma tan literal y por supuesto, por ese videoclip montado con el Windows Movie Maker lo menos, se merece unas líneas no solo en mi blog, sino en el Times como mínimo. Ay, y lo bonito que es Valsequillo ¿qué?
Jabicombe (el de unas dunas que adios mundo, entre otras perlas): De este no me pienso reir lo más mínimo, a este le voy a rendir pleitesía. Solo me salen palabras de agradecimiento por mantener de una manera tan fiel nuestra cultura. No la cultura de menceyes y fracasos que tenemos como religión, no, si uno una cultura mucho más... mucho más buena, y punto. La cultura de la doña, la cultura de "póngame seis lasquitas de mortadelo citerio, y me las pones finitas que las quiero pa'l bocadillo", la cultura del Sotal contra el pulguiso y la cultura de abrir las ventanas para ventilar aunque te levantes a la una. En serio Jabicombe, si lees esto (que ya me encargaré yo de que lo leas) te exijo más videos, más doblajes de señoronas con aires de superioridad que luego intenten denunciarte, más canciones para limpiar, mas teletienda doblada al idioma patrio... MÁS. Les pongo aquí solo una pequeña muestra de este gran talento grancanario, un doblaje sobervio de un triste anuncio de teletienda (pero entren en su canal y vean todos los videos, por favor). Eso es hablar bien y lo demás, bobería Lala.
Vero: La acabo de descubrir y creo que es lo segundo mejor que he hecho en mi vida tras la visita a la Black&White Lanzarote en la noche en que se concentraron todas nuestras artistas más destacadas como Yeray y Raul (bailarines, cantantes, reinonas y lo que se tercie), la eléctrica, Jurasic Park, el fotógrafo-modelo Aday R. B. o la mariquita que bailaba como un caballito (algún día hablaré de ellos, jurado). Vero, verito, vero. Me declaro Veronista incondicional y me pido ser presidenta de su club de fans. Cantante, bailarina, compositora y poetisa pisoteada por el amor. Una sufridora, una romántica de las de verdad obligada a ver la vida desde la impersonal pantalla de un ordenador. Como dice mi amigo Chisli Majlein, nunca entenderé porque tanta admiración con Da Vinci porque pintara, supiera de anatomía e inventara objetos inútiles teniendo a esta artista multidisciplar mucho más cercana en tiempo y espacio. ¿Qué humanistas ni que pasguatada? Vero. Forever. Para siempre. Hasta la eternidad. Mierda. Y encima es lesbiana. Es que no podemos pedir más. De ella me veo obligada a poner dos pinceladas de su arte, porque un solo video no recogía ni por asomo su profundo conocimiento del vocabulario y su movimiento cimbreante de cintura, así que pongo un video donde canta una canción suya y otro en el que nos deleita con un baile que ni Sara Baras. Y para entender su arte ambos son imprescindible.
P.d: Todos contra Laura... A Vero esto no se le hace.
La tigresa del Oriente: Para terminar TENGO que poner esta joya del frikeo universal. No es canaria, pero viendo el video queda más que claro que compartimos demasiada carga genética con America Latina. Ella se fue a un parque con sus amigas medio en bolas, las puso a bailar reguetón y luego sacó a los nietos bailando y jugando y unió esos planos con unos suyos en una chalana y con eso hizo todos los videos del disco. Austero pero sugerente. La canción no iba a ser para menos, reinventa el género latino desconstruyendo la lírica musical y se carga de un plumazo el concepto de "las canciones tienen que rimar". Un verso le rimó y al darse cuenta lo cambió. Si es que está en todo. Su moraleja: si hacemos el bien, hay nuevo amanecer, y si no es que estás en la Antártida lo menos.
Y por hoy ya basta, que no quiero denuncias por asfixias, taquicardias o enuresis adulta. No me digas que cosas como estas no le alegran a una el día. El día, la semana y el mes de exámenes, las cosas como son.
A reirse, lesbianitas mías.
Pd: Si conocer algún personaje de este calibre y tienes documento gráfico en soporte digital (si no, en este siglo, es como si no existiese) hazmelo saber para ver si conseguimos sacar la segunda parte de este museo de los espantos.