Nunca es tarde cuando la dicha es buena, que dice el refrán. Y yo no sé si es buena dicha, pero tarde es un rato largo. Solo puedo pedir disculpas por mi ausencia, aunque en realidad no me he ido nunca, al menos no del todo.
Esta navidad y este inicio de año han sido raros, con desánimo, con mucha torpeza. Nunca Lanzarote había estado tan fría, tanto en el sentido literal como en el metafórico. Mi madre se cree que soy un pingüino y no pone calefacción en esta gélida casa; y las mujeres, en general, piensan que soy de piedra. Pero bueno, que los lamentos ya los dejé en una hoja que puse en una cajita llena de bombones que entregué a la única persona que, aunque no sea mutuo, me merece la pena.
Ahora toca hablar de los exámenes de febrero porque le veo los cuernitos al toro desde hace semanas pero soy incapaz de ponerme a ello. Al final me las ingeniaré, como siempre, para sacar las cosas adelante. Dejaré la vida canalla a un lado y me recluiré entre complejos vitamínicos, cápsulas de fósforo, manzanas, cafés, coca colas e incluso red bulls y sucedáneos. Larga vida a los apuntes ilegibles. Por suerte, este año todas mis asignaturas, menos una optativa, son anuales y ahora en febrero tengo pocos exámenes, aunque muy cargaditos. Al resto de los estudiantes del mundo que se lo merezcan: mucha fuerza y poco sueño. Y si no sale como tiene que salir, ya saben, el curso acaba en septiembre.
Yo no soy una reina maga, pero si una princesa estúpida y como me han dicho mis pequeños informadores que por aquí la gente ha sido buenecita, en unos días les cuelgo un regalito sorpresa. Aún está en proceso técnico (corrigiendo las ortografía, maquetando, pasando a PDF...) pero en menos de una semana, lo tienen por aquí. Palabrita de Ana de Lesbos.
Hasta entonces, abríguense mucho, déjense querer y, por supuesto, sean felices.

No, no ha sido grato ese "pasar" de los que te veníamos siguiendo, así como tu abandono del blog.
Que tengas éxitos en tus exámenes de febrero, y en todo el curso.
No amigo Maxorato, no te equivoques. No abandoné nada ni a nadie, pero como una frutera, una pescadera o una taxista las escritoras de blogs también nos merecemos vacaciones. Y a eso súmale que a Lanzarote no me llevé, por despiste, la conexión a internet... pero bueno, ya he pedido disculpas en general y ahora te las pido personalmente a tí, amigo Maxorato.
Cuidate mucho anda.
Consuélese pensando que no vive usted en Andorra, y no sólo porque sea un lugar más frío.
Que tenga mucha suerte en sus exámenes.
Habrá ke castigar a tu madre por tal males que te hace sufrir, helarte de frio por ejemplo.
Eres el consuelo de estos exámenes, me quedo aquí para ver el tiempo pasar frente a tus blogs antes de bajar a perderme entre alfas , betas, omegas y más diablos del pásado que como buen fantasma, vuelven al futuro para jodernos la vida!
La próxima semana ¿te veré más melancólica? espero que no... espero verte el jueves aunque sea un ratito pero no te prometo nada, porque ahora estoy viendo porque me decían que era una locura matricularme ed 79 créditos en un cuatrimestre... Muaks! Tk, lo deberías saber...
Bien por estar nuevamente entre nosotros, nena, que ya te hacíamos de menos... Maxorato, se nota, estaba desesperado y de malhumor porque no aparecías y tardabas tanto...
Yo espero que sigas haciéndonos esos comentarios tan tuyos, tan sabrosos y "pimentosos" de la p. de la madre, regaditos también con tus licores y demás "complementos" alegradores.
Dita sean los timbres de hospital...LOS ODIOOOOOOOOOOOOO!!!
Anita mía de mi vida y de mi corazón! Dígale a su madre que por favor, ponga calefacción...que mi salud se resiente!!
Y a usted, estudie mucho...que estudiar hace olvidar el resto del mundo y despeja la mente de otras muchas cosas que no quiere recordar. Además, no todo va a ser malo. Date un tiempo que lo malo es tan efímero como lo bueno...
Muackkkkkkkkkkkkkksssssssssss
PD: Este turno es interminableeeeeeeeeee quiero irme a casa yaaaaaaaa