Hoy, como no quiero ser pesada (aunque con lo poco que escribo eso es complicado) no voy a hablar de relaciones sexuales, drogas ni juergas desenfrenadas. Hoy voy a dar dos gentinas, tollos, cachetones o, como dicen por este territorio peninsular, collejas.
No una, ni dos, sino DOS. En el cuello, de esas que según pasan los segundos, más duele y "escalda" y te dejan el pescuezo encarnado. Y ¿quiénes son los afortunados merecedores de tal arte materna?
1.- La SGAE y todos sus asociados, en especial Ramoncín. Con esto me arriesgo a que los abogados del rey del Pollo Frito me manden una bonita notificación de denuncia por haber atentado con la dignidad (si es que le queda alguna) del "cantante". Aquí les dejo un link que cuenta (más o menos seriamente, que es el 20minutos) esta última fechoría del pesetero de Ramoncín. Pero como soy una temeraria y conozco bien la legislación informativa, me aventuro a hacer uso de mi legítima libertad de expresión que una cosa que se llama Constitución Española en su artículo 20.1.a me otorga.
Ahora, al lío. Peluquerías, bodas, fiestas benéficas, verbenas municipales... En todas estas situaciones la SGAE quiere pasar el cepillo y así gorronear unos eurillos más a costa del currante. Estos mafiosos se creen que, por hacer un disco al año de diez canciones malas (en España hace bastante que no se hace un disco decente) tienen derecho a ser mantenidos por los trabajadores del país. Van listos. Es una soberana chorrada que cobren por un trabajo ya terminado y cobrado por dos motivos:
a) Ejemplifiquemos con el arquitecto que ha hecho el palacio de las Telecomunicaciones de Madrid, Antonio Palacios si mal no recuerdo. Cada vez que pasemos por ahí, y nos detengamos un segundo a contemplar el bello edificio, tenemos que pagar una tasa en concepto de "derechos de autor". Descabellado ¿no?. Puesto es lo que más o menos, quieren hacer desde la SGAE. Cada vez que escuchemos una canción, tenemos que pagar una tasa. Los usuarios las pagamos directamente cuando compramos un CD original (esa gran obra de museo) y las discotecas, radios y bares la pagan religiosamente mes a mes. Además, si tienes una peluquería y para hacer la espera más amena a tus clientes se te ocurre sintonizar la radio, también te pasan el recibo. De locos. Me parece bien que los músicos quieran cobrar por hacer canciones, al fin y al cabo es su sustento, pero que cobren por horas como hacen Carmelita y Chano por limpiar escaleras. Estos lo que quieren es vivir toda la vida con el trabajo de un par de años. A picar piedra los ponía yo.
b) Además, no pueden cobrarnos ya ni por piratear, puesto que pagamos un canon (ilegal) digital por todo dispositivo de almecenamiento que compramos por si acaso se nos ocurre grabar música pirata. Hace poco me compré un pen drive en cuyo precio aparecía el correspondiente canon por lo que, como ya pagué esa "multa" que me impusieron antes del delito, puedo almacenar en esa memoria toda la música pirata que me quepa. Y quiero dar una idea más: señores del gobierno, pongan un canon a los cuchillos, que con ellos se puede matar y claro, nunca se sabe.
Conclusión: los artistas de la ceja no hacen campañas electorales para recuperar, precisamente, la alegría. Y la SGAE tampoco.
2.- Ahora que estamos con el gobierno, quiero dedicarle unas palabras al señor José Luis Rodríguez Zapatero, y de paso, una de mis gentinas. Usted, que es un hombre tan de izquierdas, un hombre con tanto talante, presidente de turno de la UE y co-protagonista de un acontecimiento "planetario", ¿cómo se atreve si quiera, a proponer el aumento de la edad de jubilación a los 67 años? Pienselo bien, medítelo que yo se que usted puede. Es de primero de socialismo. En las crisis, la prioridad no es reducir el gasto público, es gestionar ese gasto de forma eficiente. Lo que no es normal ni lógico es que hagas trabajar dos años más a la gente de la obra, a los que limpian oficinas o a los que barren las calles para ahorrarse unos millones de euros en pensiones y luego, sigamos manteniendo a los franceses de la casa real cuyas vidas nos cuestan mucho más al año. Igual soy yo que me estoy volviendo loca, pero esto, como todas y cada una de las políticas que sigue el gobierno del de la ceja, me parecen de todo, menos socialistas. Se puede decir más alto, pero no más claro.
Y ahora, sigo estudiando, que mi madre no me mandó a Madrid para que me convirtiera en una pancartera.
P.D: Que alguien le pague un curso de inglés a ZParo, que me da hasta vergüenza.
P.D 2: Zapatero, piense además en los que queremos que Ramoncín se jubile cuanto antes, a ver si así deja de tocar las narices. No podríamos soportarlo dos años extra.

- Muerto - sonrió Leo.





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