Hace algún tiempo que la moda dejó de impresionarme. No, este no es el término adecuado, quizás, de sorprenderme. Porque en ocasiones la horterez si que es de impresión.
Hace unos días la diseñadora canaria Lenita Burman tuvo la oportunidad de presentar en la Pasarela Cibeles, ahora Madrid Cibeles Fashion Week, varias de sus creaciones, bajo la firma de Javier Larrainzar, uno de los grandes en el panorama internacional.
Conocía la noticia y sabía que Lenita no iba a defraudar, pero al ver las imágenes reconozco que la había subestimado. Presentó diseños de líneas sencillas, con una oda al color blanco y decorado con piedras de colores. Aún no salgo de mi asombro. Los complementos elegidos también acertados, sobre todo la pamela, que crea un aurea de lujo y elegancia.
La prensa especializada en moda ha tenido unas críticas muy positivas hacia la diseñadora, que veía como uno de sus sueños se ha cumplido. La lucha, la constancia y el buen hacer son las técnicas para subir los peldaños.
¡Lenita: felicidades!
