Al parecer, la sala Gabriel Rodó, de la Fundación OFGC, está ocupada o, al menos, no está disponible para que su Coro y la Sinfónica de Las Palmas pudieran ensayar juntos por lo que han tenido que encontrarse en un espacio neutral como el Conservatorio, que de hecho sí ejerce el lema que tantas otras instituciones sólo utilizan como eslogan: "abrirse a la ciudadanía".
El auditorio de la sede de Maninidra no sólo es apropiado para el centro sino que incluso podría hacerle la competencia a otros espacios escénicos de la isla. Pero el escenario no se pensço para que actuaran en él 160 ó 170 personas al mismo tiempo y, además, quedara espacio para dos pianos de cola, todo tipo de instrumentos de percusión, para que los violinistas pudieran tocar con todo el arco, participaran solistas y que el director extendiera los brazos... Recordando que la sala Gabriel Rodó de la sede de la Orquesta sí está preparada para esto, no es extraño que se piense que la Fundación no cuida a su Coro.
Hoy será el último ensayo, el general, ya en el escenario del parque de Santa Catalina. Tras dos días de preparación en el Conservatorio llega el momento de que se ensamble todo en el recinto del concierto.

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