En 1972, Luis Buñuel se convirtió en el primer director español en ganar el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Poco importa que lo consiguiera con una película francesa ("El discreto encanto de la burguesía", 1972) y que el productor fuese también francés (el omnipresente Serge Silbermann). La singularidad del premio, el momento que vivía España en aquellos años y la peculiar idiosincrasia del director aragonés han revertido de un barniz especial aquel momento. Buñuel ya había sobrepasado los 70 años, y era también una forma especial de reconocerle como un artista entre artistas. Las puertas más grandes de la meca del cine se abrieron de par en par para recibirle, las mismas puertas que muchos años antes encontró cerradas a cal y canto. Como ejemplo de aquella pleitesía, hoy todavía se recuerda la cena de honor que George Cukor ofreció en su honor y a la que, entre otros, asistieron Alfred Hitchchock, Billy Wilder, Robert Mulligan, Robert Wise, George Stevens o Rouben Mamoulian.

"El discreto encanto de la burguesía" fue para Buñuel una especie de continuidad al ensayo crítico sobre los cimientos de la narrativa convencional y el concepto causa-consecuencia, iniciado en 1968 con "La Vía Láctea". Aún con los ecos de tanto premio en sus maltrechos oídos, el aragonés quiso dar por cerrada la trilogía un par de años más tarde. Tomando como referencia una frase de la "La Vía Láctea" (uno de los personajes decía, como quien no quiere la cosa, "tu libertad sólo es un fantasma"), Buñuel se atreve a reivindicar el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, menospreciado en su momento por gran parte de la vieja Europa, especialmente por los grandes poderes fácticos (iglesia, aristocracia y estado). En esos foros, el comunismo fue marcado como una amenaza fantasmagórica, señalado como un espectro que vagaba por Europa y al que había que temer. Ése es el espectro, el fantasma al que Buñuel rindió un sentido homenaje con esta obra un tanto crepuscular, realizada en los estertores de su carrera.
El azar todo lo gobierna; la necesidad, que lejos está de tener la misma pureza, sólo viene más tarde. Si tengo debilidad por alguna de mis películas, sería por El fantasma de la libertad, porque prueba a salir sólo este tema. (Luis Buñuel)
Son catorce historias distintas, entrelazadas por un personaje o una situación que conecta una historia con la siguiente. Unos soldados franceses entran a la catedral de Toledo durante la invasión napoleónica. Un capitán besa la estatua de una mujer y destruye la de un hombre. En la época actual, un matrimonio se escandaliza con unas postales que muestran monumentos de París. Un hombre ve pasar unos animales por su cuarto. En una escuela de policías, un gendarme dicta una lección sobre las distintas costumbres antropológicas... Estrenada el 11 de septiembre de 1974 en Francia, "El fantasma de la libertad" es una de las películas más personales de este genio de la cinematografía llamado Luis Buñuel, y la proyecta en el CICCA la Asociación de cine Vértigo, el lunes 27 de diciembre, a partir de las 19:30 horas.




