"Gasolina es una película de un país que no tiene ley de cine, ni instituto de cine."

Ésas son palabras del director guatemalteco Julio Hernández cuando se refiere a su ópera prima, "Gasolina". Y decimos guatemalteco porque así se siente él, a pesar de haber nacido en Carolina del Norte, Estados Unidos. De hecho, la itinerancia fue una constante durante su infancia y adolescencia, viviendo entre México, Guatemala y Costa Rica.
Después de aprender el oficio con un par de documentales y otros tantos cortometrajes, y gracias al esfuerzo de una treintena de artistas plásticos contemporáneos que donaron obras inéditas para recaudar fondos, presentó el proyecto de un largometraje a la sección Cine en Construcción del Festival de cine de San Sebastián. Allí alcanzó tres premios y, lo que es más importante, las facilidades necesarias para dar un acabado profesional a su obra.
"Gasolina" acompaña a tres adolescentes en sus correrías, mientras roban gasolina para conducir sin rumbo fijo. Cada parada implica darse un golpe contra la realidad, golpes con los que se pone a prueba su amistad, vista como una delgada frontera entre la traición, la decepción y la solidaridad. Una historia intimista, llena de pequeños momentos de sinceridad que definen a una juventud y retratan a un país.
Esta película se incluye dentro de la segunda jornada de la Muestra de cine iberoamericano de Las Palmas de Gran Canaria - Ibertigo. El planning de proyecciones del día es el siguiente:
SÁBADO 16 DE OCTUBRE
MONOPOL
18:30 Lo mejor de mí (L)
20.30 Karai Norte (C)
Gasolina (L)
22.30 Dime que yo (C)
Ori (L)
