los blogs de Canarias7

Novedades en la categoría El Eternauta


lucrecia_martelphoto.jpg


De vez en cuando surgen pequeñas excepciones a la regla, talentos inesperados que abrazan causas estimulantes y que reconcilian al espectador con las salas de cine. Uno de esos casos es la directora Lucrecia Martel, quien con no más de tres largometrajes a sus espaldas, ya ha alcanzado esa reputación de "auteur" que a muchos otros les cuesta media vida.

Desde que debutó con La Ciénaga (2001), ha acaparado la atención de la crítica más exigente y se ha convertido en una persistente recolectora de alabanzas y distinciones. Su segundo trabajo, La niña santa (2004), triunfó en el Festival de Sao Paulo y participó en la sección oficial del Festival de Cannes, algo que repitió con su más reciente obra, La mujer sin cabeza (2008). La insistencia del Festival de Cannes por acoger las obras de esta realizadora da una idea clara de su enorme relevancia internacional. Baste añadir que esa relación de amor con Cannes se refrendó con su presencia como miembro de su jurado en la edición de 2006, papel que también ha desempeñado en eventos similares como en la Berlinale (2002).

Actualmente se encuentra preparando la esperadísima adaptación de un mítico cómic argentino, "El Eternauta", pero en medio de ese proceso hace una breve parada para acudir a Ibértigo - Muestra de cine iberoamericano de Las Palmas de Gran Canaria, donde no sólo presentará al público sus tres películas, sino que también impartirá una conferencia sobre su sistema de trabajo, desde la escritura del guión a la puesta en escena, pasando por la elección de la banda sonora, etc.



AGENDA DE LUCRECIA MARTEL EN IBERTIGO 2009

JUEVES 1 DE OCTUBRE: Conferencia en CICCA, 19.30 horas

VIERNES 2 DE OCTUBRE: Presentación de LA MUJER SIN CABEZA, 20.30 horas, Multicines Monopol

SÁBADO 3 DE OCTUBRE: Presentación de LA NIÑA SANTA, 20.30 horas, Multicines Monopol

DOMINGO 4 DE OCTUBRE: Presentación de LA CIENAGA, 20.30 horas, Multicines Monopol


Categorías

Otros blogs en C7.es

Los olvidados