Decía Bob Marley que las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos. Cuánta razón. ¿Pero alguna vez dejarán de existir? ¿No será un elemento intrínseco más de nuestra naturaleza humana el perseverar en ellas, en afanarnos por perfeccionar los ya de por sí ilimitados mecanismos de destrucción que hemos desarrollado?

El arte en general, y el cine en particular, ha acompañado al hombre en ese camino de destrucción, encargándose, a veces, del aparato de promoción ideal de quienes con la esperanza de una paz egoísta, nos conducen a la guerra. Siendo cierto que algunas de esas obras de propaganda son incuestionables obras maestras del séptimo arte, no lo es menos el hecho de que de entre las miradas críticas hacia esa problemática surgen también obras de capital importancia en el devenir de la historia fílmica.

Uno de esos títulos, "El cazador", se estrenó el 8 de diciembre de 1978, uno de esos estrenos "ficticios", en un pequeño cine del área metropolitana de Los Angeles y antes de que acabara el año. Ya saben, las triquiñuelas habituales para entrar en la carrera hacia los Oscar. Se trataba de un feroz alegato contra la guerra de Vietnam. En realidad, contra cualquier guerra, y especialmente contra los perversos mecanismos de manipulación que se realizan antes, durante y después de la misma, ya sea para reclutar a los jóvenes o para tranquilizar las mentes del resto de la sociedad. Si bien la recepción crítica fue casi unánimemente favorable, se levantaron múltiples grupos de opinión contra la película, tachándola de antipatriota, de no respetar la memoria de los veteranos, de tomarse demasiadas licencias sobre lo realmente ocurrido... En la noche de entrega de los Oscar, los vehículos que transportaron a los integrantes de la película al Dorothy Chandler Pavilion recibieron piedras, y sus ocupantes insultos. Poco después recibirían 5 estatuillas, incluidas las de mejor película, mejor director y mejor actor secundario. Quizás no ganaron una guerra, pero al menos sí lo hicieron con aquella batalla.

Dirigida por uno de esos directores que, inexplicablemente, se diluyeron en la nada cuando parecían predestinados a hacer historia (Michael Cimino) y con un reparto sencillamente descomunal (Robert De Niro, Christopher Walken, Meryl Streep, John Savage y John Cazale), "El cazador" se proyecta el lunes 15 de noviembre a las 19:00 horas en el CICCA, dentro del ciclo organizado por la Asociación de cine Vértigo y titulado "Tres directores y una estrella. Robert De Niro".
Y si empezamos con Marley, les pido que me dejen terminar con el Boss. "La guerra: ¿qué tiene de bueno? Absolutamente nada".
