los blogs de Canarias7

Novedades en la categoría Carlos Reygadas


Si alguno de ustedes se decide a cruzar el charco a comprobar si hay marcha en Nueva York, se encontrará con tan apabullante oferta cultural que se sentirá poco menos que agobiado. Y eso solamente si se pretende visitar los lugares más obvios, dejando de lado muchos lugares aparentemente prescindibles pero que, en muchas ocasiones, pueden resultar realmente sorprendentes.

Uno de esos sitios es el Museo del Bronx, ubicado en la esquina más conflictiva de este ya de por sí peligroso barrio. El museo, inaugurado a principios de los 70, potencia actividades y artistas que exploran las intersecciones entre el arte contemporáneo y la cultura popular. Ahora mismo, una de sus exposiciones más destacadas es la del pintor mexicano Bosco Sodi titulada "Pangaea". Etiquetado por parte de la crítica como el penúltimo eslabón en la cadena de la tradición informalista y del expresionismo abstracto, Sodi define su pintura como "salida del alma", y pertenece a una generación de artistas mexicanos que ha encontrado un lugar de privilegio entre los sectores más exigentes de la crítica cultural. Uno de esos respetados artistas es el director de cine Carlos Reygadas, amigo personal de Sodi, y con quien comparte muchas de sus posturas en relación a la creación artística.

pangea sodi.jpg

En una de las visitas que Reygadas realizo a Europa, se puso en contacto con Sodi, residente por aquel entonces en Barcelona, para invitarle al estreno de una de sus películas ("Batalla en el cielo") en el Festival de cine de Cannes de 2004. En la noche del estreno, entre copa y copa, Sodi tuvo tiempo de conocer a muchos otros personajes del mundo del cine, incluido un joven español, aspirante a convertirse en director de cine y también amigo de Reygadas. Aquel jovenzuelo, llamado Carlos Serrano Azcona, llevaba tiempo trabajando en el guión de lo que debería ser su primer largometraje. Dos años después, aquel guión había sufrido mil y una modificaciones, sin encontrar la que permitiera convertirlo en realidad. Sin saber muy bien por qué, Azcona se decidió a preguntarle a Reygadas si tenía el número de teléfono de aquel pintor mexicano que había conocido en Cannes. Lo llamó y le propuso ser el protagonista de una película que se titularía "El árbol". A pesar de que Sodi no se había puesto jamás ante una cámara, aceptó sin rechistar, convirtiéndose en el centro de un reparto en el que no existe ni un solo actor profesional.


bosco el arbol.jpg


Para ayudar a levantar este largometraje, una atrevida propuesta estética y conceptual dentro del cine que se hace en España actualmente, Azcona contó con la inestimable presencia del mismísimo Reygadas en el montaje y la producción, tarea esta última que compartió con el español Jaime Rosales. Quizás la presencia de tan ilustres padrinos ha "ayudado" a que la historia de autodestrucción que cuenta "El árbol" haya sido muy bien recibida por gran parte de la crítica, la cual ha alabado sobre todo el estupendo trabajo de una cámara que sigue por las calles de Malasaña al antihéroe encarnado por Sodi, un tipo empeñado en caminar con paso lento pero firme hacia la más dura de las realidades.


"El árbol" se proyecta en CICCA el martes 26 de octubre dentro de la 12.ª jornada de la Muestra de cine iberoamericano de Las Palmas de Gran Canaria. Las proyecciones de ese día son las siguientes


MARTES 26 DE OCTUBRE

CICCA
18:30 El pasajero (C)
La americana (L)

20:30 Rediscovering Pape (C)
El árbol (L)


La Europa del siglo XVI presentaba unos niveles de convulsión realmente estremecedores. La Iglesia se enfrentaba a tal maremágnum de presiones internas y externas que en cada esquina surgían nuevas corrientes, escuelas y tendencias, cada una con su propio grado de delirio.

Un religioso holandés de nombre Menno Simons, obsesionado por la literalidad de la Biblia, lideró la causa de numerosas comunidades anabaptistas no sólo de su país, sino también de Alemania y Polonia. Su antimilitarismo y la agresividad de sus postulados teóricos les hicieron objeto de castigo y persecución. A sus seguidores, renombrados ahora como "menonitas", no les quedó otra salida que una forzada huída a Rusia, prólogo de un definitivo destierro en el Nuevo Mundo.

Los menonitas han mantenido desde entonces un estilo de vida exageradamente austero en las formas y radicalmente intransigente en el fondo. Viven de manera aislada, casi autista, como si temiesen ser contaminados por lo externo. Se alimentan de sí mismos, con matrimonios que, al parecer, facilitan desde lo genético determinados comportamientos enfermizos. Quien esté interesado en este tema tiene en la red un abanico de informaciones realmente aterrador. Nuestra ignorancia al respecto aconseja dejar aquí esta introducción y centrarnos en una película que retrata precisamente una comunidad menonita de México: "Luz silenciosa".


Los menonitas que Carlos Reygadas retrata en esta película provienen de México, Alemania y Canadá. No nos gustaría resultar frívolos si decimos que forman parte de la corriente "liberal" de la gran comunidad menonita, pero teniendo en cuenta que aceptan el uso de vehículos de motor o de ciertas prácticas médicas, quizás no estemos tan desencaminados. Hablada en plautdietsch, un dialecto del alemán cercano al holandés medieval y con reminiscencias del yidddish, "Luz silenciosa" invita al espectador a aceptar un ritmo de vida distinto, estático y austero. Y lo hace con las decisiones estilísticas que tal empeño merece: planos largos, contención melodramática y austeridad formal.
Más cercano en pretensiones y resultados a su debut ("Japón", 2002) que a "Batalla en el cielo" (película inmediatamente anterior a esta que nos ocupa), "Luz silenciosa" alcanzó un reconocimiento inquebrantable desde el momento de su estreno, el 27 de mayo de 2007 en el Festival de Cannes. Allí recibió el premio del jurado, preludio de otros 28 premios internacionales que no hicieron sino refrendar el aplauso unánime de la crítica internacional.

luz-silenciosa.jpg


"Luz silenciosa" retrata el dilema al que se ve abocado un integrante de esta comunidad al confrontar sus sentimientos con su fe. Se puede disfrutar dentro de la aventura que la Casa de Colón y la Asociación de cine Vértigo están iniciando bajo el nombre de Colón Cinema. Se proyectará el jueves 25 de marzo a las 20.30 horas y con entrada libre.

Categorías

Otros blogs en C7.es

Los olvidados