los blogs de Canarias7

Novedades en la categoría Ámbito Cultural


Películas como "Sunset Boulevard" o "Barton Fink" nos han ayudado a imaginar cómo era la vida de los guionistas dentro del Hollywood de los Grandes Estudios. A sabiendas de que en el cine se hacía mucho dinero (y de forma exageradamente rápida), era normal que escritores de postín vendieran su alma al diablo a cambio del fulgor del oropel. Sacrificaban la integridad de su compromiso literario previo en beneficio de aceptar las sugerencias que desde los despachos se les hacían. Al fin y al cabo, por muy cultivados que fuesen, cuando entraban por la puerta del estudio, no eran sino otro ladrillo más en la pared, otro eslabón en la cadena.


hollywood.jpg


Uno de esos escritores fue Daniel Mainwaring, un californiano que mientras trabajaba como periodista para el San Francisco Chronicle publico en 1932 una novela considerada en su momento como "demasiado proletaria", y titulada "One against the Earth". Quizás fueron las acusaciones recibidas las que le "invitaron" a cambiar no solo el "tono" de sus escritos sino, incluso, su nombre. Adoptó el pseudónimo de Geoffrey Homes y se decantó por algo menos comprometido y más fácil de vender: el crimen y el misterio. En ese terreno se manejó con notable fortuna durante un lustro, tiempo suficiente para que le lanzaran cantos de sirena desde una pequeña productora llamada Pine Productions (una especie de sucursal de la Paramount especializada en series B). El primer trabajo de Mainwaring en Hollywood fue el guión de "No hands on the clock" (1941), primer paso de una carrera que se alargó hasta bien entrados los 60 y que, como tantas otras, se vio lastrada por su inclusión en las listas negras. En esta foto, se le ve sonriendo junto a Bogart, alguien a quien no pudieron amargarle la carrera los cazadores de brujas, a diferencia de lo ocurrido con Mainwaring.


mainwaring.jpg

Entre 1941 y 1946 escribió un considerable número de novelas y guiones de dispar calidad. Un día, harto de escribir historietas de detectives en la que todo se centraba en el whodunit, decidió dar un giro y publicó una obra más ambiciosa, "Build My Gallows High", una novela que al año siguiente, con un par de ajustes aportados por el propio Mainwaring, Frank Fenton y el gran James M. Cain, se convirtió en el guión de "Retorno al pasado" (1947), película dirigida por Jacques Tourneur y considerada casi unánimemente como una de las mejores obras del cine negro de todos los tiempos. Producida para la RKO por Warren Duff, "Retorno al pasado" cuenta la historia de un ex-detective retirado y que regenta una gasolinera en un pequeño pueblo. Lleva una vida tranquila y sencilla, repartiendo su tiempo entre la pesca y su novia. Un día recibe la visita de un viejo conocido que le anuncia que el jefe quiere verlo. Está claro que nadie puede escapar de su pasado...

outofthepast.jpg

Protagonizada por Robert Mitchum, Jane Greer, Kirk Douglas y Rhonda Fleming, esta película se proyecta el miércoles 16 de febrero, a las 19:00 horas en Ámbito Cultural de El Corte Inglés (Mesa y López, 15, 7ª planta). La proyección, gratuita y en V.O.S.E, dará paso a un coloquio ya habitual en este foro cultural.


17 de marzo de 1976. Un discreto apartamento en el centro de Roma. De fondo, la Segunda Sinfonía de Brahms. Luchino Visconti mira a su hermana, y con voz tenue pero firme dice "Ya basta. Estoy cansado". Esa fue su despedida, elegante, a la altura del personaje.


Luchino Visconti di Modrone, conde de Lonate Pozzolo, nació el 2 de noviembre de 1906 en Milán. Ubicado por méritos propios en el Olimpo del cine italiano y mundial, supo como nadie enarbolar la contradicción como bandera, haciendo un cine único y personal. Como bien dijo su fiel director de fotografía Pasqualino de Santis, "Con Visconti muere también un cine que sólo él sabía hacer". Ejemplos de esa contradicción son sus orígenes aristocráticos y su humanista interpretación del marxismo, aspectos que marcaron su trayectoria vital y profesional sin que Visconti accediese jamás a renunciar a ninguno de ellos.


visconti.gif

Responsable de alguno de los títulos más míticos de la historia del cine ("Obsesión", "La terra trema", "Rocco y sus hermanos", "El gatopardo", etc.), Visconti estaba en plena fase de montaje de "Ludwig", pero ya anhelaba la aventura de un nuevo rodaje. En la terraza de un hotel romano compartía aperitivo con la guionista Suso Cecchi d´Amico, mientras esperaban la llegada de un par de productores con los que negociar un nuevo proyecto. De repente, Visconti se derrumba sobre su silla, abatido por una devastadora trombosis cerebral. La parte izquierda de su cuerpo está paralizada, y los médicos no se atreven a dar esperanzas. Visconti, testarudo, no acepta la sumisión y se aplica día tras día, con ejercicios interminables que, muy poco a poco, le permiten algo de movilidad.

Al grito de "en la cama me moriré antes", Visconti ordena montar una sala de montaje en las caballerizas de su casa, y allí termina "Ludwig". Necesita trabajar, y después del estreno de esta película acepta la dirección de una obra de teatro de Harold Pinter, una pieza sencilla, con pocos personajes y discretos decorados. Ya no estaba para grandes y aparatosos montajes. Quizás por eso fue también una historia ajustada al espacio de dos habitaciones lo que le motivo a ponerse de nuevo tras las cámaras. En abril de 1974 comenzó el rodaje de lo que muchos pensaron iba a ser el testamento de Luchino Visconti: "Confidencias"

confidencias.jpg

Aunque después llegó a filmar otro título "El inocente", muchos siguen considerando a "Confidencias" como la auténtica despedida del Maestro. Cuenta la historia de un profesor norteamericano jubilado (Burt Lancaster), que vive lejos del mundanal ruido en un lujoso y decadente palacio de Roma. Inesperadamente asume como inquilinos a una marquesa y sus extraños acompañantes: su amante, su hija y el novio de su hija. Galardonada con el premio a la mejor película del año en Italia, premiada también en la Seminci de Valladolid con la Espiga de plata, "Confidencias" se proyecta en Ámbito Cultural de El Corte Inglés (Mesa y López, 15. Las Palmas de Gran Canaria) el miércoles 10 de noviembre a partir de las 19.00 horas.

Categorías

Otros blogs en C7.es

Los olvidados