los blogs de Canarias7

« Un inquilino llamado Roman Polanski |Inicio| Marathon man: ¿interpretar o vivir? »

Ella vive en mis sueños


Ella no lo sabe. A veces, por las mañanas, camino del trabajo, me cruzo con ella. Vive en mis sueños, pero ella no lo sabe. No. No es que esté locamente enamorado ni que sueñe con ella. Es que "literalmente" vive en mis sueños, vive en un edificio construido donde vi mil y una películas, donde nacieron muchos de mis sueños. Creo que algunos siguen viviendo allí.

Cine Millares.jpg

Allí se alzaba uno de esos viejos cines de barrio. Enorme, anticuado, incómodo si se quiere. Con esa decadencia elegante de quien habiendo sido grande se resiste a admitir el paso del tiempo. Uno de esos cines de reestreno, donde los domingos podías ver estrambóticos programas dobles y donde un día del espectador se abrieron las puertas de mi percepción mientras The Doors anunciaban el final de "Apocalypse Now".


Aquel cine de barrio murió como tantos otros. En su solar, un edificio de viviendas. En otros solares similares hoy viven supermercados, bingos, billares, tiendas de ropa e incluso una iglesia evangelista. Uno de ellos, quizás el más afortunado, se ha travestido en forma de rimbombante Teatro Cuyás. Otro más desafortunado, convertido en el Teatro Guiniguada, es hoy un insigne edificio dejado de la mano de Dios y cerrado a cal y canto. Eran un símbolo de un tiempo que murió con ellos, dando paso a la moda de los multicines, últimos reductos del buen cine, hoy también en trance de desaparición.

guiniguada.jpg

En tiempos de pensamiento único parece que todo nos conduce a un cine único, un cine unitario, monolítico. Cine para una masa única, una masa intercambiable y aparatosa. Un cine también intercambiable y aparatoso. Y en muchas ocasiones, insustancial.

En muchas capitales de provincia sólo se puede ver algo de cine en las macro salas de los macro centros comerciales, generalmente alejados del centro urbano. En algunas incluso eso está en peligro. Y no hablemos de los pueblos, muchos de los cuales tenían el poderío suficiente como para mantener un cine señorial. De reestreno también, cierto, pero señorial. Hoy casi no quedan pueblos con cine. Pero felizmente hay gente que se rebela contra eso: por ejemplo, en Llanes, un grupo de alumnos del instituto ha iniciado una campaña para que el único cine de ese concejo asturiano abra de nuevo sus puertas, evitando así los kilométricos desplazamientos por carretera de los cinéfilos locales. Quizás hagan falta un par de revoluciones como ésta.


Hace unos meses Adrien Boudet contaba en Cahiers du cinema que en Camerún no hay ni una sola sala de cine. Seguro que muchos de ustedes pensarán, con acierto, que hay mil cosas más necesarias que también faltan en Camerún. Pero ese artículo está en el origen de este comentario. Siento resultar frívolo, pero no puedo dejar de pensar en lo triste que sería mi vida sin un cine cerca donde volver, a ratitos, a soñar.


0 TrackBacks

Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Ella vive en mis sueños.

URL de TrackBack de esta entrada: http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/5432

20 comentarios

1

Desde este norte lluvioso sin cines a mano sólo puedo dar las gracias por haceros eco de la iniciativa y por compartir sueños.
Un beso

2

Hola, Salitre. Ir al cine puede ser visto como un ritual compartido. En cierta forma es algo así como compartir un sueño. Otro beso y gracias por tu participación!

3

Hola
La verdad es que esta es la mejor entrada del mes…clara, directa, reivindicativa, con un toque de añoranza, banda sonora y sobre todo con sentimiento. Realmente no se de donde sacaste tu inspiración anoche cuando te sentaste a escribir, pero te felicito.
No se que es lo que recordaran los lectores habituales del blog, pero a mi me has hecho recordar muchos momentos en esos cines de barrio. Quizás no veía títulos importantes, mi edad no me lo permitía,… pero yo al menos recuerdo la primera vez que fui a un cine y me senté en una butaca. Era una niña y acompañada de mi padre, siempre, quien sin saberlo me abrió un mundo que ahora le resulta muy difícil de entender. Sin embargo no hay momento en que nos sentemos juntos que no disfrutemos de sus clásicos, que algunos se han convertido en los míos propios. Recuerdo olores, texturas, sabores, incluso recuerdo la película y mis nervios… ¿Cuántos recuerdan ese momento, esa primera impresión, esa sensación? …
Lástima me da cada vez que paso delante de ese cine que me dio tanto, porque continuo dándomelo en mi años de estudiante. En horas libres me escapaba a veces y me metía en su sala ya mas vieja y abandonada…Pero cada vez que me siento en una butaca, vuelvo a ser aquella niña, que vivió un sueño y que revive una y otra vez…
Es importante contemplar que la mayoría de los estudiantes de instituto son relativamente pasivos y que un grupo decida luchar y reivindicar un edificio, una idea o simplemente un color, nos da cierta esperanza para el futuro.

4

Me ha gustado mucho lo que has escrito.

Es un buen sitio para soñar... pero a raíz de lo que escribes pensé que, además de para soñar, soy de las personas, si es que hay alguna otra, a las que una de “esas salas de cine” la protegen. Me imagino que tenemos, o tengo, una necesidad física de sentirme protegida, al igual que cualquier otro animal, y una sala a oscuras, me la da, y curiosamente no necesito que haya nadie, sólo asientos por un lado, por el otro y, por supuesto, la pantalla “encendida”. Y hay momentos de mi vida en los que me habría quedado así el resto de ella.
Hace poquito entré en Madrid en un antiguo cine, el cine Avenida, que ahora se ha convertido en una tienda de ropa, debe estar protegido el vestíbulo y la escalera, ya que es lo único que han conservado y, a pesar de que hay algo de ropa, te puedes abstraer e imaginarte cómo era el cine. Es precioso. (No entren más allá a no ser que quieran comprar algo). Y también en Gran Vía, no sé si hace un año o un poco más, desapareció el Palacio de la Música...
Nunca he creído que tengamos lo que nos merecemos..., ¿pero qué le habremos hecho los cinéfilos a ese dios del que hablas y que ha abandonado al Guiniguada y también a nosotros? No me parece frívolo lo que dices, no es frívolo necesitar cultura para ser feliz, ni tener referencias ya “pasadas”, o al menos a mí no me lo parece.

Un saludo.

Ps, no sé si era muy incómodo el cine de tu barrio, pero tenía una fachada racionalista muy bonita.
Después de ver “Angustia” de Bigas Luna, hubo un periodo en el que no me gustaba ver la sala muy vacía...

5

Hola, Clio. Y gracias. Una cosa se junta con otra, y luego con otra y otra...y se te ocurre que a lo mejor a alguien le puede interesar algo de esto. El artículo de Cahiers, la noticia de Asturias......y pasar todos los días de mi vida junto al extinto Cine Victoria.....todo suma.

6

Gracias por tus comentarios, Sang. Son tantas las sensaciones que puede generar una sala de cine....sueños, protección, viaje, encantamiento, pasión...Mi barrio tenía un par de cines, o al menos de niño tenía dos en mi radio de acción. Uno de ellos tenía unas butacas de madera realmente insufribles.....

7

Qué buena entrada, qué cantidad de recuerdos de aquellos cines que me han acompañado y que ahora solo queda su fachada. Recuerdo mi primera peli, “La dama y el vagabundo”, escenas que se quedaron para siempre en mi cabeza y esos sábados o domingos x la tarde, cuando nos juntabamos cn los compañeros del colegio para ir al cine, o cuando ya en instituto conseguíamos una sesión de cine solo para nosotros y + barato, llenábamos la sala cn adolescentes y claro en horario de clases jaja; Ahora esas salas ya no existen, siempre quedaran en la retina de muchos. En mi ciudad muchas salas de cines se encuentran en galerías, que nunca se conocieron x su nombre sino x el nombre del cine que albergaban, (galería del cine Regina, del cine romano… etc). Ya recordando Las Palmas de Gran Canaria q triste quede cuando supe q cerraron el Galaxy.
Has revivido recuerdos felices, una sonrisa m ha quedado al recordar tantos buenos momentos.
Dicen que siempre las cosas buenas hacen que se te olviden las malas, yo no recuerdo que los asientos fueran incómodos, solo lo bien q m lo pasaba.

Les recomiendo este blog http://cinedesdeelpatiotrasero.blogspot.com/

un abrazo.
Valentina

8

Hola, Valentina. Gracias por la respuesta y por recomendar ese blog tan interesante. Tu comentario me ha hecho recordar a los Multicines Galaxy. Allí fue donde por primera vez vi una película en versión original. Cuando supe que lo cerraban fui el último día de proyección sin importarme la película que ofrecían. Hice lo mismo que cuando era un adolescente: ir caminando desde mi casa por el Paseo de Las Canteras y comprar mi entrada con la antelación necesaria para mirar los posters y fotos de los próximos estrenos. Apenas quedaba alguno de esos afiches, la sala estaba prácticamente vacía y la película no pasará a la historia. Pero sentí que me despedía de alguien querido.

9

Pues a mi Valentina me has recordado no solo al Galaxy sino al Royal y el vacío que siento cada vez que paso y veo que ya ni siquiera existe edificio, ni fachada, ni nada… Recuerdo que me comentaron que lo iban a demoler pero ver el aspecto final de ese solar tan desolado, me produce una tremenda tristeza, al menos con el resto tienes la arquitectura que te ayuda a recordar pero en este caso…no tuvo tanta suerte…
Yo tengo muchísimos recuerdos en muchas salas. Mi primera película fue en el cine Rex y al igual que Valentina no recuerdo las butacas…solo las sensaciones de ese día, y la película también “E.T”. Recuerdo tardes en el Cuyas y sobretodo en Schamann en el cine Sol, ahora un bingo, donde podías ver aquellos divertidos dibujos de Mortadelo y Filemon que ponían antes de las pelis,…Ainss que vieja estoy….jaja…

10

Hola, Clio. Descuida, que en cuanto la "crisis del ladrillo" de un respiro, sobre el solar de los Multicines Royal (que ya se levantó sobre las cenizas del CIne Royal) se elevará un funcional edificio de oficinas o algo parecido. ¡Gracias por unirte a este paseo por los sueños en que se ha convertido esta entrada!

11

Hola Clio, no es que estemos viejas, somos jóvenes con muchos recuerdos del pasado jeje.
Recuerdo aquel día cuando el Galaxy iba a cerrar, yo en mi submundo no me había enterado hasta cuando me llamo un amigo y me dio la mala noticia, yo no pude ir a despedirme de el; aún me vienen a la cabeza flash de momentos buenos que pase en ese cine; al igual que Miguel Ángel, yo también recuerdo el camino desde casa al cine y ese cosquilleo en la barriga de la primera cita en el cine con el chico que te gusta jeje.
Aunque ya no quede la arquitectura de aquellos edificios que llevan nuestros recuerdos, es inevitable que cuando pasemos frente a los nuevos edificios que ocupen su lugar digamos “Aquí estaba el cine.... q recuerdos...” (suspiro)

12

Vaya, vaya.....¡este blog está generando interesantes diálogos entre sus visitantes!. Eso es algo de lo que nos alegramos enórmemente. ¡ Muchas gracias por tu aportación, Valentina!

13

Hola
Jaja Valentina, bueno creo que lo de las primeras citas es todo un clásico que nunca pasara de moda. Quizás sea por lo de ese “ritual compartido” que tanto habla Miguel Ángel (me encanta esa definición)…jajaja.
Por una extraña casualidad recuerdo haber ido muchas veces al Galaxy pero sólo recuerdo dos pelis, “Ghost” (que nunca entendí porque todo el mundo lloraba) y la última que hicieron los Hombres G, jajaj, haciendo una cola increíble para poder comprar las entradas… cosas de adolescentes…
Los diálogos creo que ya existían, aunque es una lastima que seamos cuatro y a veces solo dos… espero que estos diálogos sirvan para que otros se animen, tu mismo Miguel Ángel puedes participar cuando quieras :-P
Y aprovecho la ocasión para recomendar el ciclo de Jacques Tati que hace la Filmoteca Canaria en el Monopol, está muy bien y la selección es muy buena.

14

Hola, Clio. Un poco triste que hayan sido los Hombres G los protagonistas de tu último recuerdo en el Galaxy...jejeje. Pero se te perdona por recomendar ese estupendo ciclo de Tati, genio entre los genios.

15

Llego tarde, pero yo sí creo que soy viejo, demasiados malos recuerdos se agolpan en mi memoria con tantos y tantos cierres. En ocasiones iba incluso a ver una peli y veía, desconsolado, como ese cine se había cerrado para siempre (antes no había internet y era tan pobre, más o menos como ahora, que tenía que mirar la cartelera muchas veces en periódicos viejos de varias semanas, las pelis duraban mucho en cartelera). En mi barrio, un barrio de obreros y comerciantes muy humildes, había, que yo recuerde, cinco cines. Para mí era impensable, por ejemplo, que el cine Royal (el de verdad) cerrara (se transformó), o que el Avenida, el Rex o el Bahía dejaran de existir, era impensable, eran los templos, eran la salvación. Cuando abrieron el Galaxys lo primeró que pensé fue "a ver cuánto dura".
Salud

16

Espero que los Hermanos Coen no tuviesen razón con aquello de que "No es pais para viejos", porque de lo contrario muchos tenemos los días de cinéfilo contados.....Yo de niño ni soñaba con los cines de estreno. En realidad no me importaba si lo que veía era una novedad o una serie Z italiana.....era cine.....casi nada......Gracias por tu aportación!

17

Querido Miguel Angel, lo has vuelto a hacerlo, has vuelto a sacarme una lágrima de melancolía y te has vuelto a ganar mi corazón por trigésimo sexta ocasión.
Me has trasladado en el tiempo a aquellos domingos por la tarde de doble sesión al que nos llevaba mi padre por 75 pesetas en el cine Guanarteme. Allí es donde descubrí a John Wayne, Marlon Brando y Bruce Lee, allí me enamoré de Cleopatra y de la reina de Saba, allí me emocioné con los 7 magníficos y lloré con Lassie y también..... porque no decirlo y no me da verguenza ... allí me partía el pecho de risa con Bud Spencer y Terence Hill repartiendo ostias a diestro y siniestro. Allí descubrí que no hay buen cine o mal cine, solo hay CINE (en mayúsculas). Como dicen los americanos "That´s entertainment".

18

Hola, Luis R. Muchas gracias por tu aportación. Creo que has conseguido hacernos viajar a esas tardes de domingo y a esos cines de barrio tan queridos. Ha sido una linda forma de debutar en este espacio de cinefilia. Un abrazo!

19

Hola Miguel Angel! De vez en cuando checkeo antiguos post para enterarme de cosillas y pelis para ver y di con este.
Me ha parecido de lo más evocador. He querido recordar los cines a los que iba de pequeña, pero los confundo, y me da pena. El de mi barrio era el Rialto, y allí ví, "la Historia interminable" y "Grease", salí del cine creyendome que era bailarina; o el Rex, donde vi "La guerra de las Galaxias" y "El pequeño Lord", incluso "ET". Recuerdo que a mi hermano le dió tanto miedo que mi madre lo tuvo que sacar de la sala,... aquellas salas petadas de niños,donde era imposible el "silencio por favor" y de "niños-gamberros" que nos tiraban cáscaras de pipas al pelo, cuando iba con mis hermanas. Y sí, también me acuerdo del Galaxy, ya mayorcita, donde vi "Tesis" la primera pelicula española que me gustó.
Hemos sido una generación afortunada...
Un abrazo, Raquel

20

¡Hola, otra vez, Raquel! ¡Es un placer volver a verte por aquí! Algunas de esas películas que comentas están tan ligadas a la definición de mi amor por el cine..."La guerra de las galaxias" la considero mi primera decisión de cinéfilo (es una exageración, porque era un renacuajo, pero me gusta creérmelo). MI hermana y su entonces novio me dieron a elegir entre esa y "El perro", de Antonio Isasi. Me pusieron mala cara, pero menos mal que me hicieron caso...Un besote!

Escribir un comentario

Categorías