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Con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.
Chico conoce chica. Chico se enamora. Chica no. Así se resume la historia de "500 días juntos", película que supone el feliz debut de Marc Webb en la dirección cinematográfica, tras años dedicado a orquestar vídeos musicales de artistas tan variados como Green Day, Regina Spektor, Lenny Kravitz, Weezer o My Chemical Romance. Algún día hablaremos largo y tendido de los innumerables tópicos construidos alrededor de la figura de los directores de vídeoclips tras su salto a la gran pantalla, cuando lo cierto es que algunos de los más interesantes creadores de las últimas décadas proceden precisamente de ese campo (David Fincher, Spike Jonze o Michel Gondry, por citar sólo unos pocos). El film constituye una refrescante revisión de las relaciones de pareja a través de la historia de un arquitecto en ciernes, melancólico perenne bajo la influencia malditista de Morrissey y la música británica, y de un alma libre, una chica recién llegada de Michigan, con cierta aureola de encanto y que busca disfrutar de la vida sin ataduras ni etiquetas.

Con un presupuesto minúsculo para lo que suele ser habitual en Hollywood (unos 7 millones, aproximadamente lo que debe gastarse Michael Bay en la ITV de Óptimus Prime y sus transformers), apenas un par de rostros reconocibles y grandes dosis de talento, la película nos hace recuperar la esperanza en un género cinematográfico, la comedia romántica, firmemente anquilosado en el tópico y la eterna repetición de clichés convertidos en reglas inamovibles del juego. Resulta refrescante comprobar que, muy de vez en cuando, aún surge alguna propuesta que le insufla algo de vitalidad renovada, condenado a transitar a bordo del enésimo vehículo estelar para la Jennifer, Kate, Drew o similar de turno. Y aunque incide en las características que normalmente asociaríamos con el cánon del cine indie norteamericano (buenrollismo rampante, participación en Sundance, ciertos retruécanos narrativos, selección musical ad hoc, mixtura de géneros, actores vinculados a cierto cine limítrofe; en fin, el lote completo), el buen hacer de Webb consigue que su propuesta cobre vida propia, dando voz a unos personajes carismáticos que destilan verdad.
Uno de los mayores aciertos de "500 días juntos" son sus divertidas disgresiones o puntos de fuga narrativos que enlazan directamente con la cita/homenaje cinéfilos (como identificar los estados de júbilo con el cine musical e, incluso, la animación disneyana, o los estados de desánimo con cierto cine europeo de autor, de Ingmar Bergman a la nouvelle vague). Son continuas las citas culturales, en ámbitos como la música (The Smiths, Belle & Sebastian, Joy Division, The Clash, Sex Pistols), la literatura (J.D. Salinger), la pintura (René Magritte, Paul Cézanne) o el propio medio cinematográfico ("El graduado"), trazando un cierto entramado multireferencial de fondo que contribuye a dotar de verosimilitud y proximidad a las peripecias de los personajes.
Reseñar especialmente el derroche de carisma y encanto por parte de su omnipresente protagonista, el antinuo niño actor Joseph Gordon-Levitt, quien lleva unos años labrándose una excelente carrera con títulos enclavados en las fronteras del cine indie más interesante ("Brick", "The Lookout", "Havoc") y la feliz recuperación de Zooey Deschanel, reubicada en un registro más próximo a sus potencialidades como intérprete, tras el fiasco de "El incidente" shyamalano, demostrando por enésima vez su comodidad en los zapatos (o, en su caso, más probablemente chapines rojos) de protagonistas excéntricas y con un punto de liviandad etérea. Entre los peros que pueden ponerse a "500 días juntos", quizá quepa achacarle una cierta indefinición y lo estereotipado de los roles secundarios, rozando casi lo caricaturesco en algunos de ellos. Pero la búsqueda del eterno femenino de su protagonista bien merece nuestra compañía.

Cualquier parecido de esta crítica con alguna persona real es pura coincidencia, Especialmente contigo, ya sabes quién. Zorra.
Valoración: 7/10

No recuerdo cuando fue la última vez que fuí al cine a ver una comedia romántica americana, espero verla pronto y vuelver a confiar en el género, si es posible.
Gracias, guapo, jajajaja. Al final voy a tener que verla y todo, después del mal cuerpo que me dejaron anoche "7 pounds" y "Camino"... pero es que aquí hay que AHORRAR para ir al cine... snif!!!
Me gustó mucho, una de esas películas que ves con una sonrisa casi todo el tiempo (pese a que en el fondo sea una historia más bien triste)
Gordon-Levitt simplemente fantástico, para mi el mejor actor de su generación con diferencia, y de momento, ha sabido mantener ese aura de actor alternativo dispuesto a embarcarse sólo en proyectos interesantes.
Aunque el boom tarde o temprano le llegará (para mi no hay otro posible Joker ahora que Ledger ya no está)
Deschanel también fantástica, un personaje entrañable y odioso a partes iguales, como el amor.
Una peli que destaca en muchos aspectos, con puntos muy brillantes, sobre todo cuando se toma poco en serio a si misma y expande un poco el trillado mundo de la comedia romántica (todas las escenas que comentas vamos)
Aparte de ser una especie de experimento sociológico, el cine dudosamente llega a mitad de platea con su exhibición, cuando otra comedia romántica como "La cruda realidad" posiblemente tenga un lleno absoluto... da que pensar.
En fin... cosas de la vida.
Insisto en que intenten ir a verla antes de que la retiren de cartelera. Su paso por nuestros cines no está siendo precisamente triunfal (a diferencia de los EE.UU., donde ha recaudado cinco veces su magro presupuesto). Como bien comentas, Héctor, mientras títulos trillados acaparan la atención de los espectadores, éste no está acabando de encontrar su público (que debería tenerlo) entre la avalancha de terrores varios, peplums exangües, hagiografías musicales y amuermantes adaptaciones literarias.
Quizás sea demasiado precipitado pero según algunos entendidos en la materia,esta opera prima apunta a que se puede colar en los Oscar... como se coló en su momento Miss Sunshine, Juno, o Slumdog Millionaire...
Según he podido leer no creo que el problema sea el público(tal vez sólo el español), ya se estreno en algunos países a la vez que Harry Potter y sacó más recaudación por copia que el mismísimo mago, ha pasado ya por varios festivales como Sundance y todo apunta a que puede dar la campanada, o tal vez no...
Lo que está claro es que merece una oportunidad.
Pues sí, Clío, ya empezamos con el runrún de los Oscars, y algunos comentaristas norteamericanos apuntan a la posibilidad de que sea nominada como mejor guión original, la categoría habitualmente reservada a los "sleepers" del año o al cine "indie". Aún tendremos que esperar unos meses para comprobarlo, pero lo cierto es que es una película que deja un regusto especial, y se engrandece en el recuerdo (sobre todo si tenemos presente la avalancha de banalidades y mediocridades que pueblan la cartelera). De "Saw 6" ya hablaremos cuando se estrene, porque se estrenará, no me cabe duda (aunque su público potencial mayoritariamente ya la habrá descargado de internet merced a las contradicciones del ministerio de Ángeles González-Sinde), que la sombra de Mickey es muy alargada...