los blogs de Canarias7

Continuando con el ciclo que la Asociación de cine Vértigo propone para el mes de mayo de 2013, y con el que recuerda a diversos actores y actrices que, compartiendo origen canario, rozaron la gloria en Hollywood, el lunes 13 de mayo le toca el turno a "La mansión de Sangaree", protagonizada por Patricia Medina.

Los orígenes de Medina están en Las Palmas de Gran Canaria, donde nació su padre, Ramón Medina Nebot. Era tenor, y llegó a cantar en la Scala de Milán. Viajando por Inglaterra conoció a la que sería su esposa, Wonda, y con la que tuvo tres hijas: Pepita, Patricia y Gloria. Siendo todavía una adolescente, Patricia Medina hizo una prueba de casting en los estudios Elstree que, al parecer, fue desastrosa, pero su belleza deslumbró a los productores. Medina trabajó en 13 películas británicas entre 1937 y 1945, siendo conocida en esos años como "la cara más bella de toda Inglaterra".


patricia medina.jpg

La Metro le ofreció un papel secundario en "Desconfianza" (1946), inicio de su carrera americana. Alternó televisión, teatro y cine, siendo dirigida por directores de la talla de Orson Welles ("Mr. Arkadin", 1955), Robert Aldrich ("El asesinato de la hermana George", 1968) o George Sidney ("Los tres mosqueteros", 1948), y compartió cabecera de reparto con James Mason ("La nave de los condenados", 1953), James Stewart ("Cuidado con los inspectores", 1950) o Glenn Ford ("Saqueo al sol", 1953).


ford medina.jpg

Precisamente en 1953 protagonizó "La mansión de Sangaree", una de las primeras producciones en 3 -D de la Paramount. Era una película de aventuras sin muchas pretensiones que dirigió Edward Ludwig, un discreto artesano de series B, a quien se le recuerda, sobre todo, por ser el responsable de la película más taquillera de John Wayne en sus años de la Republic, "Batallón de construcción" (1944). Al frente del reparto de "La mansión de Sangaree", y junto a Patricia Medina, brillaban una par de estrellas que poco después contraerían matrimonio, Fernando Lamas y Arlene Dahl.

LAMAS DAHL.jpg


Patricia Medina se casó con el también actor Joseph Cotten en 1960, en la mansión que David O. Selznick y Jennifer Jones tenían en Beverly Hills. A finales de los 70, cuando el cáncer deterioró seriamente la salud de su marido, Medina abandonó su carrera para cuidarle. Su matrimonio duró 34 años, hasta la muerte de Cotten en 1994. Patricia Medina fallecería en Los Angeles en 2012, a la edad de 83 años.

"La mansión de Sangaree" se proyecta el lunes 13 de mayo, a las 18.30 horas, en el CICCA.



El resto de películas del ciclo son:

20 de mayo: Tom Hernandez
18:30 ¡Alló...! Le habla el asesino, de Hubert Cornfield (EE UU, 1960, 79 min.)

27 de mayo: Pepe Hern
18:30 Joe Kidd, de John Sturges (EE UU, 1972, 88 min.)

Hace un par de años, una llamada de teléfono se convertía en el primer latido de un pequeño evento cultural. Desde las oficinas de Proa2020, organismo puesto en marcha desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para definir el modelo de ciudad para las próximas décadas, se invitaba a la Asociación de cine Vértigo a participar en el nacimiento de un concurso de cortometrajes en el que los participantes debían reflexionar sobre la ciudad. Con más ilusión que medios, las dos primeras ediciones de "Visionaria" (ese fue el nombre que se le dio a la criatura) vieron la luz, recibiendo a un nutrido número de piezas de notable sentido crítico.

videoman1.jpg


Los derroteros institucionales son, en la mayoría de los casos, inescrutables, y a Proa2020 se le cortaron las alas antes de que hubiese tenido tiempo de empezar a volar. A punto de cumplir tres años de vida, "Visionaria" se enfrentaba a su primer "match ball" en contra. La Asociación de cine Vértigo, ante la falta de apoyo institucional, ha optado por seguir adelante con este proyecto, pequeño en su formato pero gigante en ilusión. Y así es como nace "Visionaria, conceptos de isla", un concurso de cortometrajes abierto a todo aquel que desee expresar su visión artístico-creativa de la isla de Gran Canaria, específicamente sobre "el concepto de isla".


grancanaria.jpg


Como novedad respecto a ediciones anteriores, ahora es la isla de Gran Canaria la que debe convertirse en el centro de las reflexiones de los y las cineastas que deseen participar en este Concurso. Pueden participar cineastas locales y de otras latitudes, profesionales o amateurs. El plazo para recibir las obras termina el día 8 de junio, y en la web de la Asociación pueden consultarse las bases del concurso y acceder al formulario de inscripción. Se buscan piezas de cualquier género, con la única condición de que su duración no exceda el minuto y medio. Ya se sabe ..., ¿qué mejor que un micro corto para hablar sobre un continente en miniatura?

El ciclo que la Asociación de cine Vértigo propone para el mes de mayo de 2013 pretende honrar la memoria de dos hombres y dos mujeres que, compartiendo origen canario, rozaron la gloria en Hollywood, con mayor o menor fortuna. Siguiendo los pasos de tantos otros aventureros que encaminaron sus pasos hacia la tierra prometida, en solitario o con sus familias, los cuatro protagonistas de este mes dejaron unas gotitas de sabor canario en La Meca del cine.

La primera de las sesiones de este ciclo se dedica a María África Gracia Vidal, que nació en la República Dominicana, y cuyo padre era de Garafía, en la Isla de La Palma. Con apenas 18 años viajó a Nueva York para convertirse en actriz, y su exótica belleza le abrió las puertas de la Universal, rodando 9 películas de serie B en apenas 3 años con el nombre de Maria Montez. Curiosamente, el título más relevante de esos años lo filmó en préstamo para la Fox, la chispeante "Aquella noche en Rio" (1941), cuyo éxito alerta a la Universal sobre las posibilidades del color, apostando por Montez como protagonista de una exitosa serie de películas de aventuras en las que es dirigida por Arthur Lubin, Robert Siodmack o Max Ophüls. La primera de la serie es "La mil y una noches" (1942), y la última, "Piratas de Monterrey" (1947). Fueron un total de diez películas, y aunque algunas se rodaron en blanco y negro, a Maria Montez siempre se la recordará como "La Reina del Technicolor".

maria-montez.jpg


En el final de esa serie de películas, y ya cansada de sentirse encasillada en títulos puramente escapistas, Maria Montez se enfrentó a la Universal, para la que se había negado a protagonizar "Frontier Gal" (1945), siendo sustituida por la emergente Yvonne De Carlo. Los intentos posteriores del estudio por dar un giro a su carrera desconcertaron a sus seguidores, a los que se intentó calmar con un título que aspiraba a recuperar éxitos de antaño. "Piratas de Monterrey" (1947), convertido finalmente en un desprejuiciado cóctel de amor, humor, y aventuras, fue dirigida por un discreto artesano, Alfred L. Werker, responsable, por otra parte, de la que, para muchos, es la mejor película sobre el detective creado por Conan Doyle, "Las aventuras de Sherlock Holmes" (1939). Tras su fuerte desencuentro con la Universal, y fracasado su intento por convertirse en una actriz independiente, Montez se instala en Europa, viajando por Italia, Francia, Alemania o Austria para protagonizar seis películas entre 1949 y 1951. En ese mismo año, cuando se preparaba para retornar a Hollywood, fallece en su domicilio de Paris con apenas 38 años.



"Piratas de Monterrey" se desarrolla en California en 1840, cuando los realistas partidarios de la unión con España intentan derrocar a los presidenciales mexicanos. El capitán Kent, un soldado de fortuna y su amigo el sargento Pío, viajan en misión secreta desde Ciudad de México a Monterrey. Por el camino se encuentran con dos mujeres en problemas. Kent acepta a regañadientes acompañarlas, pero pronto se enamora de una de ellas. Con esta película se inicia el 6 de mayo, a partir de las 18.30 horas, el ciclo que la Asociación de cine Vértigo dedica a cuatro intérpretes de origen canario y que desarrollaron su carrera en Hollywood.


Los_Piratas_de_Monterrey.jpg

El resto de películas del ciclo son:

13 de mayo: Patricia Medina
18:30 La mansión de Sangaree, de Edward Ludwig (EE UU, 1953, 94 min.)

20 de mayo: Tom Hernandez
18:30 ¡Alló...! Le habla el asesino, de Hubert Cornfield (EE UU, 1960, 79 min.)

27 de mayo: Pepe Hern
18:30 Joe Kidd, de John Sturges (EE UU, 1972, 88 min.)

El Festival de Cannes de 1982 se convirtió en el escenario del cenit en la carrera de Mike de Leon. Dos películas de este director filipino, "En un instante" y "Batch '81", participaron en la Quincena de los Realizadores, y de Leon se unió a Herzog, Godard, Fassbinder, Antonioni, etc. para participar en "Chambre 666", un documental dirigido por Wim Wenders en el que una habitación de hotel recogía los testimonios a cámara de una pléyade de directores que respondían a una simple cuestión: "¿Cuál es el futuro del cine?".


Una vez finalizado Cannes, y llegado a una etapa de madurez en su carrera, De Leon sintió la necesidad de denunciar las complicadas condiciones laborales de las clases más desfavorecidas de su país. Fue así como nació su sexto largometraje como director, "Hermana Estella", para el que contó con la complicidad de un reparto al frente del cual situó a Vilma Santos, la actriz más galardonada de la historia del cine filipino. Vilma consiguió con Hermana Stella lo que ninguna otra actriz de su país ha logrado, su tercer galardón consecutivo a la Mejor interpretación principal del cine filipino. La riada de premios locales recibidos por Hermana Stella culminó con su presencia en el Festival de Venecia.

resized_QFU8muBmM4azD_JG5GQo4ozBfYOWZaFgtQohy1tO_ng.jpg


La Hermana Stella Legaspi, una monja conservadora, se involucra en política tras visitar a su homóloga liberal, la Hermana Stella Bautista. La primera acaba uniéndose a un piquete de huelguistas, una experiencia personal que la anima a luchar por las necesidades de los oprimidos que sufren la explotación capitalista, a pesar del descontento de su congregación. Su ex-novio periodista, Nick Fajardo, se preocupa por ella, y decide escribir sobre sus peticiones radicales y sobre la causa de los trabajadores.

resized_Sister Stella L 1.jpg


"Hermana Stella" se proyecta en el CICCA el lunes 29 de abril, a partir de las 18.30 horas, como fin del ciclo "Y el cine filipino despertó: Lino Brocka y Mike de Leon", organizado por la Asociación de cine Vértigo en colaboración con la Embajada de Filipinas en España y el Film Development Council of The Philippines.


Mike de Leon entra en la década de los 80 convertido en un director de éxito dentro del panorama del cine filipino, gracias a su ductilidad a la hora de entender las claves de los distintos géneros cinematográficos. Disfrutar de una posición sólida le hizo dar un paso adelante, iniciando en ese momento una depuración de su estilo que resultó clave para redefinir su posición en la historia del cine de su país.

La primera obra de ese periodo, "En un segundo" (1981), no sólo fue un éxito, sino que acabó convirtiéndose en una película muy polémica. El material de base tenía un notable calado. Nick Joaquin, considerado el mejor escritor en inglés de la historia de Filipinas, publicó en 1968 un artículo titulado "The House on Zapote Street", y ese fue el origen del guion de Clodualdo del Mundo Jr. y del propio Mike de Leon. Además de tocar temas tan escabrosos como el asesinato, el suicidio y el parricidio, está considerada como la primera gran película que se atrevió a tratar en su país el controvertido asunto del incesto. Su éxito de crítica y público local quedó refrendado con su presencia en la Quincena de los Realizadores de Cannes.


En un segundo.JPG

En el centro de la historia está Dadong Carandang, un oficial de policía ya retirado. Se ha convertido en un padre muy estricto para su joven y bella hija Mila. Muy celoso de los últimos pretendientes que ha tenido la muchacha, nunca les ha dejado entrar en casa. Un día Mila se enamora del apuesto Noel y, poco después, queda embarazada. El padre, muy a regañadientes, accede a su matrimonio, pero con una condición que parece casi imposible de conseguir: que Noel pague una tasa desorbitada y costee una boda lujosa y por todo lo alto.


"En un segundo" se proyecta en el CICCA el lunes 22 de abril, a partir de las 18.30 horas, y dentro del ciclo "Y el cine filipino despertó: Lino Brocka y Mike de Leon", organizado por la Asociación de cine Vértigo en colaboración con la Embajada de Filipinas en España y el Film Development Council of The Philippines. La última proyección de este ciclo será la siguiente:


29 de abril:
18:30 Hermana Stella, de Mike de Leon (Filipinas, 1984, 96 min.)

A finales de los años 70, el cine filipino no permitía ligerezas en temas políticos, pero dejaba mucha libertad en lo que se refiere a la violencia o al erotismo. Así de curiosos son a veces los censores. En los cines filipinos se devoraban las películas que aquí conocimos como "S", y eran espectaculares las taquillas de las películas de acción, y especialmente, de las de artes marciales. Eran años en que el cine hongkonés dominaba en Asia y se estrenaba con cierta facilidad en el resto del mundo. En Filipinas, en concreto, gustaban mucho las películas de Jackie Chan del estilo "El mono borracho en el ojo del tigre" (1978), donde tortas y risas se repartían a partes iguales.


mono borracho.jpg


Ese gusto por la mezcla de géneros prendió en varios cineastas filipinos, pero en nadie como en Mike de Leon. De una película a otra era capaz de cambiar de registro sin dificultad, pero nunca como lo que se atrevió a hacer en 1980 con "¿Cómo late tu corazón?". Se inicia la película con un "yakuza" de poca monta, tratando de burlar de forma estrafalaria los controles de seguridad del aeropuerto de Manila. Después de varios intentos fallidos, utiliza a un joven cantante para introducir su mercancía en Filipinas, sin que este lo sepa. Sus desafortunados intentos por recuperar después su alijo, y la aparición de una banda de mafiosos chinos convierte la vida del joven y de sus amigos en una pesadilla. Asustados, buscan refugio en lo que parece ser una iglesia del pueblo de Baguio, sin saber que, en realidad, ese templo no es sino una tapadera en la que monjas y curas son traficantes de droga.


Kakabakaba_Ka_Ba_1980.jpg


Este argumento resulta, así de entrada, estrafalario. Pero cuando uno empieza a darse cuenta de que encadena con total naturalidad la acción, la comedia, el musical, las artes marciales o el romance, no tiene más remedio que tirar del diccionario para encontrar otra forma de definir esta película.



"¿Cómo late tu corazón?" se proyecta en el CICCA el lunes 15 de abril a partir de las 18.30 horas dentro del ciclo "Y el cine filipino despertó: Lino Brocka y Mike de Leon", organizado por la Asociación de cine Vértigo en colaboración con la Embajada de Filipinas en España y el Film Development Council of The Philippines. El resto de proyecciones serán las siguientes:


22 de abril:
18:30 En un segundo, de Mike de Leon (Filipinas, 1981, 90 min.)

29 de abril:
18:30 Hermana Stella, de Mike de Leon (Filipinas, 1984, 96 min.)

En la actualidad, el cine filipino es uno de los más respetados por los festivales internacionales. Nombres como los de los directores Brillante Mendoza, Lav Diaz o Raya Martin destacan en cualquier ensayo que profundice en lo más interesante del cine mundial de la última década. Estos cineastas le deben mucho a un grupo de directores que en los años 70 se atrevieron a hacer frente a la industria cinematográfica de Filipinas: Lino Brocka y Mike de Leon.


lino-brocka y mike-de-leon.jpg


El primero en alcanzar renombre internacional fue Lino Brocka (Pilar, Sorsogon. 03/04/1939), director de la que, para muchos críticos, es la mejor película filipina de la historia, "Maynila: Sa Mga Kuko ng Liwanag" (1975). El productor de aquella obra, Mike de Leon, se convirtió con el tiempo en otro de los nombres destacados del cine filipino. De Leon (Manila. 24/05/1947) forjó una exitosa carrera como director con un cine que hurgaba en la esencia de la identidad filipina, siendo responsable de algunas de las diez mejores películas de su país en las décadas de los 70 y los 80. Brocka y de León rompieron moldes, se atrevieron a enfocar los géneros desde otro punto de vista y participaron, en cierto modo, de un proceso de destrucción del cine de su país, necesario para un renacer posterior, amparado en nuevas formas de producir y dirigir, más baratas, más atrevidas y más libres. Casi sin quererlo, facilitaron el trabajo a quienes hoy hacen cine en Filipinas sin miedo a poner en entredicho a nada ni a nadie.


mike-de-leon-01.jpg


Mike de Leon había viajado a Alemania a realizar un máster en Historia, y allí, en la Universidad de Heidelberg, descubrió las distintas posibilidades artísticas del cine. De vuelta a casa, alternó la interpretación con la producción, la fotografía y la dirección. Con su primer largometraje como director, "Itim" (Negro), alcanzó una enorme relevancia, ganando diversos premios locales y postulándose como uno de los nombres a seguir dentro del cine filipino. En el ya apuntaba su interés por respetar la personalidad de los géneros cinematográficos pero sin demostrar temor a la hora de mezclarlos. En "Itim", mezcla el suspense con el drama romántico, en una historia que se ambienta en la muy particular Semana Santa de las zonas rurales de Filipinas.


Itim 1.png

Esta película se proyecta en el CICCA el lunes 8 de abril a partir de las 18.30 horas dentro del ciclo "Y el cine filipino despertó: Lino Brocka y Mike de Leon", organizado por la Asociación de cine Vértigo en colaboración con la Embajada de Filipinas en España y el Film Development Council of The Philippines. El resto de proyecciones serán las siguientes:

15 de abril:
18:30 ¿Cómo late tu corazón?, de Mike de Leon (Filipinas, 1980, 104 min.)

22 de abril:
18:30 En un segundo, de Mike de Leon (Filipinas, 1981, 90 min.)

29 de abril:
18:30 Hermana Stella, de Mike de Leon (Filipinas, 1984, 96 min.)

En 1978, un neoyorquino de origen portorriqueño (Willie Colón) y su colega, el panameño Rubén Blades, presentaron al mundo un disco titulado "Siembra" que, con el paso del tiempo, se ha convertido en el álbum de salsa más vendido de la historia, con más de 25 millones de copias. Al amparo del pujante sello discográfico Fania Records, Colón y Blades se convirtieron en súper estrellas, igual que lo eran Celia Cruz, Ray Barreto o Tito Puente. Por eso no fue nada extraño que en 1979 todos ellos participasen en un documental titulado "Beats of the Heart: Salsa", indiscutible material de culto para los amantes de la música latina.

BLADES COLON.jpg


Era la primera vez que Blades aparecía en pantalla. Aunque lo suyo ha sido, fundamentalmente la música, parece que el cine pasó de convertirse en un instrumento promocional a ser una parte importante de su carrera. Comenzó como actor de ficción en obras que buscaban aprovechar su tirón mediático, como "The Last Fight" (1983), pero también se atrevió a componer bandas sonoras como las del combativo documental "When the Mountains Tremble" (1983). A partir de aquí, su presencia en el cine se puede definir como un goteo en dos direcciones, la de la música y, sobre todo, la de la interpretación. Como actor ha sido requerido por gente como Spike Lee ("Cuanto más, ¡mejor!", 1990), Wayne Wang ("La caja china, 1997), Robert Redford ("Todos los caballos bellos", 2000) o Robert Rodríguez ("El mexicano", 2003). Y en cuanto a su música, se han podido escuchar canciones suyas en "Haz lo que debas" (1989) o "Casa de los Babys" (2003), por ejemplo, pero no hay que olvidar su faceta como compositor de bandas sonoras. En este campo, sin ninguna duda, su momento más destacado lo vivió en 1990, cuando el gran Sidney Lumet le pidió que escribiese la partitura de "Distrito 34: Corrupción total".

NOLTE.jpg


Era aquella la adaptación de una novela del juez Edwin Torres (el mismo que escribió el texto en el que se basó Brian de Palma para "Carlito´s way", 2005). Protagonizada por Nick Nolte, Timothy Hutton y Armand Assante, "Distrito 34: Corrupción total" mostraba la muerte de un mafioso a manos de una especie de mito entre los policías de Nueva York y al que encarnaba Nick Nolte con su brío habitual. La investigación del caso le enfrentará a un abogado idealista al que da vida Timothy Hutton. Siendo una película relativamente barata (6 millones de dólares), alcanzó en taquilla casi el doble, y le permitió a Armand Assanté su única nominación a los Globos de Oro como actor de cine.


Con esta película se cierra el ciclo que la Asociación de cine Vértigo le ha dedicado al director Sidney Lumet. Se proyecta en el CICCA, el 25 de marzo, a partir de las 18.30 horas y con entrada gratuita. Los espectadores que acudan a la cita podrán disfrutar, además, de una curiosa canción que Rubén Blades incluyó en su banda sonora y que guarda gran relación, curiosamente, con Canarias.

Hace ya unos cuantos años que se están cociendo cosas muy jugosas en el cine portugués. Condenado durante centurias a depender de las totémicas figuras de Manoel de Oliveira y João César Monteiro, pareció suspirar aliviado cuando en los años ochenta apareció Pedro Costa como una especie de rebelde sin causa, brillante y atrevido. A su vera, dos pequeñas productoras lisboetas se atrevieron a dar cobijo y respaldo a nuevas camadas de cineastas lusos que, poco a poco, se hicieron con un espacio de relevancia en el panorama internacional.

Al norte del barrio de Alfama están las oficinas de la famosa "O Som e a Fúria", una productora creada 1998 en la que han crecido cineastas tan singulares y pujantes como Sandro Aguilar ("A zona", 2008), João Nicolau ("A espada e a rosa", 2010) o Miguel Gomes ("Tabú", 2012). A las afueras de la capital, más allá del pintoresco Belem, está "Rosa Filmes", menos mediática pero con una trayectoria más dilatada, que se remonta a los primeros trabajos de su fundador, Joaquim Sapinho ("Corte de cabelo, 1995) y que cuenta como principal representante con João Pedro Rodrigues.

JPRodrigues.jpg


Nacido en Lisboa en 1966, Rodrigues, está ahora mismo de rabiosa actualidad con su último trabajo, "A última vez que vi Macau", codirigido con João Rui Guerra da Mata y premiado en Torino o Locarno, entre otros festivales. Desde su primer largometraje de ficción, "O fantasma" (2000), estrenado en Venecia, los grandes eventos internacionales se han encargado de proteger y respaldar cada uno de sus trabajos. "Odette" (2005), fue premiada en Cannes, lo que le permitió estrenar en ese festival francés su siguiente largo, "Morir como un hombre".

Die+Like+Man+Photocall+2009+Cannes+Film+Festival+-uzPv6_ctjYl.jpg


El cine de Rodrigues mira de frente al primer Almodóvar, con la misma naturalidad con la que el manchego paseaba por los caminos antes transitados por Fassbinder. Al igual que ellos, sabe Rodrigues cómo recurrir a las claves de géneros tan clásicos como el melodrama o el musical para ilustrar sus historias de amor arrebatado, generalmente localizados en una Lisboa vista desde cerca, sin clichés de turista, tierna y áspera a la vez. No es fácil ver sus películas en nuestra ciudad, por lo que habría que aprovechar la oportunidad que nos brida Colón Cinema el jueves 21 de marzo, a las 20.30 horas y con entrada gratuita para ver "Morir como un hombre" en esta cita cultural mensual, organizada por la Casa de Colón en colaboración con la Asociación de cine Vértigo.

Esta película nos acerca al personaje de Tonia, un transexual cuya juventud ha quedado atrás. El amor le da sentido a su vida, pero también sufrimiento. Es entre esa pasión por vivir la vida intensamente y ese padecer de la soledad donde se instala esta poderosa película premiada en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires - BAFICI (Argentina), y considerada como la Mejor película no distribuida en EE UU, según una encuesta realizada por Voice Film Critics, Nueva York.

Les separaban 11 años, pero después de trabajar juntos en "Dos hombres y un destino" (1969) y "El golpe" (1973), Robert Redford y Paul Newman se convirtieron en amigos y en grandes referentes de una parte muy importante del cine americano de los años 70 y los 80. No eran unos recién llegados, ni mucho menos. Sus primeros papeles se remontan a la década de los 50, pero supieron realizar con gran destreza su transición desde los grandes estudios hasta las atrevidas producciones independientes de décadas posteriores.


Robert-Redford-and-Paul-Newman-playing-ping-pong.jpg

En los años 70, intentar conseguir a una de estas dos mega estrellas suponía el éxito instantáneo. Eran guapos, buenos actores y caían bien. Y, claro, no era raro que en algunas ocasiones compitieran por un mismo papel, o que un trabajo pensado para uno de ellos terminase protagonizado por el otro. En 1980, Redford sorprendió con su decisión de dar el salto a la dirección con un dramón de gran éxito, "Gente corriente", con el que llegó incluso a ganar el Oscar al mejor director. Estaba considerado como "más atractivo que actor", y nunca antes había ganado una estatuilla por sus interpretaciones. De hecho, solamente había arrancado una nominación por "El golpe". Por otra parte, Newman se estaba convirtiendo en un actor castigado por la Academia, de esos que se quedan una y mil veces con la miel en los labios. Ya entrados en la década de los 80, se había tenido que tragar la decepción de haber sido nominado seis veces sin recibir premio, la última por "Ausencia de malicia", en 1981.

ausencia-de-malicia1-506x769.jpg


Como en tantas otras ocasiones, ambas estrellas estuvieron en la órbita de un sólido drama judicial de 1982, titulado "Veredicto final". Su origen hay que encontrarlo en un "best seller" escrito por un abogado especializado en pleitos contra hospitales, y que mantenía una carrera paralela como novelista de éxito. El encargado de convertir su novela en guion fue el aclamado dramaturgo David Mamet, cuyo primer trabajo en el cine, escribiendo el guion del remake de "El cartero siempre llama dos veces" (1981), había sido muy celebrado.


Veredicto---Paul-Newman--Sidney-Lumet---Lindsay-Crouse.jpg


Redford fue la primera elección para protagonizar "Veredicto final", pero no le acababan de gustar algunos aspectos del guion. No se encontraba del todo cómodo con la crudeza con la que se hablaba de los problemas con el alcohol de su personaje, y había una escena en particular que le incomodaba, y en la que debía golpear a su compañera de reparto, Charlotte Rampling. Abusando de su poder como estrella, Redford llegó incluso a tantear a otro guionista para cambiarlo todo, pero antes de que eso fuera posible, el actor decidió desvincularse del proyecto. Ese momento coincidió con la decisiva entrada de Lumet como director. Este viejo sabio detectó las enormes posibilidades del material inicial de Mamet y, automáticamente, pensó en Paul Newman para el papel principal.

Conocido por todos por saber sacar lo mejor de sus actores y por el mimo especial con el que participaba en los ensayos con éstos, se aprovechó del estado de gracia con el que llegó Newman al set de rodaje. "Veredicto final" necesitaba descansar en las espaldas de un gran actor, que supiese aguantar el peso del enorme drama interno con el que tiene que lidiar durante toda la película su personaje. Paul Newman se encarnó en Frank Galvin, un maduro abogado de medio pelo, que ahoga en el alcohol sus penas y su triste porvenir laboral. De repente, le llega una última oportunidad en forma de un antiguo caso de negligencia médica que puede retomar y con el que recuperar algo de la dignidad perdida.


"Veredicto final" se proyecta en el CICCA el lunes 18 de marzo, a partir de las 18.30 horas en el CICCA. Esa proyección forma parte de un ciclo que la Asociación de cine Vértigo le dedica a su director, Sidney Lumet, y que se completará con la siguiente proyección:


25 de marzo:
18:30 Distrito 34 corrupción total, de Sidney Lumet (EE UU, 1990, 127 min.)

Comentarios recientes

Categorías