Desde Las Canteras con amor
De vuelta al mundanal ruido me recibe Las Canteras con un par de jornadas de playa antes de incorporarme al trabajo. Es una buena anfitriona, no cabe duda, aunque el primer día todavia no sabía si estaba en Las Palmas de Gran Canaria, en Pekín, en Múnich o en Madrid. He recorrido todos esos lugares en cuatro días (mi avión hacía escala en Alemania) y, claro, me ha costado hallarme y saber en qué idioma tenía que pedir la cerveza.


