Cinco minutos de histeria
Mi paso por Medicina Tropical este año ha sido menos traumático de lo que yo esperaba. Me despacharon pronto con un refuerzo de la Hepatitis A y pastillas para prevenir la malaria que odio con toda mi alma porque me destrozan el estómago. Las enfermeras me preguntaron dónde iba este año y me pidieron que me acordara de ellas cuando estuviera recorriendo el país. "No se preocupen", les dije, "cuando esté hasta los ojos de comer arroz me voy a acordar de mi madre, de toda mi familia, de ustedes y de la bendita hora en que decidí viajar a China".


