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Acoso y derribo

Empece el dia tarde, con pocas ganas de hacer nada, y la debil llovizna sobre Pekin me animo a tomarme el dia con filosofia. Decidi ir al Mercado de la Seda, el paraiso de las falsificaciones y de las gangas, pero solo a mirar. En la puerta (las cosas que tiene el destino), mientras terminaba un cigarrillo oigo hablar en espannol. Una pareja, ella colombiana el madrilenno, que me pregunta que si ya he comido y que almuerce con ellos. Pato laqueado, la especialidad en Pekin y una maravilla si me permiten que se lo diga.

El, medico especialista en el cerebro, no sabia nada de las peluquerias que siempre estan abiertas y de los lugares de masajes donde se utiliza algo mas que las manos. Se mostro sorprendido pero comprendio de repente por que a algunos de los colegas que habian asistido el congreso les entraban ganas de darse un masaje a las dos de la madrugada. Esta pareja afable y divertida, que me invito a comer por muchos intentos que hice por pagar mi parte, juntan entre los dos doce hijos. Algunos de ella con otra pareja, otros de el con otra mujer y creo recordar que al menos un par propios.
Fue estupendo escucharles contar como se las apannan para mantener un poco el orden entre tanta gente y muy agradable cambiar impresiones con ellos sobre la familia, lo que dura la comida en la nevera en una casa con mucha gente y cosas parecidas. Luis, el medico, me advirtio para mis compras: "No pagues por nada mas de 100 juanitos", que es como llama el a los yuanes y al cambio son 10 euros.
Cuando me despedi, tras cambiar telefonos, besos y mi promesa de devolverles la invitacion (a ellos, que como se me presenten con los 12 hijos me arruino), inicie la inspeccion ocular. El Mercado de la Seda es un centro comercial entero lleno de tiendas de todo lo que te puedas imaginar. Desde tecnologia como telefonos moviles hasta ropa interior. A los occidentales se nos tiran al cuello, nos agarran del brazo, no nos dejan ir. Tanto es asi que yo, que solo estaba mirando y llevaba muy poco dinero encima, me fui con una chaqueta de marca y una tarjeta de la tienda para que vuelva a por mas. La dependienta empezo pidiendome 670 yuanes y me la lleve por 100.
Las tiendas no son tales. Son mas bien una especie de puestos pegados los unos a los otros en varios pasillos. Incluso te hacen trajes o chaquetas a medida a un precio irrisorio. La cruz de la moneda es cuando, como me paso, te pierdes buscando la salida, y ves a otras mujeres cosiendo con las maquinas vaqueros, chaquetas y lo que sea. Me apuesto el cuello que sin moverse apenas del sitio. Lo justo para ir al banno, porque comer seguro que lo hacen en el lugar de trabajo.
De vuelta a mi hotel, en mi hutong, me he parado una vez mas delante de una peluqueria donde he visto a gente cortarse el pelo pero no estaba segura de que tipo de lugar era. Le pregunto por sennas a la chica por un cartel de masajes en los pies y me dice que 30 yuanes. Pense en regatear, pero no me apetecio. Cuando entre y vi ese pequenno habitaculo, el arroz cociendo en una cocinilla en el suelo, la ropa secando en otro lado, me parecio despiadado tratar de rebajarle el precio. Tres euros me los gasto en dos cannas un dia cualquiera y esta mujer (que creo que es algo mas que peluquera) me dio un masaje tan chachi que casi me quedo dormida. Estaba tumbada en una cama que habia en un cuarto posterior, donde colgaban algunas braguitas puestas a secar y un camison tipo picardias.
En realidad no se si es una de esas peluquerias, pero mi imaginacion hizo el resto. Ella, con una camiseta algo escotada, taconazos y pintada (las chinas no suelen maquillarse practicamente nada). Yo saliendo por la puerta y pensando que puede que ambas tengamos la misma edad.

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Comentarios

  • Larita, cariño, eres una fuente de sorpresas. ¡¡Ahora podrás presumir que una china de vida ligera te dió un masaje en tu viaje a China!!Me alegro que lo disfrutaras mucho.

    ¿cuando te veremos por aqui para que cuentes en directo?

    Francis, besitos, que hace mucho que no te veo.

  • ¡Pues sí que cunden los juanitos! Aprovéchate y cómprate muchas cositas para los días de diligencias previas.
    No sé si te servirá, pero yo tengo un truco para los regateos. Les explico a grandes rasgos la situación socioeconómica de las Islas. Les digo que los sueldos son los más bajos de España, que las mujeres cobramos aún menos, que la vivienda está por las nubes, que la ultraperificidad sale por un ojo de la cara, que aquí sólo sale más barato lo que sirve para matarse: el alcohol, la gasolina y el tabaco... Me pongo pesaíta, pesaíta. No sé si me hacen mucha rebaja, pero me desahogo. Claro que en China, no se van a enterar de nada.
    Por si te veías en algún apurillo, te han mandado para allá un contingente de cien muchachos, los de la OFGC.
    Y digo yo que a ver si algún voluntario se enrolla y te monta un set de proyecciones en un bar del barrio para que podamos ver tus fotos.
    Cuídate y pásalo muy bien. Besos y achuchones.