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Novedades en la categoría rock and roll

lou transformer.jpgLa letra es tan redonda como la canción; imagínense el éxito que hubiera tenido en nuestro país Lou (Luisa en inglés) Reed si en diciembre de 1972, cuando se publicó el disco en el que se incluye (Transformer, su segundo trabajo en solitario), la hubieran traducido. No sucedió, cómo iba a suceder en aquella España que censuraba el cándido final de American Pie sólo porque se decía que el Espíritu Santo llegaba con retraso (ya tratamos ese asunto en el blog, aquí).

Reproduzco -un pelín customizada, garantizo que en aras de una mejor comprensión y en aplicación de la teoría de la máxima de relevancia; no es necesario decir con dos palabras lo que se expresa con una- la mejor traducción que he encontrado de la pieza, la que se lee en el notable Lou Reed atraviesa el fuego, todas las canciones, publicado por Mondadori con mucho mimo en el año 2000:

"Holly vino de Miami, Florida,
hizo su camino a través de USA en autostop.
se depiló las cejas de camino,
se afeitó las piernas, y él se convirtió en ella. Dijo:

Ey nena, date una vuelta por el lado salvaje,
decía, ey cariño, date una vuelta por el lado salvaje.

Candy vino de un lugar fuera de Manhattan,
Todo dios se la tiraba en la trastienda,
pero nunca perdió la cabeza,
ni siquiera cuando la chupaba. Decía:

Ey nena, date una vuelta por el lado salvaje,
decía, ey nena, date una vuelta por el lado salvaje,
y las chicas de color dicen, du,du, du...

El pequeño Joe nunca regaló nada,
todo el mundo tenía que pagar y pagar,
Un trapicheo aquí y un trapicheo allá,
Nueva York es el lugar donde dicen:

Ey nene, date una vuelta por el lado salvaje,
yo digo, ey Joe, date una vuelta por el lado salvaje,

Sugar Plum Fairy (El hada confitada, apodo de un traficante de droga) vino y saltó a las calles,
buscando alimento para el alma, y un lugar donde comer,
se fue al Apollo, deberías haberlo visto ir, ir, ir,
dijeron:

Ey Sugar, date una vuelta por el lado salvaje,
yo digo, ey nene, date una vuelta por el lado salvaje,

Jackie acaba de salir a toda pastilla,
se creyó por un día que era James Dean,
Después me imagino que tenía que estrellarse,
el Valium habría evitado el golpe (bash). Decía:

Ey nene, date una vuelta por el lado salvaje,
dice, ey cariño, date una vuelta por el lado salvaje,
y las chicas de color dicen, du,du, du..."

Bien. ¿Qué nos está contando aquí el bueno de Lou? pues el trajín, paisaje y paisanaje que se podía vivía en el club The Dom de Nueva York, un tugurio entre la segunda y la tercera avenida de Manhattan, en el East Village, que desde 1966 (recuerden, estamos en el 72) había sido alquilado por Andy Warhol y por el director y productor de cine Paul Morrisey para que trasegaran y -llamémosle a las cosas por su nombre- mariconearan a gusto, dicho sea con todo el respeto, todos los personajes que deambulaban por su cuartel general, The Factory.

(Breve paréntesis, gentileza de un amigo periodista local, con el que muchos titularían la crónica -en ese chauvisimo que últimamente está tan de moda y que, lo digo, me tiene hasta los huevos-: hay un artista canario vivo y coleando que gusta de afirmar en petit comité -y sin tanto petit- que allí, más concretamente en el baño, fue donde se tiró al pintor Jasper Johns, sin saber que era él).

El otro día, el chauvinista habría titulado: "Muere Lou Reed, el cantante que actuaba donde el gran artista grancanario Perico de los palotes se tiró a Jasper Johns".

Tan cierto es que en The Dom se mariconeaba a velocidad de crucero como que, la historia nos lo ha enseñado, ahí donde florece -digamos- la desinhibición (en colisión con los sistemas represivos) germina lo más libre y genuino de la creatividad.
Y vamos a dejarlo aquí; no voy a mencionar a la Grecia y la Roma antigua porque la teoría de que allí todo el mundo entendía no es tan pacífica como podía creerse en principio. Vámonos más cerca y a pisos más firmes; el Londres de los Rolling Stones, la España de Gil de Biedma, la Italia de Pasolinni.., Pues eso, el Niuyor de Warhol.

Walk on the wild side, vista sin pasión, quizás no es un fresco mucho más brillante que Pepi, Luci Boom y otras chicas del montón o que El calor del amor en un bar, pero como imagen polaroid -máquina que tanto fascinaba a ese grupete, sobre todo a Drella (mote de Warhol, un híbrido entre Drácula y Cinderella, esto es, cenicienta)- es un retrato perfecto de época, del nacimiento del underground americano de finales de los sesenta. Si a eso le agregamos la alta sugerencia de la relajante voz de Lou, el fraseo de un bajo repetitivo muy pero que muy vacilón e innovador y la acertada producción de un par de genios (entonces emergentes) como David Bowie y su guitarrista MIck Ronson, logramos la que quizás sea una de las 20 mejores canciones del rock and roll de todos los tiempos. Y la clasificación es mía, no de Rolling Stone, que también la ha hecho (últimamente la revista no hace otra cosa que listas de presuntos mitos; quién la ha visto, quién la ve).

Pasemos a la letra pequeña, que, como la creatividad, es también pieza a tener en consideración cuando se habla de la contracultura, de la cultura alternativa o del underground, como quieran llamarlo. La canción nos habla del puterío, la promiscuidad y el vicio que se vivía en el universo de Warhol a través de cinco personajes, que en realidad eran personas de carne y hueso: Por orden de aparición:

i-hollywoodlawn.jpgHolly Woodlaw . Su nombre real es Haroldo Santiago Rodríguez, y nació el 26 de octubre de 1946 en Puerto Rico. Aún vive. Se crió en Miami y cuando, como dice la canción,"Se afeitó las piernas y se convirtió en ella", cambió su nombre por el de la prota de Desayuno con Diamantes, antes de que la novela de Truman Capote -también coleguilla de Warhol- fuera una película reconocida en todo el universo.

A principios de los sesenta, Holly se trasladó de Miami a Nueva York como fielmente dice el principio de la canción (Holly came from Miami, FLA [Florida]...) y sentó sus reales en The Factory de Warhol. El director de cine Paul Morrisey, un habitual de la galaxia Warhol, la fichó para su película Trash (a ella y a Little Joe, del que hablaremos ahorita mismo) y alcanzó cierta celebridad en USA, afirman los historiadores, cuando nada menos que George Cukor encabezó a un grupo de intelectuales que pedían el Óscar para ella por su interpretación en la cinta. Como es evidente, la propuesta no pasó de tal condición.

La actriz gozó de cierto éxito en producciones en 18 milímetros y cine de la llamada cadena Cutrex (nuestro Jess Franco sería uno de los iconos de este tipo de celuloide), pasó por la trena de la pacata Norteamérica en varias ocasiones y tras la muerte de Warhol se paseó por los platós de todas las cadenas de televisión USA en plan "yo estaba allí". Actualmente, dice la Wikipedia, explota su pasado glorioso con un espectáculo de travestis que gira por bares ad hoc de la gran manzana.

candy darling resized.jpgCandy Darling . Vivio durante 30 años, de 1944 a 1974, exprimiendo la máxima Vive deprisa, muerte joven y deja tras de tí un bonito cadáver. Nacida James Lawrence Slattery en el duro barrio neoyorquino de Queens (el que encuentras a la derecha al entrar en la ciudad desde el JFK antes de Manhattan y del puente de la calle 42, un cementerio sin fin), Candy, quizás la que sale peor parada en toda la canción, participó en una veintena de películas de serie Z entre los sesenta y los setenta -su mayor éxito fue un cameo en la discutible Klute de Jane Fonda- y falleció de un linfoma tras veinte años experimentando con inyecciones de hormonas. Para la posteridad, cuando Estados Unidos tenga su propio Cine de barrio o su Lauren Postigo, pelis de títulos tan sugerentes como La Mortadella (1971), Noche de paz, noche sangrienta (1974) o Superestrella en batín, rescatada del olvido en 2004.

A pesar de que ser el personaje más bizarro de la canción ("todo dios se la tiraba en la trastienda", "no perdía la cabeza ni siquiera cuando la mamaba", etcétera), La buena de Candy ha dado mucho juego a la hora de recrear la vida de Warhol y su universo. Aquí les dejo un link al documental Beautiful darling (bueno, al anuncio del site donde se puede adquirir el documental) que trata de forma profusa aquellos años y aquella gente.


little joe.jpgLittle Joe. Joe Dallesandro. Pensacola, 1948. De los cinco elementos de la canción, el que más lejos ha llegado, lo cual tampoco significa que sea Stephen Hawking. Si leemos la letra con un poco de picardía, veremos claro que Joe no fiaba ni a su madre, y que todo el mundo tenía que "pagar y pagar". Pero no era droga lo que vendía como otro de los freakies de la canción, sino su cuerpo.

Dallesandro -Little Joe por su 1,68 metros de estatura. Otras medidas, consultar especialistas- se ganaba la vida como chapero en Manhattan hasta que fue descubierto por Warhol y (especialmemente) por el ya mentado cineasta Paul Morrisey, que contó con él para sus películas The loves on ondine y Flesh y lo encumbró como icono del porno de la época (1968). En palabras del cineasta John Waters, otro freakie de mil pares de huevos (eso sí, genial) Dallesandro era "un maravilloso actor que cambió para siempre la sexualidad masculina en la pantalla". ¿Su papel más comercial? hizo de Lucky Luciano para Coppola en Cotton Club, ahí queda eso. Hace poquito hizo junto a Kate Moss una campaña de ropa interior de Calvin Klein, y su entrepierna (enfundada en unos vaqueros) es la que sale retratada en la portada sin censura del Sticky fingers de Los Stones. Oh.

sugar resized.jpg

Sugarplum Fairy (Joe Campbell) Debia ser el mejor camello de Nueva York en los sesenta; no sólo Lou Reed alude a él con el sobrenombre de Sugarplum fairy -hada de azúcar o hada confite-, sino que los mismísimos Beatles le reconocen sus méritos como trapichero solvente en la inmensa crónica A day in the life. Oficios dudosos aparte, antes de dejarse caer por The Factory, Joe había vivido en San Francisco como novio del activista gay Harvey Milk, ya sabeis, el que fue interpretado por Sean Penn en una reciente y muy notable biopic. Lo asesinarían en 1978 (a Milk).

Jackie-Curtis-resized.jpgJackie Curtis. Nacido en 1947, es el cuarto transexual al que se refiere la canción de Reed y murió en 1985 de una sobredosis de heroína. Según Warhol, de todos sus pupilas era la que tenía mayor alma de artista. Participó en la mentada Flesh de Morrisey y en otra cinta del mismo autor llamada Woman in revolt, y llegó a escribir sus propios guiones y a interpretarlos. Hizo sus pinitos como poeta en el Village niuyorquino y, como bien afirma la canción que hoy analizamos, su gran ídolo era James Dean.

Un último apunte, que quizás habría tenido que figurar al principio: el título de la canción, Walk on the Wild side, es un robo al de una película de 1962 dirigida por Edward Dmytryk y protagonizada por Jane Fonda, Anne Baxter, Barbara Stanwyck y Capucine. En estos días he leído a varios autores relacionados con el asunto, y no recuerdo cuál dice que la película trata sobre lesbianismo, lo que me parece mucho atrevimiento para la américa de los sesenta. Como no la he visto entera, sólo puedo afirmar que está ambientada en la (Norte)América de la gran depresión y que lo más notable son las escenas del principio y el final, con un gato negro paseando con elegancia. Si quieren verla, pinchen aquí.


Y, por último, sólo jodería que nos olvidáramos, la canción en una de las versiones más dignas que circulan por Youtube. Los subtítulos andan como en su día andaba Arconada, a por naranjas en Valencia.


Fuentes: Lou Reed atraviesa el fuego, todas sus canciones en Español, Editorial Mondadori, 2000. I shot Andy Warhol, película. Mary Harron, 1996. Desde mi tejado, blog firmado por Elpresley. Wikipedia. Filmografía de Francis Ford Coppola. The Beatles, A day in the life, Mark Heertsgaard, Grijalbo Mondadori 1995.



Hoy es un día que quedará grabado para siempre en la historia de la música. Como el día en el que se murió Sinatra, o el que se llevó por delante a Jim Morrison. Ha muerto Lou Reed, el gran poeta de Nueva York.

This is a perfect day: que se paren todos los engranajes del rock en el universo y que todas las guitarras electricas del mundo dediquen un riff desgarrado al cielo, que él ha muerto.

sugar pequeño.jpg

Escribo estas líneas aún impresionado con la película Searching for sugar man que vi en la noche del sábado en los multicines Monopol (versión original subtitulada, dos euros la entrada; aplausos). Como no soy crítico de cine, ni creo que le pegue a todo a estas alturas del partido, no voy a desmenuzar aquí una pobre redacción de aprendiz sobre lo visto, y mucho menos ejercer de spoiler (el que te jode la película contándote el final).

Sólo diré (esto del "sólo diré" es una coletilla para echarse a temblar; suele preceder a un larguísimo coñazo) que si no es la película que más me ha gustado en la vida (aún está por ver que se puedan superar los padrinos, el doctor Zhivago -y no, no es una película sobre un terapeuta de zapatos caros- o, qué se yo, Barry Lindon), está entre ellas.

Son estas unas líneas impresionadas, ya se dijo, y de urgencia, pues según me asegura el pigmalión de esta experencia, mi querido amigo Chema Ayaso, la película se retira de la cartelera hoy mismo, domingo 12 de mayo. Os desvelo un pequeño secreto, pero no agrego el vínculo para no consumar el spoilerazo. La cinta está íntegra en Youtube, y los que entienden inglés la pueden y deben ver, siempre que tengan el pc conectado a un buen amplificador -sin él sería cagarla de mala manera-, pero no la he encontrado subtitulada en español. Y es necesario entenderlo todo, sobre todo las letras de las canciones.

Que no les eche para atrás, por favor, que se trate de una cinta documental (óscar en su categoría) o que el director sea de pallá pal coño, porque es tan perfecta en la línea argumental y en el aspecto técnico que parece que estamos viendo una biopic rodada con actores. Me quedo con la duda sobre la completa honestidad del contenido, y no en referencia a determinar hasta qué punto es cierto todo lo que se cuenta -te engañan a conciencia, pero es de agradecer-, sino cuánto se calla . Me gustaría decir más en este aspecto, pues llevo toda la mañana investigando (por ejemplo, ¿por qué Sony Music tiene los derechos?), pero temo joderla, y creo que lo mejor es ir a verla sin tener ni pajolera idea sobre de qué va. Recuerdo que así fui a ver El silencio de los corderos en 1991 y aun llevo la sorpresa en el alma.

Una última aclaración: no es sólo una película para melómanos, ni mucho menos, aunque los amantes del rock lo pasarán en grande con el descubrimiento, a la altura de un Dylan temprano, de un Don Mclean un poco menos gandul o de un Lou Reed acústico (¿qué es la canción que da título a la película sino la precursora de I´m waiting for the man, por cierto, ahí lo dejo, escrita tan sólo un año antes (la de Rodríguez)?. Es una película que no tiene nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora y un oasis de optimismo en el charco en el que andamos metidos. Vayan a verla, por favor, les juro que no se arrepentirán.

Aquí les dejo el trailer.


La Consellería de Economía e Industria de la Xunta de Galicia ha impuesto una fortísima sanción a Big Tours S.L., filial de la promotora Doctor Music, por el desastre organizativo del concierto que Bruce Springsteen ofreció en Santiago de Compostela (auditorio del Monte do Gozo) el 2 de agosto de 2009, confirmaron a este blog fuentes autorizadas del Gobierno gallego.

Las fuentes consultadas no quisieron precisar el monto de la sanción -alegaron que se trataba de un expediente "entre particulares"- pero fuentes oficiosas apuntaron que podía elevarse a 2,5 millones de euros, la mayor cuantía prevista en el régimen sancionador autonómico por infracciones en espectáculos públicos. (post script: La Voz de Galicia confirma en su edición del miércoles 23 de mayo de 2012 que la multa asciende a 2,5 millones)

Fuentes de la Consellería confirmaron que la resolución sancionadora ha sido recurrida por Big Tours ante la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Xusticia de Galicia, con sede en Santiago de Compostela. El gabinete de comunicación del TSXG, por su parte, no pudo confirmar este extremo a Entremesas. [La Voz informa que el recurso se interpuso en noviembre del año pasado].

bruce santiago.jpgHace algunos meses, cuando este periódico avanzó en exclusiva que Bruce Springsteen venía a Gran Canaria, publiqué un artículo de opinión, éste, en el que ya me hacía eco del rumor que circulaba por Facebook en referencia a esta sanción que ahora he confirmado (luego me explico un poco más sobre ese ahora). Recordaba en ese artículo, lo podeis leer si pichais en el vínculo, que yo había asistido a aquel concierto y que podía confirmar que, si no había ocurrido una desgracia de la gordas, había sido porque Dios es grande. Conté profusamente los detalles de aquel caos organizativo aquí (en lo que se refiere a la parte musical) y aquí en lo que atañe al pifostio humano, así que no voy a alargarme sobre el asunto por tercera vez. Quien quiera saber lo que pasó que pinche en los vínculos. Sí adjunto foto de uno de los accesos al auditorio una media hora antes de que empezase el concierto (aquí a la derecha). Fue amablemente cedida en su día a Entremesas por La Voz de Galicia.

Bien. ¿He levantado la noticia ahora? Pues os seré sincero, amiguit@s: no. La conseguí hace un par de meses, tras dar no pocas vueltas telefónicas con la Consellería de Economía de la Xunta y con el Tribunal Superior gallego, que, debo decirlo, no actuaron precisamente como modelo de transparencia, lo que me parece bastante dífícil de entender...o no.

Vamos a ver; el expediente fue abierto por el Instituto Gallego de Consumo, primera instancia de la Consellería, a raíz de la presentación de cerca de un centenar de denuncias en OMICs y estamentos homólogos por parte de personas que fueron con su entrada al Monte do Gozo y se quedaron en la calle. Cuando el Instituto inició el expediente sancionador, se convirtió automáticamente en "denunciante de oficio-ole-mis-cojones" (la segunda parte de la denominación es mía, acertaste) y dejó fuera del ámbito de la reclamación (y del derecho a indemnización, ahh, se siente) a las personas que denunciaron -los verdaderos afectados-.

Así pues, amiguitos, si ahora el TSXG confirma la sanción y el Supremo la hace firme dentro de un añito o así -lo que podría provocar la quiebra de Doctor Music, y no sería yo quien me echaría a llorar- , la astrónomica suma (más de 300 millones de pesetas) iría a parar a las arcas del Ejecutivo autonómico. Tiene cojones la cosa, si tenemos en cuenta que algo de culpa debía de tener la administración en la carajera que se montó en un terreno tan público y tan Xacobeo como el auditorio del Monte do Gozo, ¿no? Pues ahora resulta que incluso puede sacar una pasta gansa del asunto. Échale mojo. ¿Entendemos mejor ahora por qué a la Xunta no le interes que un periodista meta las narices? ¿se aclara un poco más por qué hasta la fecha ningún periódico gallego ha conseguido la noticia de la sanción?

Decía, que me he liado, que no publiqué la noticia en su momento, hace un par de meses. Pues claro que no. Creo que he sido honesto. Primero, porque no atañe a la comunidad autónoma en la que trabajo, prácticamente aquí ni nos va ni nos viene, y segundo, porque la gente es como es, y si la llego de dar antes de se podía interpretar -he visto lecturas más estúpidas- o intentar hacer creer que yo -fan a muerte del boss, por cierto- intentaba boicotear el concierto en mi ciudad, y, já, nada más lejos de mi ánimo. He preferido esperar a que todo haya pasado para difundirla.

No me da ninguna pena Doctor Music, es más, creo que se merece plenamente el paquetón. Por su imprudencia temeraria en aquel concierto y por su forma de conducirse después, que he tenido oportunidad de comprobar con la visita de Bruce a estas islas. A través de teceros -y de segundos, de fuentes que tienen todo mi crédito- me he enterado de cómo anda Doctor Music por el mundo, de la cicatería que se gasta con los medios y con los promotores locales (no lo digo por mí, que como ya anuncié en su día compré mi entrada cuando se pusieron a la venta y no le debo nada a nadie) y de la chulería con la que se conduce por el mundo del espectáculo.

Me reí mucho el otro día cuando, en plena euforia brucística, una agencia informó de que DM era la promotora "decana" de España en grandes conciertos. Neo Sala, factótum de DM, sabe muy bien que cuando el aún se comía los mocos ya andaba por ahí el señor Gay Mercader logrando que los Rolling Stones actuaran en España. Gay & Company -desgraciadamente, hoy en disolución- jamás le hizo a los medios -ni a las promotoras locales- los feos que hemos tenido que soportar de los DM estos.


Rompo una lanza, por el contrario, a favor de LM Producciones, la firma tinerfeña que tuvo la valentía de traerse al Boss al estadio de Gran Canaria. Juro ante la biblia que no conozco ni a Leopodo Mansito ni a nadie de su gente, pero creo que merece el tratamiento de héroe local durante muchos años, sólo por la cantidad de gente a la que hizo feliz en Gran Canaria el pasado 15 de mayo. Y, mire señor presidente del Cabildo, Mansito ha perdido un pastón (dicen que 800.000 euros) en esta aventura, así que no sea despiadado, no le ande tocando las pelotas porque no cubrió todo el césped; Se pudo ver claramente en el Las Palmas-Hercules que la parte más perjudicada de la hierba fue precisamente la del pit, la que fue cubierta con Protechfilm. que, ante el agobiante calor de aquellos días, no permitió que el césped respirara y lo quemó. No voy a decir que el resto del campo no sufrió, pero se recuperó con tres manguerazos y un poco de luz solar.

Para que se rían un rato, aquí les dejo un vídeo muy POV, que dirían los técnicos (Point Of View, punto de vista) del concierto de Bruce.


PD: Una gota de sazón que aporta mi querido Juan Salán: Gay Mercader no sólo es un promotor de conciertos legendario, sino que es nieto de Ramón Mercader, el español que asesinó a Trotsky. Tipos de leyenda.


Post script: Casualidamente, que diría Manquiña, La Voz de Galicia da cuenta, el miércoles 23 de mayo (el post lo colgué e la noche del lunes 21) de que la Xunta le ha metido a Doctor Music un paquete de 2,5 millones de euros. ¡¡¡¡Felicidades desde Canarias a los compañeros por la exclusiva!!!!! Jajajaja. Está claro que tampoco iban a decir "según se enteró antes que nosotros un periodista de Canarias, a 1.500 kilómetros del Monte do Gozo" .

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ocioycultura/2012/05/23/xunta-impuso-multa-24-millones-promotor-springsteen/0003_201205G23P36991.htm

futura reducida.jpg

Supongo que a esta hora del sábado, todo el que lo ha querido saber ya lo sabe: ayer viernes se murió en Madrid, la ciudad que lo vio nacer en 1957, el que fuera guitarrista de Radio Futura (y de Kaka de Luxe, dato importante como luego se demostrará), Enrique Sierra. Arrastró de toda la vida una severa dolencia renal (la que siempre marcó su rostro, que acentuaba su aspecto de punk alienígena/sauriforme; una enfermedad muy con la estética de la época, -dicho sea con un puntito de humor negro pero, por favor, con todo el respeto y cariño del mundo-) y al parecer los problemas derivados de su segundo transplante de riñón le causaron un deterioro irrreversible.

Como advierto a menudo, no voy a glosar aquí la vida toda del músico, ni su biografía o hagiografía (la teneis en la wikipedia con todo lujo de detalles). Lógico: ni me la sé de memoria ni me apetece darme el pisto, con el "copia y pega" del que hay cada vez hay más virtuosos en esta profesión. Lo que me apetece es recordar qué supuso para mí Enrique Sierra, o que supuso Radio Futura para los de mi quinta.

Un momentito más antes de entrar en materia sobre qué cauce deben tomar las crónicas subjetivas. No hace mucho, un amigo publicista de éxito al que admiro me aseguró, vía internet porque no trabaja en LPGC, que mis vídeos culinarios le parecían mucho más interesantes que los de otro cocinero célebre y bloguero al que ambos seguimos y que yo le recomenbada. Yo le dije que no había color, que el otro era mucho mejor que yo, y os juro que sin falsa modestia. Mi amigo -que, a decir verdad, nunca me ha regalado la oreja, mas bien tira a ser crítico- me respondió algo que se me quedó grabado: "El otro se limita a darte la receta paso a paso, esto es así, esto se hace así, esto sale así, como una maquinaria de reloj; lo importante es el valor añadido, tus músicas, tu pulpo saliendo de la nevera, tu canción en el momento justo", me apuntó. Hostias, gracias Santiago -me dije en ese momento- me lo grabo en el disco duro.

No pretendo, pues, hablar de Radio Futura como fenómeno hispano del pop -que lo fue-, ni siquiera como protomodelo del rock de raíz hispana, que eso vendria después. Me voy a limitar a una foto fija para abundar en eso del valor añadido, para hablar de lo que nadie hablará. Año 1984, fecha de publicación del disco La ley del desierto/la ley del mar.

Habla el pureta: ¿cuántos discos son, hoy en día, un acontecimiento anual, desde una perspectiva histórica? No lo sé. A lo mejor, a lo largo de 2012, es noticia el disco de Lady Gaga, el de Adele, el de Colplay. ¿Saben qué discos se publicaron en 1984, el año en el que salió La ley del desierto/La ley del mar? cojan aire:

-La Unión, 1000 siluetas (incluye Lobo hombre en París)
-Psychedelic Furs, Mirror Moves (todo él es una joya)
-Simple Minds, Sparkle in the rain (Waterfront)
-The Cars, Heartbeat City (No tengo palabras)
-Tears for fears, Songs from the big chair (Everybody wants to rule the world....)
-Prince, Purple Rain. Silencio sacrosanto.
-Smiths, Hatful of Hollow. Más de gaminde.
-China Crisis, Working with fire and stell (hanna, hanna, wishful thinking...)
-Pistones, Persecución.

¿Alguien ha visto "Midnigth in Paris", la última de Woody Allen? El protagonista se da cuenta, mediante trucos que no les voy a desvelar a quienes no la han visto, de que en todas las épocas hay gente descontenta con su tiempo, deseando vivir en otro anterior. Resulta que cuando uno accede a su espacio deseado se da cuenta de que los coeténaos de ese tiempo tampoco eran felices en el esperado nirvana, y que ansiaban vivir en otro. Já. Pue eso, yo, que de aquellas renegaba de mi tiempo, ahora lo veo claro, vaya época productiva y maravillosa.

Hagan un esfuerzo de memoria, y recordarán que en 1984 (año en el que perdimos la Eurocopa en París, iba a dar el nombre del culpable pero ya a esta alturas...) no teníamos un puto grupo comparable con los que venían del mundo sajón. No, no me cuenten milongas, ni Rock and Ríos, ni Triana, ni Orquesta Mondragón, ni hostias. Lo primero con proyección que se oyó aquí fue Escuela de Calor de Radio Futura. Un poco más tarde, y en una línea más....¿barata? Lobo hombre en París, de La Unión, y un poco antes, si lo sabré yo, Malos tiempos para la lírica, de Golpes Bajos. Subrayo, estoy hablando de New Wave, no de punk.

Coño, tantos años de ombliguismo asumido, de autarquismo, de Triana, Asfalto, Bloque, Ñu, Imán -un paso más adelante, pero la misma españolada-, de Ilegales, Polansky & el Ardor, Objetivo Birmania, Palmera si quieres estar más cerca, El Eructo del Bisonte, vale...y, de repente, zaca, Tormenta de Arena de Radio Futura, unos tíos que por fín saben manejar las guitarras como diferentes ollas a presión, con textos que superan el bup, el cou y la selectividad, con baterías de cierta complicación...

"Como un espectro encadenado/cruce el mercado/ huyendo del sol/ oí que labios desalmados/pusieron precio a mí corazón"

Rehostias, esto ni es "mata hippies en la Cíes" ni "terror en en hipermercado". Aquí nos medimos cara a cara con los Joy Division, los Simple Minds o los U2 de la época, y está por ver quien gana, decíamos, o veníamos a decir los quinceañeros de entonces.

Es que por primer vez ( bueno, tal vez por segunda, para no dejar atrás a Golpes bajos) aquello no sonaba a españolada intentanto remedar a los ancestros, el puto círculo eterno, Beatles/Brincos, Stones/Bravos, Moddy Blues/Canarios, Crosby Stills, Nash and Young/Cánovas, Rodrígo, Adolfo y Guzmán.. Ahí había un tío listo a la guitarra, por eso decía lo de Kaka de Luxe, un tipo que llevaba años al quite de lo que se cocía fuera y que arrancaba fraseos a la guitarra realmente modernos, Párrafos que entonces empezaban a desperezarse y que sólo un año antes comenzábamos a adivinar en piezas como Going out the down scalator de The Chamillions, Aural Sculpture de The Stranglers (un día tengo que hacer las paces con Luis, ni contigo ni sin tí) o, ese mismo año, en Here comes Cowboys, de los Psychedelic Furs. Pero, ah, amiguito, aquí no remedaban, aquí fluían de forma natural.

Joder, me estoy poniendo pesado. Ya voy echando el trago de agua, ordenando folios y dando paso al vino español. Luego Radio Futura apostó por el rock latino, por la rumba catalana, por los ritmos cubanos y por el paseo con la nega flor, tuvo un éxito de cojones y un mal día se fuera a la mierda. Yo me quedo con aquel disco del 84, me quedo y rememoro Adaly, Una historia de play back, en Portugal, Oscuro Affaire, el Nadador, con Un Africano por la Gran Vía -tema visionario donde los haya- por supuesto con Semilla Negra. Vaya por el guitarrista que lo hizo posible.

Dance usted.




Hola de nuevo, bienhallados todos.


Sed buenos y seguid el orden de los videos y los textos tal y como os los pongo. Echadle un ojo, primero, a esto:


Un buena parte de vosotros dirá; "Ya, es Mika, ¿y qué?", pero -creo yo que- la mayoría se habrá quedado sorprendida al escuchar por primera vez semejante portento de voz. Llamadme -los enterados,en el mejor sentido de la palabra- burro, cavernícola, anacoreta o carca, pero he de confesar que yo mismo, hasta este verano, no tenía ni puta idea de la existencia de este pollo. Antes de seguir, echadle un vistazo a esto. Es la misma canción que antes cantaba en básico, pero "vestida" y en el Parque de los Príncipes de Paris. No os perdais el final, con los solos de percusión.

Bueno, ¿A alguien le cabe la menor duda de que estamos hablando de una nueva megaestrella mundial? ¿alguien recuerda a otro cantante de pop rock que alcance estos registros vocales? Lo más aproximado que me viene a la cabeza (ya vereis que no es casual) es Freddie Mercury, pero ni así.

Os cuento sumarísimamente lo que me ocurrió. Este verano, en Galicia, un viejo amigo reaparecido tras muchos años sin vernos me invitó, nos invitó a Ángeles y a mí, a ver un concierto de Mika, que tocaba en el auditorio natural del parque de Castrelos, en Vigo. Yo, como ya dije, ni puta idea. Ángeles, que se lee hasta la guía de teléfonos, sí había oído hablar del tipo y me advirtió que era alguien muy especial: un libanés afincado en Londres de 27 años que hablaba perfectamente varios idiomas y al que la crítica comparaba, ahí es nada, con Elton John o con Freddie Mercury. Mi anfitrión, un músico de gran prestigio, también me advertía que se trataba de un artista fuera de lo común, y los periódicos prometían el espectáculo más memorable del verano. Así que para allá fuimos con curiosidad e ilusión.

Me encontré con un escenario de considerables proporciones para lo que habitualmente se ve en Castelos. Cuando se apagaron las luces, y tras escuchar (por primera vez en mi vida) el aullido del cantante en los primeros compases de Relax (Take it easy) ya me di cuenta de que estaba presenciando un fenómeno de esos que no se ven todos los días. De esos que se ven una vez cada 10 años, o así. Más o menos tal que esto (el escenario era bastante más pequeño; si alguien está interesado, que ponga el youtube "MIka Vigo", que hay vídeos, aunque de menor calidad que éste):

Un poco de historia para darle fondo al artículo, aunque los que estén interesados en profundizar un poco más pueden hacerlo en la wiki, picando aquí. MIchael Holbrook Penniman Jr. Mika, nació el 18 de agosto de 1983 (tiene pues 27 años) en Beirut, Líbano. Pasó los primeros nueve años de su vida en Francia y después se traslado a Londres con sus padres. Es hijo de una libanesa y un estadounidense. Tuvo una profesora de canto rusa desde pequeño, y a los 15 años ya cantaba como contratenor o sopranista, "el equivalente", dice la Wiki, " a los antiguos castrati". Se matriculó en la London School of Economics para estudiar geografía, sigue la web, "pero duró un día, y dos semanas después ya estaba estudiando música en el Royal College of Music".

Vayamos a lo que no cuenta la Wiki, aunque dé pistas. Ya en 2008 ganó el Brit Awards como mejor artista en directo del año. Merecido, vive Dios, visto lo visto en Castrelos. Un sonido demoledor, de altísima calidad (yo no recuerdo nada que haya sonado igual en el abarrotado parque vigués), una banda de auténticos patas negras (mención especial para la percusionista, Cherisse Osei, y la atómica corista, Erika Footman) y un saber estar en el escenario que hipnotiza. Es encantador -lo veas desde el sexo que lo veas-, elegante, atlético, simpático y muy teatral. Habla cinco o seis idiomas con fluidez, español incluido, y no deja indiferente a nadie. Un dato marujo, es bisexual declarado. ¿Vamos con otra muestra? Vamos. Esta es su balada/himno de bandera, lo que a Prince sería el Nothing compares 2 U , y no lo cito por casualidad (no pierdan de vista al payaso de los globos, que al final hace una gabrielada digna de supper´s ready, los más viejos del lugar me han entendido):


Algunos críticos, ya lo dije, le comparan con Elton John, será porque toca el piano. A mí es en lo único que se le parece a sir Reginald, yo creo que para atreverse a establecer tal simil habría que esperar unas décadas. Sí me atrevería más a refrendar a los que le acercan a Freddie Mercury en cuanto a la forma de cantar y, sobre todo, a los que le ven discípulo de Prince, tanto como cantante como en su rol de compositor y de ingeniero de espectáculos, porque en los bailes, el colorido, la puesta en escena, la elección de acompañantes y la percusionista-prodigio, son igualicos. En lo musical, salvando las distancias temporales, me recuerda el Mika éste a los Talking Heads, por la faclidad para crear estribillos geniales de bases altamente sencillas. Sobre todo en el love today que antes les puse por partida doble.

Tiene dos discos en el mercado, creo: Life in Cartoon Motion (2007) y The boy who knew too much (2009), que saca el título de un pensamiento de Bart Simpson (sí, el chaval es muy naif...en apariencia), y creo que en este septiembre, o sea ya, saca su tercer disco, y si alguien sabe más que me corrija. Los dos primeros han sido disco de platino en España y en medio mundo, así que, una vez más, reitero mi condición de pureta-ignorante, pero seguro que a muchos de vosotros os ha pasado lo mismo, ¿no?

Me atrevería a decir que estamos ante una de las futuras megasestrellas del panorama pop-rock internacional. Recuerden que sólo tiene 27 años. Al tiempo.


Les dejo con la pieza más emblemática y pegadiza que ha grabado hasta el momento, en la que hace toda una declaración de intenciones: Grace Kelly. De aquí viene el título de mi post, ya que la letra dice, "Me hubiera gustado ser Grace Kely, pero todo en ella es triste, así que intenté ser un poquito Freddie [Mercury]". Otro dato a tener en cuenta: le encanta a los niños y es (casi) para todos los públicos, porque sus dobles sentidos son muy sutiles. En fin, que Hope you like it.


PD: De comer, en unos días nuevo video: Zanahorio. Temblad, malditos.


levin1.jpgEfectivamente, como os anuncié la semana pasada, el 22 de julio, esto es, el jueves que viene, tenemos a Tony Levin dando un concierto en el CICCA, en la Alameda de Colón.

La nota oficial

En primer lugar, y para los neófitos, copio y pego la nota de prensa que me pasa el promotor del concierto, que es mi amigo (por no decir hermano, tras 23 años de en-otro-tiempo-más-escandalosas-y-hoy-ya-inocuas-correrías-otro-día-os-cuento) Juan Salán: Ahí va:

"Peter Gabriel, John Lennon, Pink Floyd, Yes, Alice Cooper, Lou Reed y King Crimson tienen en común, aparte del hecho de ser monstruos de la música atemporal, un nombre: Tony Levin. El eximio bajista ha tocado con todos ellos, aparte de muchos más, lo que unido a su recorrido en solitario lo ayudó a erigirse como uno de los grandes músicos de todo el orbe. Ahora, de la mano de la Obra Social de La Caja de Canarias, este auténtico mito llega a Gran Canaria a dar un único concierto junto a la banda 'Stick Men'.

En la banda figura, además, Pat Mastelotto, un capo dentro de los capos de la batería, de currículum igual de venerable. Mr. Mister, XTC, David Sylvian, The Rembrandts, Kimmo Pohjonen y King Crimson (donde milita desde hace más de 15 años) han sabido de su maestría.

El combo se completa con el multi instrumentista Michael Bernier, que ha pasado por las bandas de Sonny Rollins, Natalie Merchant, Paige Hamilton, Jack DeJohnette y Tony Levin.

El principal protagonista del show es el Chapman Stick, instrumento que precisamente fue popularizado por Tony Levin en sus apariciones con King Crimson y como miembro de la banda de Peter Gabriel.

El Chapman Stick es un instrumento eléctrico creado por el luthier californiano Emmett Chapman a principios de los 70, cuyas cuerdas pueden desarrollar líneas de bajo y de guitarra junto a un elemento que hace las veces de percusión cuando se golpean. Se ejecuta utilizando la técnica de "tapping", tocar el instrumento por el cuello de éste con ambas manos y presionando las cuerdas sobre el diapasón.

La cita es el jueves 22 de julio a las 20:30 hrs en el Centro de Iniciativas de La Caja de Canarias (CICCA). Entradas a la venta en www.cajatique.com, 902 405 504, cajeros expendedores y taquilla del CICCA".

Mi visión del músico

Contada la historia oficial, paso a la extraoficial, que es mi experiencia personal con Levin. Y el que quiera academicismos, datos y demás, que pinche aqui, que yo ya estoy muy mayor para tirarme el pisto.

Mi conocimiento principal de Tony Levin viene determinado por mi pasión por Peter Gabriel, así que me referiré exclusivamente a esta faceta del bajista. Entre otras cosas, porque si ya poco poquito en la vida me ha interesado King Crimson -aún reconociendo sus méritos en los sesenta y setenta y sin ánimo de faltarles al respeto-, menos aún me interesaba en los ochenta, que fue cuando el bueno de Levin se unió a la banda.

Así pues, para mi Levin es, principalmente, el bajista de Peter Gabriel y, después, un interesante investigador de las posibilidades del chapman stick (repito, váyanse a la Wiki si quieren saber más ), que es lo que vamos a ver aquí este jueves. Aquí les inserto un vídeo promocional para que sepan de qué estamos hablando.

Yo a Levin lo conocí como músico, manda cojones, allá por el año 77, cuando Peter Gabriel sacó su primer disco en solitario, el Gabriel I, también conocido como "Car" por su portada -por cierto, bastante cutre para lo que se esperaba del entonces arcángel de los disfraces-. Si bien ya ahí había cosas que se salían de lo común para la época, (Moribund the burguermeister, por ejemplo), para este que les escribe no sería hasta el Gabriel III o Melt (el de la cara derretida) que descubriría a Levin como un bajista extraordinario, a traves de títulos como I don´t remember, Family Snapshot, Not one of us o Games without frontiers. Y aunque no sea precisamente en esta última donde muestra Levin sus mejores talentos -se le ve más ocupado en los teclados, aunque alguna filigrana se marca-, no me resisto a insertarles esta vibrante versión, con un Gabriel en lo mejorcito de su carrera, con 37 años y girando el exitoso So en el periodo 86-87, (fue la primera vez que lo vi en directo, aún no me he recuperado):

Potente, ¿eh? nada que ver con las versiones amariconadas que ha hecho últimamente, rulando por el escenario en un segway como un jubilado recién bajado del Queen Elizabeth por Vegueta, con su hijita, la Melanie del carajo, destrozando los coros. (Aggg, tenía que largarlo).

Otrosí, decirles que esta filmación que acaban de ver, perteneciente a la película P.O.V. (Point of View, punto de vista), cuenta con la producción ejecutiva de Martin Scorsese. En los extras que la adornan vemos trozos de películas familiares de Peter Gabriel; el niño que saluda asomado a un balcón es él.

Bueno, que hablábamos de Levin. Creo yo que más por simbiosis con Gabriel que siguiendo sus indicaciones, el bajista va confirmándose a lo largo de los álbumes de PG como un brillante investigador, un hábil multiinstrumentista que maneja como pocos los recursos de la técnica (El Fairligth CMI, por ejemplo, a partir del Gabriel III o las baquetillas para bajo) hasta convertirse en un creador de atmósferas más que un simple acompañante. Miren, si no, el pasote que se pega aquí, baquetillas incluidas, en esta notable versión de Steam (1993). Pueden saltarse la intro tranquilamente.


Voy finalizando. Además de tocar el bajo, Levin, entre otras aficiones, cultiva -como yo- los paseos en bicicleta (pregúntenselo si no lo creen a los hermanos Cedres o a Miguelo Arencibia, a los Coquillos, vamos, que lo vieron entrenar el Cáceres), la fotografía digital o el blogging, y a esto último quería yo llegar. El calvorota de Woodstock tiene dese hace la intimerata un completísimo blog /página web en el que da cuenta de sus andanzas a lo largo del mundo y permite ver la cara más humana de la estrella del rock. A través de esta web he seguido yo las últimas giras de Peter Gabriel, tanto que cuando llegaba a verlo en directo de verdad ya me las sabía de memoria, y he llegado a identificar a Levin casi como a un amigo, por lo cercano de sus comentarios y lo sensible que se muestra con sus seguidores, a los que trata con un respeto poco habitual.

Una cosa más quiero apuntar, por curiosa y porque cierra un círculo, otro: El Chapman Stick se toca con la técnica del tapping, que, para que me entiendan, viene a ser como lo que hago yo en el ordenador del periódico los viernes por la tarde: percusionando en las cuerdas furiosamente con las yemas de los dedos, lo pueden ver en el primer vídeo que les colgué aquí. Bueno y, ¿quien inventó el tapping, amiguitos? pues el señor Steve Hackett, que entrevistó este menda en exclusiva para Entremesas cuando se dejó ver por aquí el año pasado. ¿Y quién era Steve Hackett, cuates míos de mi refajito mismo? Pues el guitarrista de Genesis entre 1971 y 1977, y sobre todo de la era de Peter Gabriel. Hala, Todo queda en casa, qué bueno que vinite.

Para ilustrar esto último, un video que ni pintado, en el que un fan de Genesis recrea el sólo de entrada de Steve Hackett en la primera pieza en la historia en la que se utilizó la técnica del tapping o fingertapping. The return of the giant howeed, de 1971, elepé Nursery Crime ¿Que el tapping lo inventó Van Halen? ¿que fue Brian May? Venga. Rechacen imitaciones.

Interrumpimos nuestra programación habitual ante la aparición de una noticia de alcance.


Lo anunció ayer en una rueda de prensa en Alemania con motivo de la presentación del musical Tarzán: Phil Collins no podrá tocar la batería nunca más.

Fue sometido a una operación de columna vertebral, y a consecuencia de ésta, ha perdido la sensibilidad en las manos. "La única forma en la que podría tocar sería pegándome las baquetas a las manos con pegamento", expuso. Y a continuación anunció que seguirá cantando y que ya prepara un disco de versiones de los clásicos de la Motown.

Sinceramente, a mí no me importaría excesivamente que hubiera anunciado que lo que ha perdido es la voz, porque, como cantante, nunca me ha dicho gran cosa. Pero que Collins deje de ser un batería me deja especialmente triste, además de notablemente más viejo. Phil era...¿cómo decirlo? el batería de mi vida, el batería de Genesis. Yo soy un gabrielino, es decir, un defensor a ultranza de los Genesis de Peter Gabriel, y como todos los gabrielinos, siento especial repulsa por los discos de Genesis en los que canta Phil Collins. Bueno, por todos no, salvo de la hoguera A trick of the Tail, Wind and Wuthering, Seconds out y, apurándome mucho, Duke. Pero al Genesis de los ochenta en adelante no los puedo soportar. Buena parte de la culpa es de Collins, sus payasadas y sus baladitas pajilleras.

Pero, coño, que deje la batería... creo que Phil es, era, uno de los mejores percusionistas de todos los tiempos, uno de los míticos, junto a Lionel Hampton, Alan White, Cozy Powell, Stewat Copeland, Ginger Baker o Carl Palmer. Y no puedo evitar una lagrimita.

La noticia también confirma con rotundidad que ya no hay ninguna posibilidad de que Genesis repita el concierto de reunión con Gabriel, lo que aún anhelábamos los viejos del lugar. Y evidencia que, afortunadamente, tampoco volverá Genesis a presentarse en formato santísima trinidad (Collins, Banks, Rutherford), lo que a riesgo de que me tachen de malvado, también me parece tranquilizante, porque hay que ver como desangraron la marca estos tres tunantes.

El video es una joyita, la filmación de la gira de Seconds Out en Dallas (1976) con el legendario dueto de baterías Collins-Thompson.

Adiós, mi admirado batera.

la cola bruce.jpg

Observen la foto de la derecha, publicada por La Voz de Galicia. Es una de las colas para acceder al concierto que ofreció Bruce Springsteen en el auditorio del Monte do Gozo de Santiago de Compostela el pasado 2 de agosto.

Si se fijan en la parte superior de la imagen, verán que se aprecia un pequeño claro, y se intuye, a la izquierda, que su razón es que existen unas vallas amarillas que delimitan -muy poco, ciertamente- el lugar por donde se accede al recinto.

Esas vallas las colocamos, in extemis, mi mujer, Ángeles, mi sobrino Juan y yo.

Lo hicimos a eso de las siete de la tarde, cuando ya llevábamos casi cuatro horas de espera, y ante la evidencia de que la multitud no iba a respetar de ninguna manera el amago de civilizada cola a la que nos habíamos unido cuando llegamos al lugar sobre las 15.30 horas. Las vallas en cuestión estaban apiladas al otro lado de la carretera. Sírvase usted mismo; nadie de la organización se había molestado en colocarlas. Bueno, es que allí no había nadie de la organización, sólo un par de tipos que custodiaban el acceso al hemiciclo.

Dos tipos para controlar a...¿cuánta gente creen que puede haber en esa cola? Tengan en cuenta que la foto sólo muestra una parte de la multitud, una pequeñísima parte.

Los habituales recordarán el reciente post sobre la historia del músico al que una compañía aérea le rompió la guitarra, el que se vengó con una canción. "United breaks guitar", se llamaba la pieza. Si yo supiera música, compondría una titulada "Doctor Music jugó con nuestras vidas".

Porque esa es la verdad: El civismo del público evitó una catástrofe en el concierto de Springsteen en Santiago. Pudo haber un muerto. dos, diez, cien heridos...si no pasó nada fue porque Dios, el apóstol Santiago o Prisciliano de Compostela, a saber, son grandes (a veces). Pero desde luego, no porque la organización o las autoridades competentes hicieran algo para evitarlo.

El auditorio del Monte do Gozo (para que se hagan una idea, lo puede ver aquí debajo, dormitando bajo las gaviotas ; pinchen para verlo en detalle) es sin duda un espacio natural formidable....para 25.000 personas, para de contar, pero es que en esta olla metieron el 2 de agosto a 40.000 almas, así, a lo bruto, sin pasillos, sin señalizaciones, sin orden alguno. Auditorio_del_Monte_del_Gozo.jpg

El perímetro de la instalación era inconmensurable. Desde fuera, imposible hacerse una idea de sus dimensiones. La señalización, escasísima, provisional y apresurada, tanto que a día de hoy no tengo claro cuantos accesos había, si dos, tres o cuatro (en todo caso, una cífra rídicula: ¿cuántas puertas tiene uun estadio?). Ni Doctor Music ni las autoridades ¿competentes? dispusieron de efectivos para controlar el orden de las colas, y las puertas se abrieron más allá de las 20.30 (media hora larga más allá del horario señalado en las entradas) para un concierto que empezaba teóricamente a las 22 horas.

Es decir, que cuando se permitió el acceso, la marea humana en el exterior era de pesadilla. Esto provocó una armageddónica avalacha sobre las gradas (soterradas ad hoc para ganar más espacio, por cierto), que si no llegó a desgracia fue porque en las puertas de control interior (¿digo puertas? dos vallitas sobre la hierba enfanganda) se dieron cuenta (afortunadamente) de que no podían cortar las entradas una a una -eso habría creado peligrosísimos tapones- y optaron por entender que todo el que había llegado hasta allí la portaba. Siendo una opción deplorable, era la mejor en aquel momento, dadas las circunstancias.

Mucha gente llegó al graderío con la entrada sin cortar, y alguna hubo (yo creo que poca; ahora lo explico) que se coló. Sea como fuere, la gente que había creído que aquello iba a ser algo civilizado y decidió llegar, digamos, dos horas antes del concierto, que es lo más normal en sociedades civilizadas, se encontró con que el recinto estaba ya petado y ellos, tras pagar la friolera de 74 euros, no podían entrar o tenían que verlo desde el quinto pino, y esto es literal. Aquí les cuelgo uno de los videos que grabó un universitario que se quedó en el extrarradio. El cabreo del joven es antológico y está justificadísimo.

Les decía que no creo que mucha gente se colara. Sin duda, algunos -qué se yo, 200 o 300- sí lo hicieron, pero es un poco peregrino pensar que 10.000 o 15.000 caraduras llegaron hasta el lejano auditorio sin entrada y con clarividencia para saber que aquello iba a ser la casa de putas en que devino y que podrían pasar por la cara.

Me parece que la explicación es mucho más sencilla: se vendieron más entradas que las que soportaba el aforo. Presuntamente, la -en apariencia, que está sub iudice- codiciosa y negligente Doctor Music (el primer sorprendido soy yo, que los tenía por experimentadísimos y solventes profesionales) no pensó en otra cosa que en la pasta y metió a una multitud casi sin precedentes en la historia del recinto en una lata de sardinas, sin valorar cómo podía acabar aquello. Sigamos con nuestro amigo el estudiante:


Chiquito mosqueo, ¿verdad? Bueno, pues mientras este buen hombre se desesperaba en el quinto coño, nosotros, por circunstancias que ya explicó Ángeles en su post en caliente, estábamos en la primera fila detrás del foso. Felices, pero desde luego atrapados. No way out. También explicó Ángeles que fuimos previsores y no ingerimos ningún líquido desde las tres de la tarde.

Si hubiéramos tenido una necesidad, nos la tendríamos que haber hecho encimba. Y ese era el mal menor.

Imagínense que entre tanta gente civilizada se cuela una panda de maquis pasados de ácido o de cualquier psicotropo -lo que no es descabellado ni mucho menos- que se quedan como el estudiante del vídeo (en la puta calle, o en el puto monte), se mosquean, empiezan a empujar y crean una avalancha. Imagínense que en lugar de Springsteen toca AC/DC o los Stones, imaginen que en lugar de una tarde fresquita hace un día de calor extremo y la gente se pone nerviosa, o que cae un aguacero y la hierba se convierte en un barrizal.

Miren cómo acabó nuestro hombre:


Por si esto fuera poca tomadura de pelo, al día siguiente Doctor Music sale al paso de la carajera que se estaba montando en los foros de internet, en El País, en la Voz de Galicia y en casi todos los periódicos de España, y un portavoz dice que no pudieron evitarlo porque el avión que traía al Boss aterrizó tarde (más allá de las 19.30 horas, creo que dijo), en el aeropuerto de Santiago. Falso: La Voz de Galicia cuelga en la web un pantallazo de la bajada del músico del avión y se ve en el registro de la cámara que son las 18.21 horas de la tarde. A continuación le larga el mochuelo a la Xunta de Galicia.

La consejera del ramo ofrece una rueda de prensa esa misma tarde y muestra el contrato con la productora, donde se especifica claramente que la organización en el monte del carallo es competencia de esta última (mucho habría que decir sobre esta lavada de manos ¿no? pero lo cierto es que está por escrito. Bueno, esa sería otra historia).

La evacuación fue casi tan caótica como la entrada. En lo que se refiere a nuestra experiencia personal, ya les dije que estábamos en primera línea de fuego, sin posibilidad de movernos. Esperamos como 20 minutos desde que se encendieron las luces, y cuando empezamos a ver algunos claros, subimos monte arriba y nos tomamos la primera y única cerveza del día en un bar del interior del auditorio, que, claro, nos supo a gloria. Comimos un gomoso bocata en el mismo bar, y como ya había pasado más de media hora de la apoteosis, entendimos que podíamos regresar a casa con cierta tranquilidad.

Los cojones: La puerta de salida tenía el ancho del portal de mi casa (metro y medio), y por ahí aún fluía lentamente la riada humana, a oscuras, haciendo trial por el monte, sorteando escaleras, apelotonándose en un camino estrecho y cuesta abajo...

El concierto acabó a eso de la una de la madrugada. Llegamos a Vigo (a 90 kilómetros por autopista) a las cuatro de la mañana.

Les dejo con la noticia tal y como la emitió Antena 3 en caliente. Doctor Music, no cuentes conmigo para la próxima.



PD: Para aquellos que accedan a este post por casualidad y no conozcan el blog, para ver la primera parte de la crónica, referida al concierto en sí, pinchen aquí.

Otrosí, muchas gracias y un aplauso al estudiante que grabó las imágenes del caos.


bruce santiago panorámica.jpg

Bruce Springsteen and the E Street Band. Working on a Dream Tour. Auditorio del Monte do Gozo, Santiago de Compostela.
Bruce Springsteen, voz, guitarra
Clarence Clemons, saxo, percusión, voz
Max Weinberg, batería
Roy Bittan, piano, sintetizador
Steven Van Zandt, guitarra, voces
Nils Lofgren, guitarra, acordeón
Charles Giordano, teclados
Soozie Tyrell, violín, coros
2 de agosto de 2009
Entrada: 74 euros
Aforo completo
Duración: Dos horas y 50 minutos aproximadamente.

El boss cumplirá 60 años dentro de un par de semanas, concretamente el 23 de septiembre. Esa es una realidad inapelable a la que suelen recurrir sus detractores (y también gentes dedicadas al hermoso arte de joder por joder) para hablar de agotamiento, de falta de creatividad, de olor a Imserso y de todos los sambenitos que les suelen colgar a los viejos rockeros. Digo esto porque, tras su aparición en el festival de Glastonbury a principios de verano, se habló mucho de que si Springsteen iniciaba por fin la cuesta abajo, de que si el ocaso del boss, de que si...pollas en vinagre.

Puedo estar de acuerdo, y de hecho lo estoy, con que su último disco, Working on a dream, es bastante flojito. Más parece un edredón elaborado con los retales sobrantes de Magic, su magnífico trabajo anterior, que un producto original. Creo incluso que el propio Springsteen lo admite implicitamente cuando sólo interpreta en la gira promocional del disco en cuestión dos de sus temas. Pero ese sería otro debate, porque hablamos de un concierto en directo. Y en este terreno, Springsteen sigue siendo el número uno mundial, desde mi punto de vista de una forma indiscutible.

Muy probablemente, no sea el de Jersey el rey del rock and roll, pero sí es el rey del buen rollo en escena, asunto distinto este, veamos; para mi gusto el rey del rock, o el mejor músico de rock vivo actualmente, podría ser Keith Richards, pero yo no le confiaría a mis hijas ni quince minutos. Con Bruce, sin embargo, les permitiría ir de acampada a Ayacata durante una semana.

Hablaremos de los desastres organizativos del concierto de Santiago en una segunda entrega, que el asunto tiene tela. Ya lo abordó Ángeles al día siguiente del evento, en caliente, con los pies aún doloridos por el vía crucis y en una crónica palpitante, aunque esté mal que yo lo diga. Vamos a centrarnos en el aspecto estrictamente musical, que yo creo que merece la pena.

El espectáculo comenzó con un golpe de efecto sin riesgo alguno, un truco de vendedor de crecepelo para meterse al respetable en el bolsillo: Probablemente ya lo han oído: sale Lofgren con un acordeón y toca la canción más tradicional del lugar, probablemente aprendida en el avión veinte minutos antes. En Udine (Italia) fue una tarantela, en Bilbao el Desde Santurce..., y en Santiago...pues claro, a Rianxeira.

Nada que objetar -that´s entertainment- y, mientras las ondiñas vienen y van, los músicos se afianzan en sus puestos. Del backstage emerge Bruce asistiendo al big man Clemons -supercastigado por la artritis; se operará en enero; suerte, monstruo- , el personal enloquece y contiene la respiración. "¡Santiago, boas noites!", brama el boss, y con el tradicional "One, two, three!", da paso a una atropellada versión de Badlands. Veámoslo.

Estoy a unos veinte metros del escenario, en el centro (les remito de nuevo al post de Ángeles para que entiendan cómo lo conseguimos). Primera línea de fuego. El himno de Darkness on the edge of town me suena...apresurado. Totalmente desangelado si lo comparamos, por ejemplo, con la versión del vídeo grabado en Barcelona en 2007. Además, no me parece la mejor elección para abrir un concierto, ni siquiera con el lubricante de A Rianxeira. Es una de las piezas más épicas, emblemáticas, emocionantes y potentes del repertorio de Springsteen. Lo diré; una de las legendarias (y no le den al adjetivo el prostituido uso que le da hoy en día la televisión, por favor, donde se tacha de legendario hasta al badajo del Dinio) y, para mi gusto, sería ideal para cerrar antes de los bises, incluso como último bis, pero nunca la pieza de apertura. Badlands debe ser una recompensa, un premio después de dos horas de concierto y de tragarse algún que otro coñazo, una pieza sudada, no un anticipo a cambio de nada.

Para que me entiendan mejor, les adjunto la versión que tocó en Barcelona hace pocos años. Me parece que ya la colgué en anteriores entradas. Y la colgaré las que haga falta, porque es el mejor ejemplo de comunión rockera entre un artista y su público que he visto en mi vida:

Aterricemos. Volvamos al Monte do Gozo, comienzos del espectáculo. El grupo no ha probado sonido (bajaron del avión media hora antes del concierto), hay bastantes imperfecciones en los graves y la gente aún no está metida en harina. Badlands casi se malgasta. Un primer vistazo confirma que la Scialfa se ha dado la fugona en la gira Europea, pero no parece importar demasiado. Sozzie Tyrell lleva el mismo farandol y se coloca en su mismo lugar, y nadie parece quejarse. Algunos incluso la confunden con la señora Springsteen.

Pequeños detalles aparte, los tres bombazos elegidos para ir haciendo boca ya nos colocan al borde de la afonía: Tras Badlands, la maravillosa Out in the Street (oh-oh-oh-oh-oh), clasicazo de The River, y sin solución de continuidad y de la misma fuente, Hungry Heart, que el boss deja cantar casi en toda su extensión al público. El sonido va transformándose en el que cabía esperar, cristalino, y los cámaras que se encargan de mostrar al público el detalle desde las macropantallas evidencian que están a la altura de las circunstancias.

Alguien había escrito, en críticas de shows anteriores, que Bruce se estaba mostrando reacio al contacto físico con el público en esta gira. Los cojones; En Santiago baja a la arena como un torero, sin el más mínimo titubeo. Coge manos, da besos, se deja tocar (hasta le soban el paquete en algún momento), recoge un guiñol del público, lo usa para hacerle cosquillas a Weinberg y a Van Zant, lo devuelve para que el dueño tenga algo que contar a sus nietos, se recorre el escenario varias veces, no deja de sonreír, hace muecas, payasadas... es imposible que esté simulando que lo pasa en grande. El boss está contento y sus acólitos no caben en sí de gozo. La energía que emana del escenario no nos permite dejar de saltar, a pesar de llevar siete horas de pie (les remito de nuevo al post de Ángeles)

Cae Outlaw Pete, el single de su último disco, entre espectaculares imágenes crepusculares del valle de la muerte. Un hit de más de siete minutos al que, para mi gusto, le sobran estrofas, siendo benévolo. Se suceden sin demasiada huella Spirit in the nigth, un mediotiempo de su primerísima época, y Working on a Dream, la pieza más comercial del último disco. Entramos en una de las mejores fases del concierto, rockera sin concesiones: Adam raised a Cain, Murder Incorporated, Jhonny 99 y Darkness on the edge of town. Rock en estado puro. "Tengo algunas cervezas y la autopista es gratis, qué me dices a ello, querida", proclamaba Bruce en Sherry Darling, que desgraciadamente no cayó en Santiago. Pero sí el olor a asfalto; la E-Street circula a velocidad de crucero, engrasada como un Studebaker de los cincuenta. Se echa de menos a Danny Federici, el teclista que otorgaba a la banda su sonido característico (murió de cáncer a principios de año), pero Giordano, su sustituto, tampoco lo hace mal. Acaba la tanda con Raise your hand, y pasamos al momento endémico de los shows del Boss en el que la banda complace las peticiones del público.

Ya saben, y si no lo saben, les cuento: En todos los conciertos desde hace muchos años, desde que llena estadios, Bruce reserva el foso ante el escenario a sus seguidores más fieles, los que acuden al recinto por la mañana, o incluso el día antes. A esos, que en Santiago eran unos 1.300 (nosotros nos quedamos fuera por un par de horas), se les toma la filiación antes del concierto y se les concede la famosa y codiciada pulserita fluorescente, que les permite acceder a las primerísimas filas, ver el concierto a sus anchas con la cerveza en la mano (tiene su propio bar) y sobar literalmente a su ídolo.

Estos iniciados (no confundir con los vips, en Santiago colocados en el quinto coño monte arriba) acuden con pancartas en las que escriben las canciones que desearían oir. Llegados al punto previamente establecido, el boss baja a la arena, coge algunos de esos carteles y cumple los sueños de unos pocos.

Las cámaras de detalle nos permitieron ver como Bruce pasaba de largo -para mi desazón- ante carteles que reclamaban Sandy, Because the nigth o Sherry Darling, y elegía otros en los que se leía Burning love, Born to be wild -sí, sí, la de Steppenwolf- y unas cuantas más que finalmente no tocó.

No sé si lo de Born to be wild estaba preparado de antemano, pero lo cierto es que la banda ejecutó una versión perfecta, como si no hubieran hecho otra cosa en toda la gira. Un alma generosa lo grabó (no fui yo) y lo colgó en youtube:


Y, aunque pareciera increíble, aquello aún estaba empezando. Sin parar, con el único respiro de los atronadores one,two, three!, caen las vitalistas My love will not let you down y Waitin' on a sunny day (con niño preparado, como en los mitines políticos), el himno The promised land, la hermosísima This life y los cañonazos que anuncian el intermedio: Backstreets, gloriosa, Lonesome Day, The Rising y, fin de etapa, Born to run, atronadora, esta sí en su sitio. No cuelgo ningún video -que los hay, bastantes- porque no había nadie en condiciones para grabar sin que se moviera la cámara.

A estas alturas, cada golpe del pedal del bombo no percute en el parche, sino directamente en mi estómago. Parece que Gary Talent se ha creído que mi esófago es la cuerda de su bajo. "Los vagabundos como nosotros hemos nacido para correr, nena", aúlla Springsteen por encima de 40.000 parroquianos extasiados. Todos coreamos con una sonrisa boba de felicidad plena. Dios, que pedazo de cabrones, qué buenos son. Mis dos acompañantes, muy poco brucistas hasta hace apenas dos horas, están casi en trance. De hecho, los tres levitamos por momentos, aunque se debe más a la compresión de la primera línea de fuego que a un milagro.

La tanda de bises comienza machacándonos a arengas: primero, con una versión acústica del No Surrender, himno del Born in the USA que también lo fue de la campaña demócrata de Kerry. Este mediotiempo precede a otra de las banderas del boss post 11-S, Land of hope and dreams, y ésta, a otra pieza aún más épica si cabe, American Land, de las sesiones de Pete Seeger. Cuando ya nos estamos cansando de tanto héroe desterrado, y otra vez sin reposo, Bruce enciende la traca final: Glory days, Dancing in the dark (ya no saca a bailar a jovenzuelas, de nuevo eligió a un niño) el Rockin' All over the world del ex Creedence Jhon Fogerty, un middle entre Twist and shout y La Bamba y, para cerrar, fuera de todas las quinielas y por primera vez en toda la gira, Born in the USA.

En medio de aquel acabose, una última y genial payasada: vio un cartel entre el público que le felicitaba por su inminente 60 cumpleaños, corrió a cogerlo, se lo colgó al cuello y simuló un desmayo, mientras un roadie disfrazado de médico acudía presto a suministrarle oxígeno. Aspiró dos o tres bocanadas, se levantó, gritó por enésima vez "one, two, one, two, three!" y se volvió a desatar la tormenta.

Aquí les cuelgo un video de un alma cándida que aún fue capaz de sujetar la cámara para grabar el final. ¿Se mueve mucho? Pues claro. A ver si tú lo harías mejor a esas alturas.



Probablemente muchos de los lectores ya habrán sacado su moraleja de lo narrado, ya; No hay nada nuevo bajo el sol de Bruce, y este concierto podía haber sido el de hace cinco o diez años, porque sus hitos son una apuesta segura y se compusieron hace lustros, cuando no décadas. Es posible, es posible que Springsteen esté viviendo de rentas en cuanto a creatividad, pero, como decía al principio, sigue sudando la camiseta como nadie en el mundo, y cuando digo nadie, digo nadie. Y además, con una sonrisa en los labios, que no es lo mismo que tener los labios hinchados, ¿vale, Mick?


Ya casi me olvidaba del maridaje! Como habitualmente lo que hacemos es colgar una receta y procurarle una música, en esta ocasión buscaremos una receta que cuadre con lo narrado. Mi amiga Fátima me manda un video que casa muy bien con el registro Soprano de Steve Van Zant, ya saben, el que encarna a Silvio en la serie. Espero que os guste, es muy creativo.



PD. A los que acaban de regresar de vacaciones, ánimo, que ya queda menos. A los que se van, que las disfruten mucho con su familia, de la que no dejo de acordarme (joder, es una broma, que lo paseis muy bien).