Ya lo aviso en el vídeo, pero lo repito por si acaso: Tengo clarísimo que no estoy ofreciendo ninguna novedad a los gallegos, pero sí estoy seguro de que en estas latitudes a alguien aprovechará saber que en el mercado de Vegueta tienen pollos camperos de Coren.
Coren, (Cooperativa Orensana S.A.) es la red avícola y ganadera más importante de Galicia y en los últimos tiempos ha dado la campanada en todo el país con sus pollos camperos y sus huevos de gallina de corral, de los que luego hablo.
Es este que tenemos a punto de entrar en la sartén un pollo amarquesado que, lejos de pasar su vida en una jaula como el común de sus colegas, se ha dado sus buenos paseos diarios por el campo, se ha alimentado con productos naturales, principalmente maíz, y ha crecido sin la intervención de agentes metabolizantes extraños. Así, cada elemento parece el mismísmo gallo claudio, vamos, supera los tres kilos y tiene una carne sabrosísima, de intenso color amarillo, quizás un poco más dura de la que estamos acostumbrado a comer por ahí pero mucho más saludable.
En agosto, cuando estamos en Galicia, es muy habitual acudir a los "puestos Coren", donde te venden el pollo ya asado -sobre todo los domingos, claro-, y aquí yo sabía que los tenían crudos en el Corte Inglés, pero ahora mi chef de cabecera, Jorge Murillo, me ha llevado a una pollería en el mercado de Vegueta, que es el que me queda más a manos, donde no sólo tiene el pollo, sino también huevos del número 1 (ya les conté en otra ocasión que el primero de la larga lista de números que llevan impresos los huevos indica dónde vivio la gallina; dos y tres significa en jaulas, y 1 y 0 en campo abierto).
Así que ahí me tienen -hermanos Marrero se llama- fijo al menos una vez por semana, a llevarme mi pollo y mi docenita de huevos de corral, que no veas que delicia fritos y con beicon de pascuas a corpus. El pollo pesa el doble que los normales y, claro, cuesta casi el doble, pero es que cunde el doble. Normalmente pido de que me corten muslos, contramuslos y alas para hacer un arroz, que fileteen las pechugas para hacerlas empanadas y que me dejen la carcasa para sopa, o sea, que de un pollo saco cuando menos dos comidas completas. En fin, que como un niño con zapatos nuevos, aquí los saco a lustrarlos. Se lo propongo al ajillo, pero ustedes mismos.
Ah, la canción, popular mexicana, está aquí cantada por Joan Baez, y es porque no encuentro la versión que cantaba Julie Carmen en Un lugar llamado milagro. Pero sirve igual, ¿no? buen provecho.
