
La idea era renovar el post a principios de la próxima semana, siguiendo con la serie mercados en bicicleta, pero ante la comparecencia pública del Rey frente a las cámaras a raíz de mi post anterior (je je, y pongo je je por si alguno es capaz de pensar que me creo de verdad que la reacción la provoqué yo), entiendo que lo más honesto es retirar el anterior, Borbón, de la portada del blog.
Ojo, ojito. No estoy diciendo que deje de pensar lo que pensaba. Ahora bien, creo que todo el mundo tiene derecho al beneficio de la duda. Creo que el Rey le ha echado un par al decir mirando hacia las cámaras -mirándole a los ojos a todos y cada uno de los españoles, como decía ayer Victoria Prego- y pidiendo perdón de una manera tan desnuda. Y me da igual que lo haya hecho por orden del servicio de fontanería de Zarzuela (chapeau, por cierto, por su habilidad para intuir cuándo un cabreo popular es cosa efímera y cuando tiene pinta de galerna, cual es el caso) o para salir del brete. Para un tipo acostumbrado a descansar el cogote durante toda su -ya larga- vida sobre antimacasares de baba, adulación y reverencia, y con los genes acostumbrados a que nadie les tosa, no debe ser nada fácil aparecer en pantalla ante el mundo sobre unas muletas y pedir perdón. Sí, igual lo ha hecho obligado, como el niño pequeño que se disculpa para hacer la próxima a la primera que te despistes, pero vamos a darle la oportunidad. Sobre todo porque agregó "no volverá a repetirse". Le vamos a hacer un fiado, a ver si es verdad.
Cuestión distinta es que, como me ha pedido una persona muy querida, me disculpe por haber expresado mi indignación ante el hecho de que el Rey se haya ido de najas mientras España se va al garete. Pardiez, eso ya me parece surreal.
Miren, amiguitos, la secuencia es esta: Escena 1/ Protestamos porque el Borbón ha montado una pirula de las gordas. Escena 2/El tío nos da la razón admitiendo que se equivocó. Escena 3/Ahora los que protestamos... ¿Vamos a pedir perdón? ¿vamos a bajar la cabeza y confesar que fuimos malos españoles, malos patriotas? Ni por asomo. Si el autor y dueño del mojón ha reconocido que la cagó, ¿quién quedó mal, los que dijeron que olía a caca o los que echaron ambientador? ¿Tienen razón los que defendieron una postura que ahora el que la tomó, único legitimado para ello, reconoce como error? Es de cajón: No.
Abundo un poco en el asunto, y ahora ya no en referencia al pariente que me censuró con cariño, sino a los patriotas que he visto estos días en la tele, hablando de "la chusma": Ya me tiene más que hinchados los huevos los de Derechas creyéndose que la bandera nacional es sólo suya, para que ahora los monárquicos me digan que el patriotismo les está vedado a quienes simplemente no ven mal otros sistemas, o se preguntan, inocentes, por qué nadie nos consultó para elegir éste, ya que estábamos estrenando democracia.
Lo dicho, pues, de perdón, nada. Simplemente bajo de la cabecera el anterior post (que se mantiene en el blog para todo el que quiera volver a leerlo) para no dar bola a todos los que intentan diluir el asunto diciendo que sólo protestan los que quieren cargarse la monarquía. Para que el oportuno puñetazo en la mesa no degenere en perreta-sostenella-y-no-enmendalla, y para hacer evidente que paso página pero me quedo con la matrícula.
Y otra cosa que no quería dejar en el tintero, por la nube de confusión en cuanto a la protección de animales en peligro y tal. A mí que lo trincaran matando elefantes, molestándome, no me parece lo esencial. Me hubiera indignado igual si lo pillan de putas en Estambul o simplemente tomando el sol en el Serengueti. A mí lo que me sacó de mis casillas, y de ahí mi puñetazo, es que se fuera de juerga en día lectivo en la actual situación, joder, que es el jefe del Estado. Ni siquiera voy a entrar en lo que ya andaba diciendo el Bild este jueves sobre las verdaderas relaciones entre el rey y la rubia que al parecer colaboró en pagar la cacería. Ni siquiera voy a buscar el vínculo a la noticia para que nadie crea que quiero seguir hilando la cometa.
Y hala, a otra cosa. Para que vean que no soy rencoroso con la -repito- queridísima persona que me sugirió que me disculpara, aquí va un hallazgo propiciado por ella misma.
Después de investigar en vídeos relacionados, porque éste trae las instrucciones en japonés (por supuesto, yo lo hablo y lo escribo a la perfección, sólo jodería, pero no tengo aquí mis gafas de cerca) me he enterado de que el tipo en cuestión se llama Tomoyasu Hotei y que es un auténtico héroe de masas en su país, como bien se aprecia en la filmación. Atentos a cómo suena el cabronazo y cómo le pega a la guitarra. No les pongo un tema de su repertorio, que los tiene, porque no engancharían tan fácil, y ya saben que a mí las versiones de los saurios me flipan. Por favor, quédense hasta el final y pónganlo a un volumen insoportable.



(1970) , en dibujos animados: «No me gusta el capitán Haddock en el cine. No tiene la mísma voz que en sus álbumes».
Total, que a los dos o tres días cuelgo yo el post de
e efectivamente era poco pulpo, pero que Claudia tenía más recursos y no es precisamente cicatera con sus invitados...
Debo de decir que, si bien es cierto que yo me compré un disco en el vestíbulo (entre otras cosas, para que Levin me dejara hacerme la foto que se ve ahí debajo; otro más que cae y ya quedan menos para llegar a Papá Gabriel), no me veo yo disfrutando de estos tres pollos en un coche o en el salón de mi casa una tarde tranquila. Veo yo a estos Stick Men, con todo el respeto del mundo, como un grupo de exhibición al estilo de algunos de los supergrupos de mediados de los ochenta (UK, After the Fire o Asia, por ejemplo), estupendos para admirar su virtuosismo en directo o para enriquecer el acervo de la vanguardia experimental, pero hasta ahí llegaría. Y en cuanto a su directo, no puedo dejar de decir que es impecable de cristalino, puro y muy digno en cuanto a luces y dispositivas. Como tenía que ser, tal vez con un mal sonido el espectáculo no hubiera sido tan llevadero. Pero lo es, les juro que lo es, temí antes de entrar que resultara excesivo o pesado por momentos, y la verdad es que no.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que...