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Archivos Junio 2012


Hallábame yo aquí en un severo impasse, con un vídeo en la nevera desde hace más de tres semanas, pero una tremenda duda, verán: el vídeo iba a ser, en principio, la sexta entrega de Mercados en bicicleta, dedicada a la villa de Moya, pero cuando lo vean se darán cuenta de que poco tiene de mercado, primero porque aquel día el zoco en cuestión no tenía ni gente ni puestos, y segundo porque una de las personas que allí se encontraba -lo diré: de muy mala leche- me prohibió que grabara. Así que pensaba yo que iba a ser una buena putada para la gente de Moya colgar semejante fiasco y titularlo con el nombre del pueblo, item más cuando la villa en cuestión -que es preciosa y no tiene la culpa de lo que se ve en la filmación- se encuentra en estos días en fiestas patronales (y la pregonera de las mismas es mi compañera Bárbara Hernández; ¿cómo le voy a hacer esa putada, con lo cielo que es?

Como quiera que este blog no tiene mala baba y no busca crear mal rollo, sino el mejor karma posible -pero tampoco puede prescindir alegremente de vídeos que cuestan su esfuerzo alumbrarlos; estos de la bicicleta un huevo y la mitad del otro-, opto por sacrificar el capitulo de la serie mercados y emitirlo como un paseo en bicicleta por zona altas de mi bonita isla, que cuando lo vean me darán la razón. Xalomónico pretendo ser (aunque no haya llegado a tiempo para cambiar el nombre en el vídeo, ya me dí cuenta). Así desatasco la producción y voy trabajando en nuevas historias, que tengo un par de asuntos en lista de espera, entre ellos uno de un restaurante de Vigo que no admite más demoras. ¿Vale?

Aquí teneis el vídeo. Aclaro que la canción central es del célebre western Cat Ballou (en España La Ingenua explosiva, en sudamérica La Tigresa del oeste, sin comentarios -o sí: ¡manda carallo!-), uno de los mejores del género con un Lee Marvin en estado de gracia absoluto (ganó un óscar por su Kid Shelleen, el pistolero más desastre de todo el far west. Adjunto un par de cortes debajo para refrescaros las memoria. El segundo, la escena de la presentación de Shelleen, es antológico). La canción la cantaba nada más y nada menos que Nat King Cole (poco antes de que en cáncer se lo llevara. Es más, ya estaba muy enfermo cuando la grabó).

Cuidarsus, espero que os guste. Cambaluuuuuuuuuu....